San Román 2008. Explosión de frutas negras y cantos rodados

100% Tinta de Toro. 24 meses de crianza en barricas de roble americano y francés de distintas edades.

Esta semana os traemos hasta aquí un vino descubierto en un local de Madrid hace algunas semanas. Los integrantes del blog tuvimos la inmensa fortuna de tomarnos la última botella que les quedaba en su bodega (tranquilos, que aún se puede encontrar esta añada en las tiendas; y si no es así siempre podremos saborear la añada de 2009 que a juicio de mi compañera de vida y de blog es otra maravilla, y con matices bien distintos). Pensábamos haber tomado tan sólo una copa de esta preciada botella pero al probarlo decidimos improvisar y renegociar con el camarero la adquisición de la botella al descubrir lo rico que estaba el vino.

Este poderoso vino tiene un color rojo picota con bordes granates que le confieren una capa bastante alta, y una lágrima muy espesa, como de conjuntivitis (perdonad lo gráfico de la comparación).

En nariz se despliega ante nosotros toda una sinfonía de matices minerales (cantos rodados) y frutas negras. Comenzamos sintiendo todo el esplendor de las moras y de los arándanos a punto de mermelada, al que le siguen esos puntos tostados que aporta la madera, así como recuerdos golosos a cacao, especiados, matices licorosos y marcas de regaliz. Hacia el final de la fase olfativa aparecen las notas minerales y un punto herbáceas. Todo está muy bien ensamblado y estructurado.

Al llevarlo a la boca notamos una sensación muy agradable a vino con una acidez muy bien trabajada que lo equilibra haciendo su paso por boca muy suave aunque no exento de poderío. Sus taninos son bien reconocibles aunque siempre muy bien llevados de las riendas por su creadorSan Román 2008, Mariano García, para que no se desbarajusten. Aparecen las frutas negras en compota y las especias conjuntándose a la perfección, junto a ese toque metálico-mineral y balsámico que notábamos en nariz. Su final es largo y agradable. Es de esos vinos que van gustando más a cada copa que vamos bebiendo.

Estamos seguros de que el San Román 2008 es un vino para todos los públicos: gustará por igual a los amantes de los caldos más tradicionales como a la nueva hornada de degustadores de vinos con un corte más moderno, ya que sintetiza ambos universos. Es un vino elegante y repleto de matices que no elude la potencia de la Tinta de Toro con un toque goloso que hará las delicias de cualquiera. No es un vino barato, pero después de haberlo bebido nadie se sentirá engañado. Merece mucho la pena. Es uno de los vinos top de la D.O. Toro.

Ya estamos ansiosos de probar próximamente la añada de 2009 (aunque como dije más arriba la parte sajona del blog ya lo ha hecho con notable aprovechamiento por su parte, según nos refiere). Prometemos ponernos al día con las elaboraciones que lleva a cabo Mariano García en Bodegas y Viñedos Maurodos. Pero eso, seguramente, será motivo de futuros posts. 

Salud y buenos vinos, amigos.

Entrechuelos Chardonnay 2011. El blanco con duende jerezano

100% Chardonnay. Vendimia seleccionada usando gas inerte. Maceración prefermentativa a 8ºC durante 24 horas en depósito inertizado en CO2. Prensado en frío. Fermentado con levaduras seleccionadas a 17ºC durante 16 días.

En esta nueva entrada del blog queremos presentaros uno de los mejores vinos blancos que hemos tenido el placer de probar en los últimos tiempos y a un precio irresistible, rondando los 5 €.

Este maravilloso vino lo degustamos por primera vez en uno de los mejores restaurantes de Jerez de la Frontera, La Posada, gracias a la recomendación que nos hizo su dueño, José María, Pepe para los amigos. Fue tan rotundo en su buena opinión acerca de este caldo que no pudimos resistirnos a acompañar con él unas ensaladas y pescados espectaculares. Y no se equivocaba el restaurador. El vino es sencillamente increíble. En relación calidad-precio es de lo mejor del mercado.

Pepe nos lo sirvió bastante frío y creemos que acertó de pleno. Por mucho que digan algunos entendidos hay vinos blancos a los que les va a la perfección una temperatura baja, sobre todo si uno está en Andalucia a 40ºC y le apetece tomar una copita para acompañar a las buenas viandas de la tierra. Así el vino tarda más en calentarse en la copa y podemos disfrutar de toda su frescura y cualidades. Para nosotros no hay nada más imbebible que un vino blanco o una cerveza calentorros.

Catando el Entrechuelos Chardonnay 2011.

Al servirlo vemos que tiene un intenso y precioso color amarillo pajizo sin irisaciones de ningún tipo. Ese colorido nos incita a su degustación, porque la belleza exterior, no nos engañemos, nos provoca seguir adelante para descubrir si el interior va en consonancia con esa promesa externa. Y vaya que sí. A copa parada olfateamos y descubrimos mucha frescura y una gran cantidad de fruta golosa que se acentúan al airear la copa. Aparecen los toques cítricos, naranja y pomelo, las intensas notas a frutas tropicales, como piña, mango y maracuyá, ciertas notas florales, así como el frescor tan característico del heno recién cortado que aparece en los vinos blancos de esta variedad.

