Cortijo Los Aguilares Rosado 2012. Un rondeño pleno de matices

Coupage de uvas Tempranillo y Petit Verdot. Fermentado a muy baja temperatura. Realizó la maloláctica en depósito. 

Esta semana hemos pensado que como en muchos lugares de España aún está haciendo un relativo buen tiempo (al menos no hace frío) apetece tomarse un buen vino rosado para acompañar un aperitivo o sentarse a la mesa para degustar una buena comida o cena. Pues nada mejor para «refrescar» esos momentos que lanzarse a degüello a por este singular vino de una Denominación de Origen que debuta en el blog y que está creciendo en cantidad y en calidad en los últimos años. Se trata de la D.O. Sierras de Málaga.

Pequeña semblanza histórica de los vinos de Málaga.

En esta preciosa zona geográfica de nuestro variado y rico país (al menos en cultura, biodiversidad, naturaleza y buenas gentes) se viene elaborando vino desde la época en la que los fenicios llegaron a la costa malagueña, allá por el siglo VIII a.C. Posteriormente, griegos y romanos aportaron a los lugareños su sapiencia a la hora de cultivar la vid y de crear vinos. Tanto fue el empeño puesto por los antiguos malagueños, que en el primer cuarto del siglo XIII consiguieron que su vino fuera considerado el «Cardenal de los vinos» al vencer en la conocida como «Batalla de los Vinos» a lo más granado de los caldos franceses y europeos en un concurso auspiciado por el rey de Francia, Felipe Augusto. Puede que este fuera el comienzo del «enamoramiento» que por todo lo español tienen nuestros queridos vecinos del norte.

Pero no solo en Francia triunfaron estos vinos. A finales del siglo XVIII se convirtieron en los preferidos de la emperatriz de todas las Rusias, Catalina II, que como buena alemana debía darle buen ritmo al descorche de botellas de vino en palacio.

¿Y cómo es él? 

Empezaremos diciendo que es un vino bonito. Su color, entre el rosáceo y el anaranjado, invita a su degustación.Los Aguilares 2012 Rosado

En la nariz vamos a sentir la preponderancia de las frutas rojas, tales como fresas y frutos del bosque, pero también vamos a percibir notas de sandía y de melón, así como de bollería y de frutos con hueso.

En la boca nos recuerda a los caramelos de nata y fresa de nuestra niñez, aunque principalmente sentimos la fresa ácida y un pronunciado matiz salino y cítrico. Todo lo que la fase olfativa anunciaba, un vino cargado de fruta, se transforma en la fase gustativa en astringencia cítrica y sequedad con bastante presencia alcohólica, pero todos los aspectos muy bien integrados y equilibrados gracias a su frescura y acidez. Es largo y sabroso; un rosado con clase.

A la hora de combinarlo con algún plato, recomendamos, como no podía ser de otra manera, degustarlo junto a una buena fritura de pescado al estilo del sur de Andalucía (nos encantan las que se realizan en tierras malagueñas y gaditanas).

Solamente hay una cosa que no nos llena de este vino: su etiqueta. La de la anterior añada nos gustaba mucho más. Podéis entender lo bueno que está este vino si el máximo problema que le vemos es su etiqueta.

La bodega Cortijo de los Aguilares aún no ha cumplido ni quince años de vida y ya es una de las punteras de esta Denominación de Origen. Se localiza en el término municipal de Ronda y tiene como bandera la viticultura sin herbicidas ni pesticidas y el buen trabajo de su enóloga, Bibiana García, a la que felicitamos por ser la principal responsable del «tesoro rojo» que hoy os hemos presentado y que aunque resulte paradójico no descubrimos en nuestro deambular por las cercanías de las sierras de Málaga, sino un día en el que un tendero malagueño nos los recomendó por casualidad en Barcelona. Aunque ya sabéis que las casualidades no existen.

Salud y buenos vinos, amigos.

