Acercándonos a Cercavins

Como os prometimos en el anterior post hoy os hablaremos de la gran impresión que nos dejaron los vinos del Celler Cercavins, bodega que conocimos en la feria Temps de Vi en Vilanova i la Geltrú. Como os dijimos, fuimos a parar al expositor de esta bodega por intermediación de los amigos del Celler Can Roda que trabajan con el mismo enólogo consultor, Enric Gil. Al gustarnos tanto los vinos que éste había realizado en Can Roda quisimos conocer alguna de sus creaciones para Cercavins.

Esta bodega está situada en la localidad ilerdense de Verdú, y sus vinos se inscriben dentro de la D. O. Costers del Segre.

Debido a lo avanzado de la hora y a las numerosas copas de vino que habían caído a lo largo de la tarde, sólo pudimos probar dos de sus vinos que seguidamente os analizamos. Ambos nos parecieron sublimes a pesar de sus diferencias: uno es un tinto y el otro un rosado, y sus precios difieren ostensiblemente; mientras el rosado se mueve en el entorno de los 5 €, el tinto se aproxima a los 20 €, aunque en la feria se podía adquirir por 18,50 €.

Bru de Verdú 14 2007:

Se trata de un vino tinto creado a partir de un coupage entre las variedades Syrah, Merlot y Tempranillo, en el que predomina claramente la Syrah, que representa el 75% de esta combinación.

El vino ha sido envejecido durante 14 meses en barricas de roble francés, americano y húngaro.

Los aromas que desprende el vino van desde las frutas negras maduras hasta los frutos secos, las especias y el chocolate. Al paladearlo, la boca se llena de sabores dulces y especiados. Perfecto para acompañar un guiso de rabo de toro, o simplemente para disfrutar  tomando unas tapas de carne, secreto ibérico, quesos o foie.

Éste es un tinto espectacular que deberían probar los buenos aficionados al vino al menos una vez en la vida, aunque creemos que aquél que lo pruebe, repetirá. Es realmente delicioso.

Tras probar esta joya ya no nos quedó ninguna duda de que Enric Gil es un artista creando vinos de calidad que hacen que nuestros sentidos se extasíen y nuestro espíritu alcance algo que debe ser lo más parecido a la felicidad.

Ya que estábamos en el stand de esta bodega probamos su rosado a petición de uno de los bodegueros. Nos pareció tan asombroso que decidimos mencionarlo aquí.

Virol Rosat 2011:

Singular vino rosado de la variedad Syrah en el que se complementan a la perfección los toques de fruta fresca, como la fresa, y la sequedad que consigue que el vino no se dispare hacia la golosina. Destaca su color rosa oscuro que le asemeja a algunos tintos jóvenes. Es muy indicado para acompañar platos de pasta, pescados, mariscos fríos, carpaccios, y todos aquellos platos y aperitivos indicados para el tiempo caluroso que se acerca. Perfecto también para acompañar una barbacoa. Recomendamos que se consuma muy frío.

Gracias a degustar este gran rosado nos pudimos quitar el mal sabor de boca, (nunca mejor dicho), y el enfado que nos causó haber probado dos vinos rosados que a nuestro juicio han sido sobrevalorados por los «expertos». Se trata del Rádix 2011, de bodegas Parès Baltá, que a pesar de haber ganado varios premios, según se hartan de explicar los comerciales de la bodega, aburre desde el primer sorbo. Es un vino muy caro, ronda los 19 €, y que según nuestro parecer, está falto de todo. Algún día hablaremos en este blog de cómo se consiguen muchos de los premios en el sector del vino. Ahí va un consejo, si se nos permite, ¡huid de los vinos premiados como de la peste! Claro que siempre puede haber una excepción a la regla.

El otro rosado que causó nuestra indignación, aunque menos que el anterior, fue el Brunus Rosé 2011, de bodegas Portal del Montsant. Es un vino que tiene un color rosa chicle que desanima su degustación. Es muy seco y anodino.

Aquí acabamos con nuestro resumen sobre cómo vivimos la última edición de la feria Temps de vi. Lo pasamos bien, y disfrutamos de buenos vinos, aunque también sufrimos otros. La organización fue buena, y nos gustó la idea, cada vez más extendida, de poder comprar a un precio razonable una copa de una conocida marca de cristal para degustar en ella los diferentes vinos. Esperamos veros por las muchas ferias de este tipo que se celebran por toda España, y como no, que podamos brindar por la buena salud de nuestros vinos y divertirnos juntos haciendo algo tan divertido como hablar de los mismos en buena compañía. Que así sea.

Salud a todos.