En boca es una delicia. Se acerca a la amplitud. La frescura golosa de la fruta nos llena toda la boca. Es un vino suave pero con mucha presencia, redondo y muy bien equilibrado, con la acidez justa. Por ello lo vemos muy adecuado para acompañar pescados blancos al horno, pastas, arroces, ensaladas, steak tartar, o unas frituras andaluzas y unas tapas en la barra de una buena taberna echando un ratito con los amigos. Entrechuelos 2011

La autoría de este sensacional blanco, así como de los otros seís vinos que se elaboran en las Bodegas Entrechuelos, es de Miguel Domecq y de su equipo de profesionales de esta moderna bodega ubicada en plena campiña jerezana, en unas tierras privilegiadas trabajadas en los últimos años para intentar recuperar la vieja tradición de los vinos tranquilos de Jerez antes de que llegara la moda de los vinos generosos que hizo que se arrancaran muchas vides tradicionales para plantar la uva palomino y saciar la gran demanda existente en toda Europa hace unos tres siglos. A mediados del siglo XVII y principios del XVIII se decía que los vinos tranquilos de Jerez eran los mejores del mundo.

Miguel Domecq pertenece a la famosa familia de bodegueros de origen francés establecida en Jerez hace casi tres siglos. Suponemos que el hecho de que su antigua empresa esté en manos de una multinacional hizo que el bodeguero emprendiera el vuelo en solitario para poder realizar su labor sin injerencias externas. Ha creado una bodega muy moderna en un paraje singular, ideal para la creación de vinos. Lo más bonito del asunto es que las viñas del Cortijo de Torrecera están rematadas por la famosa torre almohade del mismo nombre levantada en el siglo XI, y que se puede ver en la etiqueta del vino. Para los que somos amantes de la historia es otro aliciente más para acudir al lugar y degustar un gran vino recordando nuestro pasado andalusí y nuestra formidable y variada historia.

Brindamos con todos vosotros con la esperanza de que las cosas mejoren. Muchos ánimos para todos. Beber vino de manera moderada puede ayudar a ver la vida de una manera menos cruda. Eso sí, no pidamos milagros, al día siguiente nuestros dirigentes políticos y los poderes fácticos y económicos seguirán ahí. ¿O tal vez no?

Salud y buenos vinos, amigos.

Pésico 2011. El tinto de Asturias

Coupage de 50% Mencía, 20% Verdejo Negro, 20% Carrasquín, 10% Albarín Tinto. Crianza durante 10 meses en barricas usadas de roble francés. Viticultura biodinámica. 

Pésico 2011Cada vez que acudíamos al Principado y probábamos sus incipientes vinos siempre terminábamos diciendo que la única cosa que le faltaba a Asturias para ser el verdadero paraíso en la Tierra era tener buenos tintos. Ahora podemos decir, queridos amig@s, que eso es ya una auténtica realidad, como demuestra el vino que hoy comentamos.

Se trata de un vino contundente que a pesar de estar a punto de desmadrarse hacia la acidez desmedida da un giro en el último instante para no caer en las garras de la desmesura y arruinarnos su encanto. Tenemos que decir, para ser honestos, que de las personas que lo probamos no gustó a todas debido a su toque áspero.

Al acercar la copa a la nariz percibimos su frescura proveniente de notas mentoladas y a eucalipto y una voluptuosidad muy marcada generada por notas intensas a moras y a ciruelas; todo ello rematado por un alto contenido a especias y una sutil presencia de la madera.

En boca el vino se torna potente debido a unos taninos muy presentes, aunque nunca desagradables, que denotan cierta aspereza. Estamos en el límite, pero la acidez no se llega a descontrolar en ningún momento. La boca se nos duerme en una especie de anestesia  ensoñadora que nos relaja esperando un nuevo sorbo. La presencia de la fruta madura es clara, así como eso que venimos a llamar mineralidad, que no es otra cosa que un lugar común con el que alguien hizo fortuna en alguna cata y que todos usamos sin sentido. Como un conocido dijo una vez: «las piedras no tienen sabor». Rizando el rizo, tenemos que deciros que el vino nos aportó notas de alcanfor. Al que suscribe le recordó al perfume que quedaba en casa cuando era niño y mi madre limpiaba los muebles de madera con un producto «secreto» que olía increíblemente bien. Los recuerdos olfativos no se olvidan nunca.

Recomendamos tomar este vino acompañando carnes rojas, embutidos ibéricos y quesos asturianos y, siguiendo las indicaciones de nuestro amigo Adam de Barcelona Vinos, con una trucha salvaje del Narcea al sarmiento.Pésico 2011

Nos ha sorprendido gratamente este vino porque pensábamos que el clima asturiano no era muy apropiado para la creación de vinos tintos de calidad. Suponemos que la orientación sur que tienen los tres viñedos de los que se obtiene este caldo (Retortoiro, Tebongo y Borracán) ha influído muy positivamente en ese toque cálido y aromático que contiene el Pésico 2011, ya que de esta forma cuenta con muchas horas de sol, imprescindible para madurar las uvas. Cabe destacar que se trata de variedades bastante raras como la Verdejo Negro, la Carrasquín y la Albarín Tinto, que otorgan al vino su carácter auténtico. Reconocemos que eran desconocidas por nosotros hasta el momento que descubrimos este tinto.