Albariñeando con Xurxo Alba

Como anunciamos hace unos días en el último post hoy continuamos relatando nuestro viaje por Galicia y las peripecias «vinícolas» que allí vivimos. En esta segunda parte os invitamos a que nos acompañéis a las inmediaciones de Cambados para visitar al gran Xurxo Alba Padín en su bodega Albamar. Pasen y vean.Xurxo Alba Padín

No teníamos el gusto de conocer personalmente a Xurxo hasta el día en que nos aventuramos por la bodega familiar que dirige en Castrelo, localidad que se encuentra situada en el concello de Cambados, muy cerca de O Grove y frente a la isla de La Toja. Decidimos hacerle una visita, casi una encerrona, porque a Doreen le gusta más visitar bodegas que a un gorrino un charco. Es de la opinión de que detrás de los vinos que tienen alma hay una persona que se la transmite. Y amigos, creo que tiene toda la razón del mundo, los vinos son una prolongación de la personalidad de quienes los crean. Tal vez por eso no tenemos una sección sobre vinos desalmados, aquellos realizados en serie por personas que sólo buscan ganar dinero rápido vendiendo vinos aunque les daría igual si lo que vendieran fuera ropa, televisores o tuercas. Como iba diciendo, la persuasión de Doreen nos condujo directamente desde la playa de La Lanzada a la bodega sin ni siquiera pasar por la casa en la que estábamos alojados. Allí nos encontramos con Xurxo, que nos hizo un «rally» por sus viñedos a bordo de un utilitario japonés de tres puertas cuyo maletero tenía más vinos que muchas tiendas. Allí cupimos Xurxo Alba, los miembros del interesante blog Rumbovino, y los integrantes de Vinoysequedo.com. Cinco personas como sardinas en lata. Los que ocupábamos los asientos delanteros del coche necesitábamos que quienes se sentaban detrás nos acercaran el cinturón de seguridad al no podernos mover en el cubículo. Mientras nos desplazábamos por los bellos viñedos de Albamar a mí me venía constantemente a la cabeza la canción «Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000» de Los Inhumanos, no me pregunten por qué.Albariñeando Continuar leyendo «Albariñeando con Xurxo Alba»

Tres días en Viña Mein sintiendo el corazón del Ribeiro

Después de varias semanas sin aparecer por este oasis de paz y tranquilidad que nos protege de las inclemencias vitales que nos están tocando sufrir en los últimos tiempos, aparecemos con el ánimo tocado aunque no derrotados aún. La culpa de la tardanza en publicar este nuevo post se ha debido a que hemos pasado unos días de vacaciones por tierras gallegas, que esperamos poder plasmar convenientemente en este espacio, y a cuestiones personales que están lastrando nuestra actividad. Os pedimos disculpas por haberos tenido un poco abandonados en los últimos tiempos. Intentaremos que no vuelva a ocurrir.

Como decíamos más arriba Vinoysequedo.com ha pasado unos días recorriendo las provincias de Orense y Pontevedra con incursiones en las de La Coruña y Lugo en busca de inspiración y de tranquilidad. Han sido días intensos y ciertamente gratos, con la suerte añadida de contar con un tiempo estupendo que debiera servir para comenzar a acabar con el tópico de que en Galicia casi siempre está lloviendo. Pues bien, en once días de viaje no llovió ni una sola vez y las temperaturas diurnas no bajaron de los 30º C. Solamente perdimos de vista el sol el día que nos acercamos a Santiago de Compostela que nos recibió con un manto gris, que por otra parte es el que casi siempre hemos encontrado en la capital gallega.

La estancia en el Casal que Viña Mein tiene junto a la bodega y que podéis observar en las fotografías que ilustran esteAlojamiento Rural reportaje cerró nuestro viaje por Galicia. Allí buscábamos descanso y refugio después de jornadas hiperactivas llenas de experiencias sensacionales en las que conocimos a entrañables locos del vino que os presentaremos adecuadamente en próximas entregas. A Viña Mein llegamos una tarde soleada y muy calurosa y fuimos recibidos por Serafín, que es la persona que dirige la acción en las viñas con mano precisa y mucho arte. Sera es un tipo afable y hablador que cuida con mimo un viñedo espectacular que tiene «como los chorros del oro». Su padre, Ricardo, al que no tuvimos el placer de conocer pues estaba de vacaciones, es el encargado de la bodega, y su mujer, la simpática e hiperactiva Cristina, es quien dirige la casa rural, que es un pazo en toda regla. Casi toda la familia está empleada en esta bodega. No son los dueños de la misma pero la dotan de un calor y de una normalidad que uno se encuentra allí como en su propia casa.Casa Viñedo Continuar leyendo «Tres días en Viña Mein sintiendo el corazón del Ribeiro»

Viña Almate 2012. Frutas del bosque en estado líquido

100% Tempranillo. Tinto Roble con una crianza de 2 a 4 meses en barricas de roble francés azuelado* sin tostar. Viticultura totalmente biodinDSC_0145ámica.

