Revolución francesa en La Rioja

Rayos Uva 2012: Tinto joven con crianza. Coupage de Graciano y Tempranillo al 50%. Crianza en depósitos de acero sobre sus lías y posteriormente en fudres* de madera usados. Precio aprox. 9 €.

Gabacho 2011: coupage de Graciano 60% y Tempranillo 40%. Crianza de 9 meses en roble francés, el 10% nuevos, y 3 meses de crianza posterior en fudres de madera usados. Precio aprox. 13 €.Rayos del GabachoEsta semana nos hemos propuesto acercaros la figura del viticultor y enólogo francés Olivier Rivière a través de dos de sus vinos riojanos, Gabacho 2011 y Rayos uva 2012. Nuestros lectores más fieles recordarán que hace algunos meses habíamos recomendado en estas mismas páginas uno de sus excepcionales vinos navarros, el Emilio Valerio 2011. Allí esbozamos algunos apuntes sobre Rivière. En esta nueva entrada del blog pretendemos ahondar en la personalidad y visión del mundo del vino que tiene el creador nacido en Cognac.

Olivier no proviene de una familia relacionada con el vino pero suponemos que la cercanía de su casa a Burdeos pudo influir en la decisión del viticultor de dedicarse a este mundo. Para comenzar su aprendizaje se trasladó a Borgoña y allí se enamoró definitivamente del terruño, de la importancia extrema que los borgoñones le dan al terroir a la hora de «fabricar» sus vinos. Para él Borgoña es mágica, «la cuna del terruño». Suponemos que de esta relación surgió su convencimiento de que sin una buena uva no es posible hacer un buen vino.

Con la maleta llena de lecciones aprendidas dio un paso más y apostó por terminar su formación «vinícola» en España de la mano de la Compañía de Vinos de Telmo Rodríguez. Como escuchamos decir al propio Rivière en el programa de Radio 3 «Placeres mundanos», «España es el nuevo mundo del viejo mundo», es decir, que nuestro país es el que mayor evolución ha dado al vino en las últimas décadas. De ahí que Olivier apostara decididamente por España para realizar sus vinos.

Los mandamientos del vino de nuestro protagonista.

Un día decidió que iba a hacer vinos en solitario y para ello comenzó con cuatro barricas y mucha ilusión. Apostó desde el principio por la viticultura biodinámica y la honestidad más absoluta. Se hizo con viñedos en altura en Navarra y Arlanza y hace poco tiempo en La Rioja Alavesa. Siempre ha buscado zonas frías para aportar finura y elegancia a sus vinos y ha hecho una clara apuesta por la acidez para que el vino tenga vida. Ha apostado por la recuperación de viñas viejas en España para que el país no pierda sus señas de identidad vinícolas, y cree estar viviendo un sueño y no desea irse de nuestro país. Así somos los españoles, tienen que venir de fuera para decirnos las cosas buenas que tenemos y a cuidar lo que nosotros no hemos sabido, o querido, cuidar.

Aunque en sus inicios decidió ser catador, llegó un momento en que a Olivier le aburrió esta actividad. Lo que le gusta de verdad, su pasión, es trabajar la viña, relacionarse con ella; le imaginamos en cuclillas susurrando a los racimos. Le apasionan las garnachas, la tempranillo y la mazuelo. Apuesta por el cupaje para mejorar los vinos, para aportarles más complejidad. Busca vinos ágiles y frescos, plenos de matices, que no aburran y, sobre todo, que sean vinos para comer. No podemos estar más de acuerdo con estos principios del amigo Rivière.

Cata de los riojanos de Olivier Rivière.

Rayos uva 2012. 

Este vino rojo cereza tiene una nariz floral y muy fresca en la que aparecen aromas a frutos rojos silvestres y a paja cortada. Al llenarnos la boca con él percibimos fresas y cerezas ácidas, así como notas florales. Tiene contundencia alcohólica aunque predomina la frescura. Es de paso medio y moderadamente astringente, con una acidez controlada perfectamente por el autor. Es un vino con espíritu joven, muy diferente a los riojanos que conocimos hasta ahora. Rayos Uva 2012Gabacho 2011. 