Nos hemos enterado de que el autor que firma este vino, Nicolás Marcos, decidió hace algunos años recoger sus bártulos en Toro y establecerse en la zona de Cangas del Narcea para confeccionar los vinos de su bodega Dominio del Urogallo y apostar por la recuperación de viñas casi perdidas. Le está costando lo suyo pero creemos que fue un acierto puesto que en Toro hay muchas bodegas y marcas de vinos y en Asturias el sector está naciendo. Si continúan igual, en pocos años en el Principado podrán presumir de tener grandes vinos. Así lo esperamos.

Salud y buenos vinos, amigos.

Nada Que Ver 2008. Mucho que beber

100% Maturana Tinta. Fermentado y macerado en madera. Crianza de 12 meses en barricas de roble americano y europeo.

Hace poco los miembros del blog nos perdimos durante unos días por la zona fronteriza comprendida entre las provincias de Ávila y Madrid (desde San Lorenzo de El Escorial a Cebreros) para disfrutar de un tiempo de asueto y llevar a cabo todo un recorrido cultural y naturalista por el lugar con motivo del cumpleaños de quien esto escribe.

El 2 de marzo decidimos cenar en el restaurante El Paseo en San Lorenzo de El Escorial. Cuando conseguimos encontrar el lugar, algo que nos llevó cierto tiempo, sentimos que habíamos acertado plenamente en la elección del sitio porque los platos eran extraordinarios, sobre todo el ciervo con frutas rojas, y porque allí degustamos la maravilla líquida color picota que hoy os traemos a escena. La decoración del local había pasado de moda hacía algunas décadas pero cuando uno echaba un vistazo a los platos y a la carta de vinos, que literalmente era un libro del grosor de un tomo de enciclopedia, y alucinaba observando la gran variedad de botellas de licores destilados que albergaba el local, le importaba un pimiento la antigualla decorativa que le rodeaba. Ya quisieran muchos restaurantes que se las dan de importantes de tener tanto surtido de vinos en su bodega y tantas botellas de calidad en su bar. Además, tuvieron un gran detalle al servir gratuitamente un vino blanco de calidad con el aperitivo de bienvenida: un Godello de Valdeorras muy rico. Y qué decir de la amabilidad y de la simpatía del personal de sala. Perfecta.

Desde el momento que nos presentaron el vino algo en nuestro interior nos dijo que estábamos en el preámbulo de algo importante; nuestro «afamado» sexto sentido nos indicó que íbamos a probar una joya. Y así fue.

Como en esto de las cosas del placer todo va unido nos llamó mucho la atención el diseño de la botella; nos pareció original y atractivo (recordaba al diseño de los carteles de alguna de las películas de Almodóvar que, en nuestra opinión, son mejores que las propias películas). Esa profusión de colorido cuasi republicano nos cautivó. En ese momento ya no teníamos ojos para nada más. Sólo queríamos probar el vino. La curiosidad se apropió de nosotros.Nada que ver 2008

Cuando el camarero comenzó a verter el vino en las copas supimos que sería un gran descubrimiento. Lo que voy a decir ahora no es muy académico pero a mí me ha servido bastante durante mi corta vida «vinística«: siempre me fijo en esa especie de espuma que se forma en la copa cuando se sirve el vino muy lentamente, si ésta es abundante, concentrada y elegante el vino siempre será espectacular; hasta el momento nunca me ha fallado esa intuición. El vino nos entró por los ojos desde ese primer contacto. Su intenso color rojo picota con ligero ribete púrpura nos animaba a su degustación.

Sin mover la copa acercamos la nariz y descubrimos que en su interior había toda una sinfonía frutal. A medida que la íbamos aireando estallaban por doquier las frutas negras maduras como si fueran mermelada, seguidas de aromas a flores y a plantas balsámicas y de una gran dosis de toques dulces como el cacao, la vainilla, el café, el toffe y el tabaco habano de la máxima calidad (nos trajo recuerdos de los cohibas que en alguna ocasión fumamos relajadamente sentados a la fresca en la quietud y oscuridad de la noche habanera; es lo bueno de tener amigos que trabajan en la fábrica). Como veis, toda una gama de aromas sensuales que provocaban el deleite máximo solamente con acercarse la copa a la nariz.

El sumo placer llegó al beber ese néctar y sentir como se desparramaba por toda la boca impregnándola de sabores a frutas maduras muy bien ensamblados con los destacados toques balsámicos que sin duda aporta la tierra a esta magnífica uva, y terminando en pinceladas abundantes de dulzor. Los taninos están muy presentes pero son  pura seda. Es de esos vinos que estarías bebiendo horas y horas sin reparar en que el mundo sigue dando vueltas a tu alrededor.

Queremos felicitar a Bodegas Martínez Alesanco por esta grandiosa creación y en particular a Pilar Torrecilla, la enóloga artífice de semejante maravilla. Y también por haber apostado por la recuperación de una uva como la Maturana Tinta, originaria de esas tierras altas riojanas y en clarísimo peligro de extinción, y que como se apunta en la propia botella, es un «histórico monovarietal que no tiene NADA QUE VER con el resto de variedades cultivadas en el mundo». Nos gusta la gente que arriesga y busca la excelencia. Y a un precio muy correcto imaginando lo complicado de la empresa.