Que alegría estar de nuevo por aquí para recomendaros un vino muy adecuado para estos tiempos en los que nos movemos: óptimo para el tiempo climatológico, puesto que se puede enfriar por debajo de los 15º C sin miedo a cargárnoslo, como para el tiempo económico que estamos sufriendo, porque es un vino con un precio muy correcto, rondando los 7 €.

Descorchemos una botella y catémosla. 

Los componentes del blog innovamos sobremanera a la hora de efectuar la cata de este vino. La realizamos a través de conexión telefónica entre Barcelona y Madrid y fue bastante divertido. Esto es lo que de allí salió. Si algo no es de vuestro agrado las quejas a Graham Bell.

Observamos que al servir el vino en la copa el color es granate con aproximación al tono cereza picota con un marcado borde de color violáceo que se extiende hasta el púrpura.

Fase olfativa: a copa parada predominan los aromas a frutas rojas con algún matiz a frutas negras. Se perciben notas licorosas, golosas y herbales. A copa movida sale a relucir una gran combinación de frutos del bosque y guindas en licor. Es balsámico y herbal y se adivinan toques a toffe. Al final descubrimos matices lácticos y leves notas a pimienta negra fresca. Al olerlo despeja la nariz, como los famosos caramelos.

En la boca sentimos la especificidad frutal que aporta la uva tempranillo con poco tiempo de crianza. Al principio acusamos una acidez y una carga alcohólica muy marcada, y eso que habíamos dejado la botella abierta más de dos horas para que el vino se oxigenara convenientemente. Al probarlo notamos una ligera sensación carbónica. Tiene un paso largo con taninos muy presentes. El final es picante y áspero. Llegados a este punto de la cata pensábamos que el vino tenía una acidez desmesurada pero «hete» aquí que a medida que nos servíamos ésta comenzó a desaparecer. El vino se convirtió en seda, dulzura y frescor, y no hubo forma de parar de beber hasta que la botella quedó presta para el reciclaje. Por tanto, Achtung!, no saquemos conclusiones precipitadas. Hay que darle tiempo para que se exprese como realmente es. Es lo que tienen los vinos orgánicos, que son un poco bipolares. Es un vino vivo, que aunque sea increíble de creer, os prometo que nos llegó a hablar.

Viña Almate 2012Recomendamos acompañar al Viña Almate 2012 con cualquier carne a la plancha o a la piedra, tapa ibérica, queso de oveja, o productos de barbacoa. Tampoco le tiene que ir nada mal a un arrocito sin marisco ni pescado. Hemos concluido que si se degusta sin carne es más ácido y comiendo con él se aprecia la fruta roja con toque licoroso.

Este vino para todos los públicos se lo debemos al enólogo y viticultor Alfredo Maestro Tejedor (Almate proviene de las dos primeras letras de su nombre y apellidos). Éste comenzó plantando viñas en su tierra natal, Peñafiel, hace unos quince años. Hasta hoy sigue en solitario al mando de su bodega homónima en la localidad vallisoletana donde elabora vinos absolutamente biodinámicos desde el principio hasta el fin. La gama suma ya doce vinos que no sólo provienen de esta zona sino también de Ávila y Madrid. Nos gustan todos los que probamos hasta el momento menos La Cosa-The Thing 2012, su vino dulce.

Esperamos que podáis disfrutar de este vino en estos días calurosos en alguna reunión sin pretensiones con los amigos o con la familia, que ahí ya no nos metemos.

Salud y buenos vinos, amigos.

* Azuelado: técnica de regeneración de barricas.

5 Rosas 2012. Un vino en ramo

100% Mencía. Crianza sobre lías en depósito de acero inoxidable. Edición limitada a 2.000 botellas. 

Hoy hace su debut en nuestro blog un vino de la D.O. Bierzo. Ya era hora, dirán muchos, y llevan toda la razón. Prometemos más vinos de esta zona en próximos posts porque cada día nos están gustando más las mencías y su toque floral-afrutado y fresco. En esta ocasión hemos pensado que nada mejor para combatir los rigores del verano que un vinito rosado que podamos tomar muy frío (los que nos seguís sabéis que somos partidarios de enfriar los vinos blancos y rosados más de lo que aconsejan algunos «expertos» porque no todo el mundo vive en Finlandia, en una bodega, o tiene aire acondicionado en casa). A estos «expertos» les podemos dar la exclusiva de que mucha gente vive en la Meseta Central, Murcia, Andalucía o Extremadura, por citar solo cuatro ejemplos, donde se rumorea que hace algo de calor. Por tanto, adecuemos la temperatura del vino a los grados del lugar en el que estemos y dejemos el fundamentalismo para otros.