Descubriendo Can Roda

Los integrantes de este blog acudimos el pasado domingo a Temps de vi, la feria de vinos que se ha celebrado en Vilanova i la Geltrú entre el 1 y el 3 de junio. Allí descubrimos una bodega familiar que se ha lanzado hace pocos años a la creación de grandes vinos, plenos de originalidad y buen gusto. Se trata del Celler Can Roda, una pequeña bodega ubicada en la localidad barcelonesa de Santa María de Martorelles, adscrita a la D. O. Alella.

Antes de centrarnos en los tres vinos de su creación que tanto nos han gustado, tenemos que decir que los miembros de la familia con los que conversamos durante la feria nos mostraron un entusiasmo contagioso y un sano orgullo por el buen trabajo realizado bajo el asesoramiento del enólogo Enric Gil, que casualidades de la vida, es el autor de los cuatro vinos que más nos han sorprendido durante esta agradable feria. Y lo más sorprendente es que los ha creado en dos bodegas distintas que pertenecen a dos denominaciones de orígen diferentes, con el mérito que eso supone. Consideramos que todos los bodegueros deberían ser como los miembros de esta familia. De esta manera se conseguiría acercar el mundo del vino a sectores de la población que en este momento huyen del mismo en la creencia de que es elitista, algo que verdaderamente ocurre en muchas de las bodegas que han alcanzado el éxito comercial, que en la mayoría de los casos se contradice con la calidad.  Hay que alabar como se merece la gran labor que realizan estas pequeñas bodegas en apoyo de nuestra cultura vitivinícola y gastronómica. Nos atendieron con mucho afecto y nos explicaron la corta historia de esta incipiente bodega a la que auguramos un buen futuro. Además, tienen el relevo generacional asegurado porque al más pequeño de la saga, de 10 años de edad, ya le ha picado el gusanillo del vino, aunque aún no le dejen probarlo por razones obvias.

A continuación, os detallamos nuestro parecer acerca de los vinos de la bodega Can Roda que catamos durante la feria.Can Roda 2

Vi Jove Pansa Blanca Muscat 2011:

Vino blanco en el que se combinan a la perfección las variedades pansa blanca, nombre que se da en la D. O. Alella a la uva xarel·lo, y moscatel. Esta interesante mezcla provoca que la uva moscatel «frene» la sequedad de la pansa blanca, otorgando al vino un aroma fresco, frutal y dulce, y un sabor muy agradable con un final seco pero muy equilibrado. Perfecto para acompañar unas ostras o cualquier marisco de concha, como unos berberechos o unas conchas finas. Su precio es de 6 €.

Sauló Blanc criança 2010:

Vino blanco con seis meses de crianza en barricas de roble francés. Está creado con la variedad pansa blanca. Su coste es de 7 €. Este vino hay que catalogarlo como una delicia plena de originalidad. Cuando uno se acerca la copa a la nariz olvida por un momento que se trata de un vino y cree estar oliendo un licor destilado o un pastel dulce. Esta sensación desaparece cuando uno se lleva la copa a la boca y descubre toda la intensidad de la pansa blanca. Uno de los vinos más originales y raros, en el mejor sentido de la palabra, que hemos probado. Toda una ambrosía que no hay que perderse. Nos quitamos el sombrero ante los bodegueros de Can Roda y Enric Gil.

Vi Negre criança 2010 Merlot Cabernet Sauvignon:

Un vino tinto muy equilibrado que es perfecto para acompañar cualquier tapa de embutido, así como quesos o carnes rojas o blancas. Hay que felicitar a sus autores porque han sabido suavizar la aspereza intrínseca de la variedad cabernet sauvignon con un gran sabor a frutas maduras y una agradable sensación dulce con notas balsámicas y de especias como la pimienta negra. Buen trabajo. Y lo mejor, la botella sólo cuesta 7€.

Despues de nuestra divertida y fructífera visita al expositor de la bodega Can Roda, continuamos nuestro peregrinaje por la feria (muy agradable al ser al aire libre en una de las ramblas más importantes de Vilanova i la Geltrú), y fuimos a parar al expositor del Celler Cercavins siguiendo la sugerencia de nuestros amigos de Can Roda, que nos señalaron que su enológo Enric Gil también asesoraba a esta bodega en la elaboración del siguiente vino que os presentaremos en el próximo post.

Juan Gil, un gran amigo

Juan Gil 12 Meses. Tinto con crianza. Cien por cien Monastrell. Bodegas Juan Gil.

Juan Gil 8 Meses 2010. Tinto con crianza. 100% Monastrell.

La materia prima. Estos vinos han sido elaborados sólo con uvas monastrell, variedad que necesita calor, algo que  abunda en  la D.O. Jumilla, zona carente de agua y que se sitúa en el sureste de la Península Ibérica. La familia Gil dispone de unas 350 hectáreas de viña que están situadas a una altitud comprendida entre 700 y 850 m sobre el nivel del mar. Esto favorece una óptima maduración de los racimos. Los suelos en los que están plantadas estas vides son franco-arenosos y calizos.