Estas son las cosas que nos enorgullecen. Vivimos en el país en el que se hacen los mejores y más variados vinos del mundo. Creámonoslo de una puñetera vez.

Salud y buenos vinos, amigos. 

12 Volts 2010. Potencia bajo control

Coupage de Merlot, Syrah, Callet, Fogoneu y Cabernet Sauvignon. Crianza de 12 meses en barricas nuevas de roble americano y de segundo año de roble francés.

El vino del que hoy os hablamos lo descubrimos hace unos cuantos días en el nuevo Va de Baco de la calle Prado de Madrid. Es el segundo local que esta empresa abre en la capital. Es un sitio recomendable para descubrir vinos distintos y relajarse en un ambiente sugerente con un servicio amable y solícito, algo que se está echando a perder en muchos locales de las grandes ciudades por la decisión de muchos empresarios del ramo de ahorrarse dinero en sueldos pensando que cualquiera puede ser un buen camarero. Nosotros hemos tachado de la lista los bares, tabernas y restaurantes donde el servicio es deficiente porque en este sector es básico que haya gente profesional que sepa de lo que habla y tenga buenas maneras y educación para que el disfrute de los comensales sea mayor. Empresarios rácanos, ¿ no os dais cuenta de que un mal servicio os puede arruinar el negocio?

Tras un buen rato deliberando decidimos probar este tinto de Mallorca que en su nombre alude a la acumulación de energía que presuntamente tiene el vino. Nos llamó la atención la etiqueta diseñada por el influyente dibujante Gary Baseman, no por que nos gustara especialmente, sino porque descubrimos que bajo la ilustración del artista afincado en Los Angeles se escondía una página del libro de Lenin «El hundimiento de Puerto Arturo», en su versión alemana, en el que se cuenta la crónica de la derrota del Imperio Ruso ante el Imperio Japonés en la batalla de Mukden en 1905. Curioso que aparezca el revolucionario soviético en una etiqueta de vino, aunque en los tiempos que corren es muy posible que vuelvan a la actualidad los textos emancipadores.

Nuestra cata improvisada del 12 Volts.12 Volts 2010

Su color es rojo cereza con ribete violáceo, de buena capa que mancha la copa impregnándola de pigmentos y glicerina.

En la nariz se expresan a las mil maravillas las frutas rojas, los toques balsámicos de monte bajo como el romero, y las notas sutiles a especias como la pimienta.

En boca la entrada es un tanto áspera, potente y bien equilibrada. Nos llenamos de esas frutas rojas que percibimos en la fase olfativa. El final es salino y mineral con bastante sensación alcohólica aunque siempre agradable y proporcionada. Los taninos están muy bien integrados. Los creadores del vino han sabido mezclar muy bien los distintos elementos del vino para que éste no se «fuera de madre» ya que corría el peligro de ser demasiado visceral, pudiendo acarrear desequilibrio y hacerlo aburrido y un tanto desagradable. Pero no, los bodegueros de 4 kilos vinícola han sabido guardar el equilibrio encima del alambre. Bien hecho.

Nos ha gustado este vino mallorquín por su mezcla de potencia, fruta, y ese recuerdo salino que le proporciona a las uvas la cercanía del mar. También por la labor de recuperación de dos uvas autóctonas de la isla como son la Callet, algo más cuantiosa, y la Fogoneu, en grave peligro de extinción. Ya sabéis que en este rincón nos gusta apostar por la originalidad y por aquellos que se arriesgan a la hora de confeccionar sus vinos; claro está, cuando el resultado final es óptimo.

Recomendamos la degustación del 12 Volts combinada con una auténtica sobrasada mallorquina untada en buen pan caliente, junto a una tosta de boletus con queso brie y cebolla caramelizada, o acompañando a unas buenas carnes rojas jugosas y no muy hechas (otro día os tiraremos de las orejas a los que os coméis la carne muy hecha).

Salud y buenos vinos, amigos.

Maneki 2011. Bienvenidos al territorio de la Albarín blanco

100% Albarín blanco. Crianza sobre lías. 2 meses envejecido en barricas de roble francés.

En esta nueva entrada del blog nos acercamos a un vino singular ya que está hecho con una uva «en peligro de extinción», al igual que lo están el lince ibérico, el progreso y la honradez. Esta uva es la Albarín blanco, variedad originaria de nuestra querida Asturias, aunque puede encontrarse, como en el caso que nos ocupa, en la provincia de León, además de en algunas zonas de Galicia. Para evitar susceptibilidades territoriales tenemos que decir que también queremos mucho a esos otros territorios en los que tantos buenos momentos hemos pasado. Además a esta uva se la puede denominar Raposo o Blanco Verdín dependiendo de la zona geográfica en la que se encuentre. Los menos avezados en viticultura, entre los que sin duda nos encontramos, pueden confundirla con la Sauvignon Blanc por su parecido físico. Su sabor es similar al de la Moscatel.

El Maneki lo descubrimos hace unos días en una improvisada cata familiar gracias a los amigos de Bodegas Tampesta que tuvieron a bien hacernos llegar varias botellas de su producción, entre los que estaba este blanco ejemplar. Fue, como señala el nombre del vino (maneki significa «bienvenido» en japonés), toda una bienvenida alegre a una uva desconocida por nosotros hasta el momento, y que esperemos no descuidar a partir de ahora. Las cuatro personas que degustamos este vino quedamos encantados con él y con ganas de seguir degustandolo cuando se acabó la botella.Maneki 2011

Cata a grandes rasgos del Maneki 2011.