Catando espero el vino que yo quiero. 

Servimos el vino y contemplamos que su color es rosa oscuro con ribete rosa chicle y que posee una lágrima media muy similar a la que deja el jabón líquido de glicerina diluido.

En la nariz percibimos a copa parada unos agradables matices a regaliz rojo y a piruleta de fresa (que pena que el vino tenga alcohol y no podamos dárselo a degustar a los niños porque sería mucho más sano que las chucherías que sí se les permite comer). Con la copa en movimiento (para los novatos en estas lides tranquilidad, que no se trata de ningún poltergeist) encontramos una fuerte carga de frutas rojas y detrás un embriagador perfume de rosas y violetas; o sea, mencía a «tutti plen«.5 Rosas Bierzo

En la boca nos llenamos de frescura frutal con sabor a cerezas, fresas, ciruelas y sandía. Es un vino fresco y afrutado con un matiz mineral, aunque potente para tratarse de un vino rosado. Tiene muchos matices de golosina pero cuenta con un final más bien seco.

Seguro que habrá mil maneras de acompañarlo en la mesa pero nosotros recomendamos probarlo con un salmorejo con huevo o berenjenas chips, con pluma o secreto ibérico acompañados por una guarnición de champiñones salteados, e incluso terminando la comida o cena con un flan de huevo al horno.

En resumen, el 5 Rosas es un vino alegre, fresco, frutal y floral que gustará a una gran mayoría del público porque nunca llega a ser empalagoso. Si no se toma muy frío cuando hace mucho calor resalta en demasía el perfume de rosas y frutas de verano y puede llegar a cansar.

Bodegas Losada Vinos de Finca ha apostado por algo diferente a lo que se hacía en El Bierzo: intentar hacer vinos más finos, y para ello se abastecen de uvas mencía de viñas viejas plantadas en suelos arcillosos en lugar de en pendientes de pizarra como parecía mandar la tradición berciana.

Si alguien quiere acercarse a la bodega para conocer más en profundidad el trabajo que allí se lleva a cabo o probar sus buenos tintos ésta se encuentra ubicada frente al Castro de la Ventosa en la localidad de Cacabelos. En ella se ha llevado a cabo toda una apuesta por las energías alternativas y el cuidado del medio ambiente. Como debe ser.

Salud y buenos vinos, amigos.

Ziries 2011. El vino con alma de taifa

100% Garnacha. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés de 500 litros con menos de 3 años de uso. Agricultura biodinámica. Vino Orgánico.

Esta semana os presentamos un vino toledano que probamos hace unos cuantos días cuando el calor aún no apretaba como lo está haciendo en las últimas fechas y no había que hacer malabarismos para mantener el vino a una temperatura idónea para no cargarnos el trabajo que con tanto mimo había realizado el equipo que forma esta bodega.

El Ziries 2011 es un vino de un brillante color rojo rubí que baña toda la copa aportando una sensación de frescor, viveza y alegría.

En nariz aparece toda la expresividad de las garnachas silvestres de cepas de más de cuarenta años empleadas en la elaboración de este tinto, que se traduce en una fuerte presencia de aromas a frutas rojas silvestres, como la fresa ácida, y notas de cereza pequeña, suaves toques mentolados y a paja recién cortada, así como notas salinas y cítricas.

Cuando llevamos el vino a la boca volvemos al recuerdo de los matices ya descubiertos en la fase olfativa plenos de frescura y acidez bien entendida y, a la larga, descubrimos notas contundentes a pimienta negra y a chocolate negro amargo. Es un vino que combina a la perfección la frescura y acidez de las uvas con el paso por barrica que se ha realizado con maestría para aportar finura y matices golosos y especiados al resultado final. Se ha empleado la madera para lo que debería emplearse siempre, como complemento. Ni más ni menos.DSC_0015 (2) copyEl maridaje perfecto para este vibrante vino son guisos y estofados, así como platos de caza. Este tinto se elabora con uvas procedentes de las localidades de Cuerva y San Pablo de los Montes, próximas a los Montes de Toledo, lugar óptimo para probar la gastronomía vinculada a la caza.

Os sugerimos la necesidad de decantar el vino antes de su consumo; si ésto no fuera posible, oxigenar durante bastante tiempo en la copa, ya que nada más abrir la botella se advierte, debido a su proceso orgánico de elaboración, un toque animalesco, que pasa a mejor vida al rato de la decantación.