En primer lugar, tenemos que decir que estamos enamorados de muchos de los vinos creados en esta bodega, así como de muchos de los que se están elaborando desde hace algunos años en esta denominación de orígen. Han dado con la tecla, y se han puesto a la vanguardia de los vinos de nuestro país.

La cata. El Juan Gil 12 Meses es de color rojo cereza-picota intenso con matices violáceos y potente aroma de frutas rojas maduras, torrefactos, cacao y notas ahumadas. 
De gran estructura, es muy maduro y goloso, con buena entrada en boca y muy persistente. Están perfectamente integrados la fruta, el alcohol y la madera, en un armónico equilibrio que lo hace muy agradable de tomar. Ideal para acompañar arroces con carne de caza, legumbres estofadas, setas, aves, quesos curados y azules, carnes blancas y rojas a la plancha y a la parrilla, así como a asados de todo tipo de carnes. Y como no, para tomar en el aperitivo con tapas.

En resumen, es un vino increíble y se encuentra en nuestro top ten de los mejores vinos españoles en cuanto a calidad- precio, ya que  ronda entre los 9 y los 10 €.

Como nos impresionó tanto este vino hace algún tiempo (hemos probado las añadas de 2008, 2009 y 2010), quisimos adentrarnos en el universo Juan Gil. Degustamos el 4 Meses y nos pareció correcto, sin más. También catamos el 18 Meses. Y ahí si que nos quedamos impresionados de verdad. Es un vino fantástico reservado para ocaciones especiales, ya que su precio se acerca a los 20€.

Pero después nos hicimos con el exclusivo Juan Gil 8 Meses, (un caldo que sólo se puede encontrar en el club Vinoselección), y nos pareció toda una ambrosía. Tiene un color rojo cereza-picota con ribete granate intenso. Al principio huele a fruta negra muy madura, a la que le siguen notas tostadas y de cacao. Es un vino muy bien hecho, estructurado y equilibrado. De ahí que su tanino sea tan sedoso y goloso. Es perfecto para acompañar asados y parrilladas, así como tapas variadas, (otro día os recomendaremos varios lugares míticos de Madrid y Barcelona para degustar grandes tapas y vinos a precios decentes).  Y perfecto es el precio que tiene, alrededor de 7€ en el club de vinos anteriormente mencionado.

Os animamos a que descubráis estos dos impresionantes caldos. Seguro que os encantan. Creemos que son ideales para dejar de preocuparse por unos momentos de la que está cayendo. Eso sí, no olvideis abrirlos al menos una hora antes de su degustación, aunque lo ideal sería hacerlo dos horas antes,  (algo que sería bueno que hicierais con cualquier vino tinto para poder apreciar todos sus matices).

Salud, y a disfrutar de las pocas cosas que aún no han entrado en crisis. Ya nos contareis.

Bueno, bonito y barato. Aldeya Tinto 2011

Como nos gusta ser lo más sinceros posible con nuestros seguidores y lectores, que alguno hay, tenemos que decirles que los creadores de este blog mantuvimos hace unos meses una sana discusión sobre lo que nos parecía el Aylés Garnacha 2011. Había cierta disparidad de criterios, y por ello uno de los miembros creyó oportuno que probáramos otra variedad de la misma marca y así comprobar si esta bodega podía confeccionar buenos vinos. Y tengo que reconocer que con este vino nos han ganado.

Hace poco tiempo que esta bodega ha decidido rebautizar su conocido vino Aylés como Aldeya. Suponemos que este cambio ha tenido que ver con el márketing y el reconocimiento como Vino de Pago. En estos días nos hemos enterado de que el Gobierno de Aragón ha concedido recientemente a esta bodega el reconocimiento como primer vino de pago de esta comunidad autónoma. De esta forma, España cuenta ya con quince de estas protecciones oficiales a otras tantas bodegas. Castilla la Mancha es la lider indiscutible con ocho de estos vinos de pago.

Si el Aldeya o Aylés Garnacha no nos convenció por completo, este Aldeya Tinto 2011, un coupage de Garnacha, Tempranillo, Merlot y Syrah, nos ha apasionado desde el primer sorbo.  Es un vino que entra solo y puede acompañar a todo tipo de platos, e incluso no cansar aún bebiéndose sin acompañamiento gastronómico. Es ideal para llevar al campo o a un picnic. Tiene un toque goloso y frutal, y una ligereza tal, que si uno no se da cuenta es posible que se beba la botella de un viaje, algo que no es recomendable en ningún caso.