Cuando lo servimos en la copa contemplamos con mucho agrado la intensidad y vida que transmite a través de un intenso color amarillo pajizo transparente. Aunque los bodegueros recomiendan que se consuma a 13º tenemos que reconocer que nos gustó más con unos grados menos. Tras airearlo unos momentos en la copa nos lo acercamos a la nariz y descubrimos todo un abanico de aromas frutales donde predominaban los toques a frutas tropicales, a frutas blancas y a frutas de hueso, así como notas florales que aportaban mucho frescor. En boca corroboramos que este vino es toda una declaración de amor a las frutas golosas y frescas que tantos momentos gloriosos nos han aportado durante esos veranos de antaño cobijados bajo la parra del patio para evitar los intensos calores mesetarios. Desde el momento en que este vino se acerca a nuestro paladar nos congratulamos de su buen equilibrio debido a su justa acidez. Se podría decir que es un vino afrutado que contiene una ligera sequedad y un leve amargor que lo convierten en un vino apto para todos los públicos.

Nosotros lo tomamos junto a un queso gouda añejo que lo complementaba a la perfección, pero también lo recomendamos para acompañar pescados blancos al horno, almejas a la marinera, pollo asado y foie.  

Felicitamos a Bodegas Tampesta por la segunda añada de este gran vino que esperemos que continúe por esta senda con la nueva añada que está muy próxima a salir al mercado, así como por apostar por una variedad de uva autóctona del noroeste español que ojalá se recupere en la zona y cada vez se hagan más vinos de calidad con ella.  En algunos aspectos nos ha recordado a algunas de las uvas con las que se crean los vinos gallegos, pero hemos percibido notas distintivas propias que consideramos perfectas para apostar por crear vinos con crianza, ya que la Albarín, debido a sus especificidades, es muy adecuada para el envejecimiento. A los integrantes del blog nos gustan mucho los Moscatel con crianza, y creemos que la uva Albarín puede conseguir metas parecidas a ésta.

No esperéis más y dejaos seducir por la frescura frutal, nada empalagosa, de este buen vino confeccionado en la localidad leonesa de Valdevimbre. ¡Bienvenidos al club! como diría nuestro añorado Andrés Montes, otro gran amante de los pequeños placeres que nos procura la vida de vez en cuando.

Salud y buenos vinos, amigos.

Negre de Negres 2008. Mami qué será lo que tiene «el negro»

Coupage de Garnacha, Cariñena, Cabernet sauvignon, Syrah y otras uvas no especificadas. 14 meses de crianza en barricas de roble francés.

En esta nueva entrada del blog os presentamos un Priorato de categoría. Es la primera vez que nos acercamos a esta D.O. en lo que llevamos desde el inicio de nuestra aventura en internet, hace algo menos de un año. Esto no quiere decir que no hayamos probado «prioratos» desde esa fecha, sino que no habíamos encontrado ninguno que nos gustara lo suficiente como para recomendarlo aquí. Bueno, sí lo encontramos, pero digamos que al hacer la cata definitiva el vino se «había caído» lamentablemente. No diremos el nombre por si en un futuro próximo vuelven a hacer un vino que podamos comentar en esta página.

El vino que os acercamos hoy lo descubrimos una tarde de primavera en Barcelona, en una tienda-barNegre De Negres2008 frente a la preciosa iglesia de Santa María del Mar. Nos llamó la atención, pero preferimos probarlo de nuevo un tiempo después para cerciorarnos de que el vino era tan bueno como nos había parecido en esa ocasión. Y no sólo nos pareció bueno, sino mejor, porque el paso del tiempo había hecho que mejorara en botella haciéndolo más suave y equilibrado.

Como sabéis los que nos seguís, y si no lo sabéis os lo contamos ahora, este blog siempre ha apostado por vinos que a los integrantes del mismo nos han gustado de una manera especial. Nos da exactamente igual la zona de la que provenga el vino en cuestión. Si nos gusta, nos gusta. Sin más. Decimos esto porque hemos comprobado en nuestras propias carnes como no siempre ocurre esto. Hace poco hicimos una cata a ciegas en Barcelona (este blog se realiza entre Madrid y Barcelona) y descubrimos con estupor como un vino había gustado mucho al personal hasta que se descubrió que era de Madrid. Entonces comenzaron a criticarlo duramente. Nos pareció tan triste ese comportamiento que nos prometimos a nosotros mismos que jamás haríamos algo así; en Vino y se quedó nunca criticaremos un vino por su procedencia, sólo por su calidad. Si algunos quieren politizar hasta estas pequeñas cosas que no cuenten con nosotros. Nos declaramos enemigos absolutos del aldeanismo provenga de donde provenga.

«Tinto de tintos». El vino del que hoy hablamos tiene mucha calidad. Su color es rojo picota. Muy intenso y limpio. En nariz es de intensidad media-alta. Predominan los toques a frutas negras maduras, a regaliz, a plantas silvestres y a Licorelaminerales típicos de la zona donde están ubicadas las vides, en los que la pizarra conocida como licorella es la gran protagonista del terreno. En la boca recuperamos algunos de los matices frutales y balsámicos que observamos en la fase olfativa pero ahora aparecen notas dulces y cremosas que hacen que el paso por boca sea sedoso, goloso y jovial. Nos queda una sensación larga y poderosa que nos empuja a seguir degustando este caldo proveniente de la bodega Portal del Priorat.