Hagamos un poco de Historia. 

Muchos de vosotros os estaréis preguntando de dónde demonios ha salido el nombre de este vino. Pues bien, hace referencia a la familia de los ziríes que fueron una dinastía bereber cuyo origen estaría en las montañas de la región de la Cabilia, en la actual Argelia. Una rama de esta familia, liderada por Zawi ben Zirí, partió hacia la Hispania musulmana (al-Ándalus) y allí sirvieron como tropas mercenarias en el ejército de Almanzor, caudillo de al-Ándalus. Más tarde, en el año 1013 fundarían el reino de la Taifa de Granada tras la desintegración del Califato de Córdoba.

Nuestra teoría del porqué los amigos de Bodegas Lobecasope han apostado por este nombre como seña de identidad de su bodega es en realidad una doble teoría. Por un lado, pensamos que han querido dejar claro que son un «reino independiente» dentro del actual mundillo del vino patrio, y de ahí que no se hayan querido circunscribir a ninguna Denominación de Origen o Consejo Regulador, manteniendo su libertad de movimientos e independencia. Por otra parte, podrían haber apostado por esta nomenclatura por la consabida apuesta que hicieron los ziríes por la belleza, el buen gusto y la vida hedonista que representa a la perfección la dicha de disfrutar de un buen vino. Esperemos haber acertado en alguna de estas teorías. De no ser así, esperamos que Flequi o cualquiera de sus cinco compañeros de bodega nos lo aclaren en cualquier momento. A este espacio les remitimos.

A la espera de desentrañar el misterio os dejamos hasta el próximo post degustando una copa de Ziries 2011.

Salud, y buenos vinos, amigos.         

Mysti Syrah 2010. El Montsant para todos los públicos

100% Syrah. Vendimia manual. Fermentación alcohólica y maloláctica en tinas de acero inoxidable. Crianza de 6 meses en barricas de roble francés. El envejecimiento termina en la botella con el fin de conjuntar todos los aromas del vino. 

Ha tardado en llegar, pero al fin podemos traer hasta este espacio el primer vino de la D.O. Montsant. Y no habrá sido por no haber probado numerosos caldos de la mencionada Denominación de Origen, pero siempre había algún inconveniente para no poder recomendaros ninguno; unas veces era el excesivo precio por vinos que considerábamos sobredimensionados en todos sus aspectos; otras era la excesiva mineralidad que poseían algunos de estos vinos: sabemos que una de las peculiaridades de los caldos de esta zona es su toque mineral y pedregoso, que está muy bien cuando no llega al desequilibrio, pero eso es una cosa, y otra sentir que te meten en la boca un pedrusco y encima te soplan 30 € por tan «grata» experiencia. Eso no pasa con este tinto suave aunque no exento de personalidad, lleno de matices frutosos y golosos que harán las delicias de todos los que busquen un vino divertido y a un precio irresistible para tratarse de un D.O. Montsant porque cuesta algo menos de 7 €.

A catar, a catar, que se acaba el mundo.

Al servir el vinoMysti 2010 podemos contemplar en todo su esplendor un brillante y límpido color rojo picota que se aproxima al granate.

Al llegar a la segunda etapa de la cata, la conocida mundialmente como fase olfativa, querríamos emular a los legendarios Siniestro Total en su mítica canción «Todo por la napia» puesto que nos embriagan los aromas que desprende este tinto; eso si, después de haberlo tenido abierto durante un buen período de tiempo y haberlo oxigenado en la copa ya que al principio era ciertamente animalesco. Esos aromas confluyen entre las frutas negras y rojas muy maduras (brevas y moras muy dulces), los toques a guindas en aguardiente y a golosinas de regaliz, pasando a los intensos recuerdos de chocolate negro y torrefactos, y terminando en frescas sensaciones florales y mentoladas.

Su entrada en boca es sedosa y cálida, con buen paso, y muy agradable, por tener una acidez bajo control. Predominan las notas de chocolate negro y de frutas maduras en licor. En este momento ya estamos embriagados por su dulzor y «golosura» y queremos no parar de beber este magnético brebaje.

Nuestras recomendaciones para maridar este vino son acompañando un steak tartar sin alcaparras, pollo en salsa, conejo a las finas hierbas o al ajillo, así como arroces y productos de barbacoa.    

Es un vino curioso este Mysti 2010 ya que no es usual ver un monovarietal de Syrah en el Montsant y menos que éste sea tan goloso. Esto se debe a que los creadores del vino, Bodega Cava Berdié, han decidido vendimiar las uvas cuando están un poco sobremaduradas para que aporten ese dulzor tan característico.