Éste es un vino de poca producción de color granate con borde purpúreo. La nariz se nos llena de aromas a higos, a moras, a ciruelas, y a guindas en licor. La madera no se nota en absoluto gracias a la frescura del vino.

Nada más ponerlo en la boca nos llegan notas de fresa ácida a las que le siguen toques de pimienta, de cacao y moka, de cereza y al final una sutil presencia de las guindas en licor cuyo aroma habíamos sentido en la fase olfativa. La madera vuelve a ser ligera. El final es ácido, cítrico, aunque se matiza con la comida, como debe ser.

Podríamos decir que el Gabacho es una evolución del Rayos uva. Ambos vinos son muy recomendables para degustarlos acompañando carnes rojas, guisos de carne o de ave, así como con embutidos ibéricos.Gabacho 2011El viticultor francés demostró un gran sentido del humor al poner este nombre a uno de sus vinos. Hizo escarnio con el apelativo injurioso que les dedicamos a los franceses desde finales del siglo XVII después de la partición de la Cerdaña y de la pérdida del Rosellón tras la derrota española ante Francia en las postrimerías de la Guerra de los Treinta Años. Parece ser que este apelativo se gestó en Cataluña cuando los franceses se hicieron con estas tierras españolas prohibiendo los usos catalanes que sí se permitían en el lado español. El uso despectivo de esta palabra se intensificó de manera exponencial cuando las fuerzas napoleónicas invadieron España en 1808. Rivière decidió bautizar así a su vino porque de esta forma es como le llamaban simpáticamente sus amigos riojanos. Se rumorea que estuvo tentado de llamarle «Puto gabacho», pero al final no se atrevió. Desconocemos si ésto no será una simple leyenda urbana. 

Aunque Olivier Rivière, hombre de carácter terco y perfeccionista, considera que aún no ha hecho el vino de sus sueños, en Vino y se Quedó pensamos que debe de estar muy cerca de conseguirlo.

Salud y buenos vinos, amigos.

*Según eldiccionariodelvino.com, «recipiente de madera con fondo redondo y paredes laterales curvas y gran capacidad (200-300 hl.) utilizado para almacenar y madurar vinos».

Mirabel 2010, sinfonía extremeña de sabores

Coupage de 65% de Tempranillo y 35% de Cabernet Sauvignon. Crianza de 8 meses en barricas de roble francés de segundo uso. Producción limitada de 5.733 botellas. 

Permitidnos que en el post de esta semana comencemos por contar un pequeño cuento muy internacional. Érase una vez un enólogo, viticultor, y bodeguero sudafricano, Anders Vinding-Diers, hijo del afamado enólogo danés Peter Vinding-Diers y primo del no menos famoso Peter Sisseck, autor de uno de los vinos más caros de España, Pingus, que tras aprender todo acerca del vino y de su elaboración de manos de sus familiares decidió un buen día establecerse en Extremadura junto a su mujer Andrea, hija de padre inglés y madre española, para crear vinos de calidad. Anders creció al vino en Burdeos, a donde su padre se había trasladado para emprender nuevos proyectos vinícolas. En un momento determinado, el pequeño de la saga familiar decidió adquirir experiencia en solitario y para ello se trasladó unos años a Chile y a la Patagonia argentina donde dio sus primeros pasos en la elaboración de vinos. Una vez conseguida esta experiencia, el matrimonio Anders-Andrea, fraguado en Madrid, se establece durante un tiempo en la Toscana, y en 2006 decide echar raíces en el corazón de la preciosa comarca cacereña de Las Villuercas. Allí continúan, y allí es donde Anders Vinding-Diers ha creado el maravilloso vino que hoy es protagonista de este post.Mirabel 2010

Este espectacular tinto se nutre de las uvas de dos viñedos distintos, cada uno situado en una de las dos provincias extremeñas. La viña de Tempranillo tiene más de treinta años y está plantada en la zona de Almendralejo (Badajoz) a unos 240 metros de altura sobre un terreno arcilloso y pedregoso; la de Cabernet Sauvignon tiene más de diez años y se encuentra en una zona de piedras en las inmediaciones de Plasencia (Cáceres) a una altura de unos 450 metros.

Mirabel 2010, un frenesí de frutas y matices licorosos. 

Para empezar con la cata de este sensual tinto hay que decir que posee un color profundamente granate y opaco, de capa alta.