Recomendamos acompañar este vino con quesos de oveja, por ejemplo los manchegos, y con quesos tiernos, así como con foie, carnes y embutidos ibéricos, y guisos especiados.

Abramos la mente y dejemos los prejuicios a un lado para dejarnos seducir por las cosas buenas que tiene nuestro país, que son muchas y variadas. Sólo de esta forma nos daremos cuenta de que todos somos, en el fondo, iguales. Sólo seres humanos, que ya es bastante.

Salud y vinos, amigos.

Beautiful Things 2008. La «cosa más bella» de Bodegas Paco García

90% Tempranillo y 10% Graciano. 16 meses de crianza en barricas nuevas de roble francés.

Nuestra relación con esta bodega comenzó de una manera curiosa, a través de un concurso en Facebook. La otra mitad del blog decidió contestar de una manera divertida a la pregunta que se solicitaba en la página web de la bodega. Al gustarles la contestación dada, obtuvimos como premio una colorista y divertida caja con seis botellas de los tres vinos tintos que se elaboran en esta bodega riojana; dos botellas de cada una de las tres marcas. Como hay confianza, os diremos que no albergábamos mEstucheuchas esperanzas de que los vinos fueran de nuestro agrado, ya sabéis, eso de que te manden algo gratis siempre da qué pensar. Pero todas esas dudas se esfumaron como por arte de magia el día que decidimos realizar una cata con los tres caldos. Obviamente, hicimos la cata en orden ascendente, es decir, desde el vino más joven al más maduro, del más barato al más caro. Por una vez y sin que sirva de precedente nos deleitó el vino de autor de la bodega, y del que hoy os vamos a hablar, el Beautiful Things 2008; nos gustó mucho el Crianza; y nos pareció correcto el Seis; como sabéis los habituales de este espacio, no somos muy partidarios de los vinos tintos jóvenes o con poca crianza.

Un vino para hacer el amor.

Este es el lema que han escogido los amigos de esta bodega para presentar su preciado vino de autor, el Beautiful Things. Entendemos perfectamente lo que querían decir cuando apostaron por este lema; nosotros empleamos la misma expresión en un antiguo post. Es un vino tan goloso y especial que sólo debería emplearse en grandes momentos acompañados de la persona o personas especiales, que en los gustos de cada cual no nos metemos. Eso sí, el vino está muy bueno pero no hace milagros, algo de vuestra parte tendréis que poner si queréis rematar la velada, ya nos entendéis.Beautiful Things 2008

Vamos al lío. Sólo con coger entre nuestras manos la botella de este grandioso vino apetece abrirla para comprobar qué tiene dentro, aunque cuando la hayamos terminado dará cierta pena haberla acabado (tenemos la suerte de que aún nos queda una botella en casa). Al servirlo en la copa comprobamos que posee un brillante e intenso color rojo picota de capa profundísima. Ese cromatismo nos está retando a su ingesta, pero como somos unos «profesionales» seguiremos los pasos correctos en una cata. Por tanto, nos los llevamos a la nariz y nos quedamos extasiados al oler su intenso y complejo perfume rebosante de frutas negras maduras en compota (nos aparecen recuerdos de la niñez cuando abríamos los tarros de las mermeladas que hacían nuestras abuelas). Tras tantas emociones, llegamos al momento de la verdad, donde un vino se la juega. Y es ahí donde ya sucumbimos definitivamente a los encantos de este vino ejemplar. Éste se torna potente y aterciopelado, pleno de equilibrio entre la fruta y la madera, llegamos a masticarlo de lo carnoso que lo encontramos. A medida que el vino permanece en la boca se va tornando goloso y un punto especiado; al tragarlo nos queda un postgusto muy agradable con notas a caramelo, vainilla, café y chocolate. Con tantos placeres juntos comenzamos a dudar si es necesario terminar haciendo el amor. A nuestro entender, este vino se puede combinar con multitud de comidas aunque con carnes rojas y asados especiados irá de maravilla. Nos atrevemos a recomendarlo con un pato a la naranja para un maridaje original. El postre que toméis después (un día es un día) lo podéis acompañar con la última copa de este vino sin ningún problema.

El único handicap que encontramos a este singular vino es su precio, que ronda los 30 €. Entendemos que es un vino que debe requerir mucho trabajo y esfuerzo, y que la viña en la que están plantadas las vides de las que sale este caldo son de bajo rendimiento y sólo una pequeña parte de la cosecha es apta para elaborarlo, pero eso desincentiva a muchos amantes del vino que aún queriendo probarlo no pueden porque su situación económica no es boyante. Todos nuestros seguidores sabéis que siempre hemos defendido la democratización del vino para que empiece a abandonar el elitismo estúpido que lo dominó durante tanto tiempo y que a ojos de muchas personas aún sigue teniendo. Si queremos que el público se acerque a estas maravillas los bodegueros tendrán que hacer algo a este respecto. Al menos, este vino es una delicia y no duele gastarse ese dinero. Ya sabéis que otros mucho más caros nos han parecido una verdadera birria.