Animamos a todos los productores del Montsant y del Priorat para que imiten la idea de hacer vinos distintos en la zona y a unos precios más adecuados a la coyuntura económica actual, puesto que es muy difícil encontrar vinos de calidad de estas Denominaciones de Origen a precios ajustados. De esta manera los podrán degustar más personas y abrir mercado. ¡Sí se puede! Y que quede constancia de que no pedimos que lo que se hace bien en estas dos zonas vitivinícolas se deje de hacer, sino que se mejore lo que ahora algunos no están haciendo bien, a nuestro modo de ver, que sea dicho de paso, no es ningún argumento de autoridad.

Salud y buenos vinos, amigos.

Carisma 2012. Uno de los vinos más altos de España*

Coupage de uvas Gewürztraminer y Riesling realizado tras la fermentación en depósitos de acero inoxidable. Reposo durante 5 meses en contacto con sus lías antes del embotellado.

Esta semana nos proponemos levantar el ánimo al personal intentando quitar complejos a muchos que estos días nos cansan diciendo continuamente lo bien que hacen todo los alemanes y lo mal que lo hacemos nosotros. Los alemanes hacen muchas cosas bien, pero los españoles también las hacemos muy bien como queda demostrado con el vino que hoy os presentamos. Los creadores del mismo han sido capaces, partiendo de unas uvas de origen alemán (ahora esa zona es francesa, cosas de las malditas guerras), de elaborar un vino que en nuestra opinión mejora los vinos alsacianos.

Este vino ejemplar tiene su origen en un viñedo de cerca de una hectárea de extensión en el que se cultivan al 50% ambas variedades de uvas germánicas situado a unos 1200 metros de altura en plena sierra de Sant Joan, en la localidad de Montanisell, ubicada en la comarca ilerdense del Alt Urgell. Estamos hablando de un viñedo único que está enclavado en la alta montaña pirenaica, siendo uno de los más altos de la Península Ibérica y, por ende, uno de los más altos de Europa.Carisma

Catando este pivot de los vinos.

Al contemplar el vino en la copa apreciamos una intensidad de color muy leve, un tono amarillo muy pálido. Pero que nadie saque conclusiones precipitadas porque estamos ante un caldo con mucho vigor y personalidad.

Metemos la nariz en la copa y descubrimos toda una compleja declaración de intenciones: aparecen notas de frutas blancas mezcladas a la perfección con toda una sinfonía de frutas con hueso, destacando los aromas a melocotón y ciertos recuerdos a lichis. También apreciamos toques a frutas cítricas y notas a azahar.

En la boca sentimos rápidamente una cierta acidez cítrica (pomelo y limón) y mineral, seguida de una sensación de efervescencia, aunque no estamos hablando de un vino con aguja. Esa mineralidad aporta un toque salino que atempera la acidez haciendo que el vino se muestre muy equilibrado. Se trata de un vino con mucha personalidad que llena la boca y apetece masticar. Su complejidad nos lleva a la conclusión de que es un vino fresco aunque no exento de un final largo y muy agradable.

Recomendamos su consumo acompañando desde un foie, a pescados al horno o a la plancha como la lubina, la dorada o el salmón. A nosotros nos encantó el Carisma 2012 con estas sugerencias gastronómicas, aunque a lo mejor también ayudó mucho hacerlo sentados en la terraza contemplando una maravillosa puesta de sol con reflejos de multitud de colores sobre el Tibidabo. Pero si no tenéis esta posibilidad no os preocupéis porque el vino es una pasada tomado en el lugar que sea.

Los bodegueros de Montant i Ssell, cuyo precursor fue Carles Ribes Masana, que plantó la primera viña con estas variedades de uva en su pueblo, han demostrado que se puede hacer un gran vino al estilo alsaciano en España y, sobre todo, que éste puede ser mejor que el realizado en aquellas tierras germánicas. La moraleja es clara aunque puede que un poco oportunista por nuestra parte: podemos hacer, y de hecho hacemos, muchas cosas muy bien; dejemos de hacer lo que hacemos mal y centrémonos en nuestro gran potencial en casi todos los sectores. Sólo así podremos comenzar a salir de este agujero en el que nos han metido los «más listos del lugar» aconsejados por los «más listos» de Alemania.

Salud, y buenos vinos amigos.