Y lo mejor de todo es que este vino tan rico tiene un precio por debajo de los 5 €. Ya no hay excusas para no probarlo. Y recordad que ahora que comienzan a subir los termómetros es recomendable tomar los vinos tintos a una temperatura comprendida entre 15º C y 16º C.  Aunque si la cosa se pone complicada y rozamos los 40º C en la calle y aún nos quedan ganas de beber un tinto, (el rosado en verano es una gran elección), no acusaremos a nadie si se toma este Aldeya a 14ºC.

Que lo disfruten.

Taberner 2007. ¡Viva la Pepa!

Hoy os presentamos un gran vino de la Tierra de Cádiz para demostraros que en este privilegiado rincón de España no sólo saben hacer grandes vinos generosos. Este vinazo es un Syrah en toda su golosa plenitud.

Nada mas servirnos una copa apreciamos su intenso color rojo granate. En la primera aproximación olfativa, el vino huele a cerezas maduras y a compota de frutas del bosque. Y cuando se prueba, sabe a esas frutas antes percibidas, así como a café, toffe y vainilla. Es perfecto para acompañar tapas y embutidos suaves, platos de pollo y aves. Y para los más atrevidos y heterodoxos, perfecto para algunos postres. Su final es persistente. El Taberner 2007 es simplemente grandioso. ¿Qué mejor que haberlo probado en plena celebración de la Constitución de 1812 que se promulgó en esa fecha en Cádiz y San Fernando? Cuando uno lo bebe se siente plenamente liberal y feliz, principios fundacionales de las constituciones que años antes habían cambiado el mundo, y que fueron inspiración para la conocida como La Pepa.

Este humilde bloguero sintió algo muy especial cuando probó este caldo maravilloso. De repente me teletransporté a un mediodía cualquiera de un día de enero de hacía varios años, a plena ciudad de La Habana. En la capital cubana cada día, a eso de las 12 del mediodía, la abuela de una amiga nos preparaba a dos españoles ávidos por conocer la realidad cubana «in situ» un café negro muy azucarado (al gusto cubano). Ese café era increíblemente dulce y afrutado (provenía del Oriente cubano, de la Sierra Maestra), justamente igual que este goloso y sensual vino gaditano que hoy os recomendamos.

Y como en la vida las casualidades no existen, que diría Iker Jiménez, hemos recordado La Habana cuando probabámos un caldo de Cádiz, ciudad en la que se basaron los arquitectos para construir muchos edificios de la capital de Cuba. Como veis, los vinos nos iluminan partes del cerebro en las que guardamos los recuerdos sensoriales, y por eso muchos defendemos que el vino es mucho más que una bebida. Es vida.

Quién estuviera en estos momentos por las tierras de Cádiz brindando con un Taberner 2007 a la salud de La Pepa, y por qué no, en poco tiempo haciendo lo mismo en La Habana con cualquiera de sus buenos vinos blancos. Pues eso, ¡Viva la Pepa!

Samsó 2010 – la Cariñena domesticada

Hace pocos días la mitad de este blog viajó con unos amigos a recorrer las tierras y bodegas de la D.O. Empordà. Y de ahí se trajo este vino que hemos catado conveniéntemente. Según su creador, Roger «El Romántico», ha conseguido este vino domesticando una uva tan áspera como la cariñena, que en esta región gerundense recibe el nombre de Samsò. Y es cierto, ha lugrado lo que sus colegas no han sabido o no han querido hacer.  Lo primero que destaca en este vino es su color violáceo y seguidamente lo goloso que es en el paladar. Podríamos definir este caldo como divertido y perfecto para tomar en una tarde con amigos. Entra sólo, y no cansa en ningún momento. Si los vinos se parecen a sus creadores, como dicen que les pasa a los perros con sus dueños, el amigo Roger debe ser conocido por todos en un próximo viaje a su pequeña pero acogedora bodega Gelamà, donde cuenta con una casa rural estupenda para pasar unos días.  Nos caen bien estos tipos que por toda España están intentando hacer grandes vinos sin darse importancia y sin perseguir la gloria y el dinero rápido. Sólo les mueven el amor a la tierra y a los vinos, y eso queremos pensar, que al final se nota en los caldos que consiguen. Se dice que la gente del Ampurdán está un poco chiflada (seguramente por la acción de la Tramontana que cuando sopla fuerte acaba con cualquier equilibrio mental), pero en este caso esta locura es bien sana y productiva.

Daos prisa en probar este caldo que la producción es muy limitada, y corre el  riesgo de acabarse y dejarnos huérfanos de uno de los pocos vinos que hasta la fecha nos han gustado de esta denominación de orígen.

Brindemos pues a la salud de los que trabajan denodadamente en las pequeñas bodegas para hacernos llegar buenos vinos a precios muy ajustados y hacer que nuestro país esté a la vanguardia de la viticultura democrática, la que consigue que cualquier persona pueda beber buenos vinos sin tener que gastarse una fortuna para ello. ¡ Salud!