Para todos aquellos que queráis probar un vino de esta bodega y no os podáis permitir el Beautiful Things osPaco Garcia Crianza recomendaríamos abiertamente a su hermano menor, el Crianza de Paco García 2008, pero desafortunadamente (no para la bodega) toda la añada ha sido vendida. A lo mejor, con algo de suerte, aún se puede encontrar alguna botella en las tiendas. Es un gran vino, y su precio muy correcto, alrededor de los 10 €. Es pura fruta, sedoso y equilibrado, y con un final largo y goloso. Ideal para compartir con amigos o familia enrollada en un día alegre compartiendo unos aperitivos o una comida.

Y para los amantes de los tintos jóvenes o con una crianza mínima, esta bodega elabora el Seis, un vino lleno de notas florales y de frutas frescas. Muy ligero. Ideal para ir de tapas con los amigos. Su precio es perfecto para todos los bolsillos, sobre los 6 €.

Para terminar, tenemos que alabar la iniciativa puesta en marcha por Juan Bautista García en la bodega de su familia. Hace unos años se planteó crear vinos modernos en una zona eminentemente conservadora en la manera de elaborar los vinos, como es La Rioja. Su objetivo era acercar a la gente joven al mundo del vino con caldos más golosos y equilibrados, más divertidos, en suma. Creemos que lo ha conseguido. El éxito de esta bodega es indiscutible. Ha recibido multitud de premios y recomendaciones por todo el mundo, aunque ya sabéis que desde nuestro punto de vista los premios nunca son garantía de que un vino sea mejor por ganarlos. Pero si es una garantía el boca a boca entre los que nos hemos dejado seducir por este precioso universo de los vinos. Sólo entrar en su página web nos da una idea de su apuesta por el I+D+i y por dar una capa de modernidad a un mundo un tanto cerrado y alejado de los tiempos modernos. Esperamos que cunda el ejemplo y pronto hagamos entre todos que el vino llegue a más gente, que ésta sea más exigente y se quite de encima los complejos del tipo «es que yo no entiendo de vinos», desterrando de un plumazo los tópicos que, aunque parezca mentira, aún siguen vigentes en 2013.

Salud y buenos vinos, amigos.

Almirez 2010. El Toro domesticado

100% Tinta de Toro. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés, un 70% usadas una vez, y un 30% nuevas. 

¿Quién dijo quAlmireze un vino de Toro no podía ser equilibrado, sedoso y goloso? Todos en alguna ocasión hemos pensado que eso era imposible. Cuando uno se dejaba caer por la bonita e histórica zona de Toro se encontraba con vinos potentes aunque algo desequilibrados, pensados para acompañar a contundentes comidas castellanas que dejaban el estómago en barbecho durante algún tiempo. Las cosas están cambiando desde hace algunos años, y aunque aún nos encontramos con vinos que nos parecen algo toscos y desmesurados, también en la D.O. Toro se están haciendo vinos de carácter más moderno y con distintos matices. Este es el caso del vino que hoy nos ocupa. Almirez  2010 tiene las características clásicas de un Toro que le son conferidas por la uva Tinta de Toro, una Tempranillo local, y los modernos matices aportados por el buen hacer del enólogo Marcos Eguren que proviene de una familia con una larga tradición en la confección de vinos de calidad en la Rioja Alta. Los Eguren son propietarios de las bodegas Viñedos Sierra Cantabria, donde elaboran Sierra Cantabria Colección Privada, Sierra Cantabria Cuvée, Sierra Cantabria Organza, El Bosque o Amancio; Viñedos de Páganos, donde hacen los vinos de Pago El Puntido y La Nieta; y Señorío de San Vicente, en la que realizan su monovarietal de Tempranillo peludo. El vino del que hoy hablamos se crea en su bodega más reciente, y ahora única, en la zona de Toro, Teso La Monja, tras haber vendido Numanthia Termes en 2008 al grupo Louis Vuitton – Moët Hennessy.

Almirez 2010 tiene un intenso color picota con ligero matiz violáceo en sus bordes. Es de capa media-alta y deja una preciosa lágrima que impregna toda la copa.

En la fase olfativa nos encontramos con una gran intensidad y con un claro predominio de las especias, donde la pimienta es la gran protagonista, y de las frutas rojas. También descubrimos la presencia de notas tostadas, balsámicas y licorosas. A los que ahora se inician en el universo de los vinos les recomendamos que metan la nariz sin miedo en la copa, ya que es la única manera de poder descubrir todos los matices que un vino nos expresa. Al que se ría de nuestra «profesionalidad» le podemos dar un codazo en el tabique nasal a modo de advertencia. Podemos avanzar que es mano de santo: nunca más volverán a burlarse de vosotros. Como decía el clásico, «la ignorancia es muy atrevida«.

Almirez 2010

En boca notamos una aspereza agradable que se torna aterciopelada segundos después. Nos gusta esa contradicción. La lengua y los laterales de la boca se adormilan un poco pero sin llegar nunca al desequilibrio puesto que el vino está muy bien hecho y resulta sumamente agradable. Al final se torna licoroso y hasta cierto punto goloso, con un predominio de los matices dulces aunque muy bien integrados en la contundente personalidad de la Tinta de Toro. La mezcla de sabores que van desde la pimienta al café, y desde los licores tipo calvados, armagnac o marrasquino, a las mermeladas de frutos rojos y de ciruela negra, nos han gustado mucho.