* Hemos cambiado el título del artículo al descubrir que hay vinos en España que se cultivan a mayor altura que éste, como, por ejemplo, los que elaboran en Bodegas Barranco Oscuro en las Alpujarras granadinas o en distintas bodegas de las Islas Canarias. Os pedimos disculpas por los perjuicios que os hayamos podido ocasionar.

Emilio Valerio 2011. Un navarro con firma francesa

Coupage de Cabernet Sauvignon, Garnacha y Merlot. Crianza en depósitos de roble francés de 50 y 80 hectolitros y en barricas de 500 litros usadas. Viticultura ecológica. Vendimia manual.

Amigos, esta semana os traemos buenas noticias: al fin hemos conseguido presentaros un vino navarro después de estar mucho tiempo persiguiendo los caldos de esta D.O. sin obtener ninguno que se adecuara a nuestra idiosincrasia «blogueril«. Muchos diréis, y seguramente con algo de razón, que no hemos sabido buscar bien porque hay muy buenos vinos en la Comunidad Foral, pero no podemos probarlo todo porque aún queremos mantener nuestro hígado en buen estado. Con las malas experiencias de las últimas semanas sentíamos la necesidad de quitarnos esa espinita clavada con un tinto navarro que nos reconciliase con esta buena tierra. Y a fe que lo hemos conseguido con este sensacional y complejo vino que nos ha robado el corazón por unos días, y que esperamos que os seduzca al igual que lo ha hecho con nosotros.

Nota de cata del Emilio Valerio 2011.

Se trata de un vino color rojo granate oscuro, de un tono similar a la cereza picota; de buena capa. Para la fase olfativa recomendamos fervientemente que se abra la botella bastante tiempo antes de su consumo. Este peculiar vino sólo se descubre plenamente con paciencia. Al llevárnoslo a la nariz la primera vez nos pareció desagradable la sensación que experimentamos: ciertamente animalesca y cerrada. Tuvimos el buen ojo de dejar la botella abierta bastante rato y cerrarla al vacío hasta el día siguiente. Luego de dejarla un tiempo más abierta, el vino se tornó sensacional, resaltando sus aromas a higos maduros, tanto secos como en licor. Además apreciamos marcadas notas a frutos rojos y matices salinos y minerales. Quedamos extasiados en nariz por la originalidad de tantos aromas y tan bien ensamblados.

En la boca descubrimos un vino con marcada potencia que duerme la lengua embriagándola con notas dulces y frescas de chocolate negro y hierbas aromáticas. Es recio y suave a la vez, muy equilibrado en su acidez sin renunciar a la contundencia. Es un vino que «engancha» y que apetece seguir bebiendo sine die aunque hay que tomárselo con calma porque el vino se disfruta mucho más saboreándolo con quietud y moderación. Además, al beberlo pausadamente descubrimos que este prodigioso caldo iba cambiando de sabor a cada rato, con lo que su degustación se tornó toda una experiencia grata y divertida.

DSC_0055 copyEl enólogo que firma este magnífico vino es el francés Olivier Rivière, nacido en Cognac, y cuyo bautismo de fuego se produjo en la zona de Burdeos. En un momento dado decidió, con muy buen criterio, según nuestra modesta opinión, establecerse en España, donde  aparte de Navarra elabora vinos en La Rioja y en Arlanza como El Quemado, El Basquevanas, o El Gabacho, con el que demostró bastante sentido del humor, algo que parece no estar muy extendido en Francia (perdón a nuestros seguidores franceses, sabéis que os queremos igual). Rivière ha hecho una cosa muy buena en nuestro país: respetar los vinos españoles aportando lo mejor de la viticultura y enología francesa pero desechando los precios que nuestros vecinos del norte ponen a los vinos de calidad. En nuestra opinión, para tomar un buen vino francés hay que pagar una fortuna, y aún así, consideramos que están lejos de la calidad de los vinos españoles, donde los hay muy buenos en casi todo el abanico de precios (perdón de nuevo por el chauvinismo de nuestro comentario; ahora los franceses hemos parecido nosotros). La histórica relación franco-navarra ha vuelto a dar sus frutos. Le seguiremos la pista al amigo Olivier siempre que logremos encontrarle algún día por la piel de toro porque este hombre hace vinos por un montón de lugares y debe ser difícil echarle el guante.