Consideramos que este singular vino acompañará perfectamente a un solomillo a la pimienta, a guisos de legumbres, a un rabo de toro, y a carnes a la brasa.

En resumidas cuentas, Almirez 2010 es un vino excepcional que va mejorando a la vez que se va bebiendo. Cada copa es diferente a la anterior, cambiando el mensaje  del vino a medida que avanzamos en su degustación. Esto hace que no nos aburramos y queramos seguir disfrutando de este Toro domesticado a cada sorbo.

Salud y vinos.

Garum 2011. Sabor y carácter gaditanos

Coupage de Merlot, Syrah, Petit Verdot, Cabernet Sauvignon y Tempranillo. Crianza de 12 meses en barricas usadas de roble americano y francés.

Hoy concluimos con la serie de artículos que hemos ido publicando en anteriores semanas sobre nuestras peripecias vinícolas por las provincias de Cádiz y Badajoz. Y lo hacemos con la visita que realizamos a las fantásticas instalaciones de Bodegas Luis Pérez situadas en la Finca Hacienda Vistahermosa de Hijuela de Rompeserones desde donde se contemplan unas eFatima Pérezspectaculares vistas nocturnas de Jerez de la Frontera. Allí nos recibió Fátima Pérez Vega, enóloga e hija del creador de la bodega, el catedrático de Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Cádiz, Luis Pérez, que arriesgó mucho al lanzarse a hacer vinos tintos en una zona eminentemente dedicada a los vinos generosos. Tenemos que agradecer las facilidades que nos dio Fátima para que visitáramos la bodega una tarde de viernes lluvioso avisando con poco tiempo de antelación de nuestra llegada. Queremos destacar su gesto porque en muchas ocasiones ésto no ocurre. También queremos disculparnos con ella por la encerrona que le hicimos.

Fátima nos hizo un recorrido por la bodega comentándonos con total transparencia todo lo que le quisimos preguntar. Su natural timidez no fue óbice para que sus explicaciones fueran rigurosas y atinadas. Durante la cata que realizamos junto a ella los miembros del blog en un entorno muy bonito aunque algo frío debido a su moderna arquitectura, y a medida que probábamos los tres vinos tintos con los que cuenta esta bodega, nos relajamos y pudimos apreciar los matices de los distintos caldos en un ambiente distendido.

La cata consistió en la degustación de Garum 2011, Samaruco 2010 y Petit Verdot 2008. Tenemos que deciros que el vino que más nos gustó fue el primero, que encima es el más económico de los tres. Con Samaruco los componentes del blog tuvimos opiniones diferentes. En cuanto al Petit Verdot creemos que su precio cercano a los 50€ es desmesuradamente elevado para lo que se nos ofrece.

Garum 2011, un vino muy agradable para cualquier momento.

Este vino lo descubrimos hace algunos años en el restaurante Garum durante una visita a Cádiz. En ese momento pensábamos que el vino y el restaurante tenían un mismo dueño. La propietaria del local nos sacó de nuestro error y nos invitó a probar este sensacional vino de la añada 2007, si nuestra memoria no nos engaña que es muy probable que lo haga. Nos sorprendió gratamente y lo apuntamos en nuestra agenda de vinos para revisitarlo en el futuro, algo que hemos hecho este año en sus versiones de 2010 y de 2011, la que hoy comentamos y os recomendaros vivamente.

Garum 2011Lo primero que queremos destacar es su gran relación calidad-precio y más en un momento complicado como el que estamos viviendo en la actualidad. Es un vino de calidad muy democrático, ya que está al alcance de todos los bolsillos.

Tiene un color granate muy atractivo de capa media-alta. En nariz desprende una gran intensidad aromática en la que predominan las frutas rojas maduras que nos recuerdan a mermelada, los toques a café, a cacao y a regaliz. Además es un vino muy especiado. Cuando lo ponemos en la boca aparecen todos los sabores que se nos han ido anunciado en nariz dominados por la gran sedosidad que aportan unos taninos muy golosos que nos conducen a un posgusto dulce y potente, parecido al que deja un buen café.

Recomendamos tomarlo acompañando guisos de carne, de legumbres, o de arroz, carnes ibéricas a la plancha, barbacoas con productos de calidad, carnes rojas, platos de caza, tapas de embutidos ibéricos y quesos de oveja. Tampoco combina nada mal con platos de pasta y con chocolate negro.

Nota culta: El garum era una especie de salsa de pescado que se confeccionaba en las costas de Cádiz y que era todo un manjar para los potentados romanos. Este paté del mundo antiguo se usaba como acompañamiento de todo tipo de comidas. Hemos indagado en el ámbito de la hostelería el por qué de que no se haga en la actualidad. Los expertos consultados nos han dicho, básicamente, que el sabor de esta salsa sería muy desagradable para los paladares actuales.

Todo lo contrario ocurre con este gran vino de Bodegas Luis Pérez, cuyo aroma y sabor son sumamente agradables. Haced la prueba durante estas navidades y ya nos comentaréis.

Salud, vinos, y muy Felices Fiestas.