Este poderoso tinto se elabora en la bodega Laderas de Montejurra, situada en la localidad de Dicastillo, la cual se ubica en las laderas del Montejurra en plena comarca de la Tierra de Estella. Allí la familia ha apostado por la viticultura biodinámica y el cuidado del entorno natural como señas de identidad. Cuenta con unas 25 hectáreas de viñedos divididos en unas 15 parcelas pequeñitas. También elaboran aceite de oliva. Tenemos que admitir nuestro desconocimiento del aceite navarro; aún no hemos tenido la suerte de probarlo aunque nos dicen que es de una gran calidad. Prometemos que de este año no pasa.

Damas y caballeros, aquí os hemos mostrado el Emilio Valerio 2011. Ahora os toca a vosotros disfrutarlo. Si seguís nuestras indicaciones descubriréis un vino original, sabroso y económico. Esperemos que tras decir ésto el bodeguero que da nombre a este vino no aproveche para aumentar su precio.

Salud y buenos vinos, amigos.

El Buscador 2010. Un soplo de aire fresco en la Rioja alavesa

Coupage de Tempranillo y una pequeña proporción de Garnachas centenarias. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés con tres y cuatro usos. 

Llevamos varios días peinando el mercado «vinícola» de nuestro país para hacer acopio de vinos que en un futuro próximo puedan ir apareciendo por este espacio en el que cada día nos congregamos más seguidores del maravilloso mundo de uno de los mayores placeres que puede experimentar un ser humano, tomarse unos vinos solo o en compañía de otros (somos partidarios de la idea de compartir la experiencia con personas queridas porque es más divertido y aleccionador). Y en esta incansable y agotadora búsqueda a la que nos sometéis para que os acerquemos vinos originales y, sobre todo, ricos y a buen precio, hemos encontrado uno que nos ha llamado poderosamente la atención, como decía el clásico. Se trata de El Buscador 2010, que aúna a la perfección la tipicidad que le aportan el terruño y el clima de la zona a las uvas, con un toque diferente a lo que siempre se ha venido haciendo, y muy bien, en la Rioja alavesa.

Catemos con mimo este singular vino.

Servimos una copa de forma lenta para apreciar como rompe el vino contra el cristal formando una espumita que al desaparecer nos deja un color brillante con bastante intensidad; es rojo granate cereza picota con ribete rosáceo-violáceo que denota que a pesar de la crianza ha mantenido toda su frescura juvenil.

A copa parada apreciamos una gran intensidad de fruta negra y matices lácteos. Al airearla se muestran a lo bestia esas frutas negras maduras que evolucionan hacia las guindas en licor. Además aparecen aromas muy distintos pero muy bien integrados como el regaliz, el chocolate amargo, la pimienta negra o el cacao.

En la boca es frutal, amplio, generoso, sedoso, aunque no exento de acidez y de tanicidad, fresco a la vez que intenso y goloso; lo tiene todo, es una amalgama de sensaciones que a nadie dejará indiferente. Aparecen los matices dulces y amargos que aporta la madera noble donde ha reposado. En esta fase podemos apreciar los recuerdos a vainilla, a torrefactos y a chocolate amargo.

Es un vino equilibrado con una acidez marcada pero siempre agradable porque ésta aporta frescor y seduce a la lengua.El Buscador 2010

A la hora de acompañarlo es un vino que sirve tanto para tapas y raciones, como por ejemplo quesos suaves y de media curación, como platos de carnes rojas y blancas (guiño a los seguidores colchoneros), así como a guisos de ave.

En este punto os hacemos llegar la recomendación de sus creadores que piden que este vino se consuma a una temperatura que oscile entre los 14º y los 16º, pudiendo, incluso, servirse a menos grados en lugares donde haga bastante calor.

Felicitamos a los miembros de Bodegas Finca de la Rica, ubicadas en la preciosa localidad alavesa de Labastida, por este excelente vino y en especial a los hermanos Amurrio por la gran labor que están desarrollando para mejorar las 31 hectáreas de viñedos con los que cuenta la bodega y de la que salen los tres vinos que comercializan en la actualidad, El Guía, El Buscador y El Nómada. En este privilegiado paraje situado a 585 metros de altura, bañado por los vientos del norte procedentes de la cercana Sierra de Toroño, y del sur provenientes del Ebro, se están haciendo las cosas muy bien.

Amigos, no dudéis en haceros con alguna botella de este magnífico vino. Y si queréis guardaros alguna, nos hemos informado en la sensacional página web de la bodega de que el vino aún puede afinarse más y que estará muy bueno de aquí a un par de años. Mientras tanto, podéis hacer tiempo resolviendo la sopa de letras que trae cada botella en la etiqueta.

Salud y buenos vinos, amig@s.