Notamos que al servirlo la nariz se llena de una carga alcohólica que se va pasando a medida que transcurre el tiempo para no regresar jamás. Al ir abriéndose en la copa comienza a percibirse un arrebatador perfume a licor café, al estilo gallego, que se mezcla con profundas notas de frutas rojas maduras y, de manera más tenue, aparecen matices a hoja de tabaco, laurel y regaliz. Todos los aromas están muy bien integrados y plenos de frescor y «jugosidad».

Al beberlo es contundente, potente, con taninos muy presentes y una buena acidez. Es un paso punzante por boca, larguísimo, que se va transformando en toda una sinfonía de sabores que van desde las frutas rojas maduras, compotadas, a un nuevo encuentro con los recuerdos del licor café. Este vino es toda una coctelera de sabores: a cada momento va variando de la fruta al licor y del licor a la fruta debido a un magistral uso de la madera en su elaboración.

Su final es todo un éxtasis. Sentimos un escalofrío al tragar debido a su astringencia casi eléctrica combinado con una suntuosidad golosa que provocan más de un gemido de placer. Que nadie crea que estamos hablando de un vino brusco o desequilibrado; todo lo contrario, hablamos de un vino redondo que va ganando matices a medida que se va degustando y que nos incita a abrir una nueva botella de inmediato. Como diría el clásico, es un vinazo.

Proponemos maridarlo con guisos de caza de pluma con chocolate, así como con potajes contundentes, callos a la madrileña, o suculentas carnes rojas.

Si tenéis ocasión, probadlo. Es un vino para compartir durante una comida o una cena especial. Aunque algunas personas puedan pensar que se trata de un vino caro nosotros no lo creemos porque siendo tan largo y sabroso hace que la experiencia de su degustación sea tan intensa que al final el precio se abarata. No dudéis en contarnos cómo os ha ido con este tesoro extremeño de Bodega de Mirabel, que tuvimos el privilegio de catar junto a los amigos de Barcelonavinos.

Salud y buenos vinos, amigos.

Los Ribeira Sacra de Xurxo Alba

Nuestros más fieles lectores recordarán que hace un par de semanas terminábamos el post anunciando una próxima entrega en referencia a los vinos tintos que el vitivinicultor pontevedrés elabora en la Ribeira Sacra, y más concretamente en la vertiente lucense de esta bonita zona de Galicia que delimita las provincias de Lugo y Orense. Como nos gusta cumplir lo que prometemos, llamadnos excéntricos, aquí van nuestras impresiones tanto del lugar como de los dos vinos tintos que el maestro crea en este bello remanso de paz que es la Ribeira Sacra.

Durante nuestro periplo gallego del pasado mes de septiembre habíamos visitado esta zona antes de conocer a Xurxo, y posteriormente nos resultó imposible, por falta de tiempo, regresar y recorrer las tierras de las que éste se nutre para realizar sus tintos. Fue una de las espinitas que se nos quedaron clavadas en nuestro viaje. Como somos de natural positivos, pensamos que estas «espinitas» se producen cuando un lugar te atrapa tanto que te hace sentir su pérdida para que estés obligado a regresar muy pronto. Perdón por la cursilada, debe ser el otoño.

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Cortijo Los Aguilares Rosado 2012. Un rondeño pleno de matices

Coupage de uvas Tempranillo y Petit Verdot. Fermentado a muy baja temperatura. Realizó la maloláctica en depósito. 

Esta semana hemos pensado que como en muchos lugares de España aún está haciendo un relativo buen tiempo (al menos no hace frío) apetece tomarse un buen vino rosado para acompañar un aperitivo o sentarse a la mesa para degustar una buena comida o cena. Pues nada mejor para «refrescar» esos momentos que lanzarse a degüello a por este singular vino de una Denominación de Origen que debuta en el blog y que está creciendo en cantidad y en calidad en los últimos años. Se trata de la D.O. Sierras de Málaga.

Pequeña semblanza histórica de los vinos de Málaga.

En esta preciosa zona geográfica de nuestro variado y rico país (al menos en cultura, biodiversidad, naturaleza y buenas gentes) se viene elaborando vino desde la época en la que los fenicios llegaron a la costa malagueña, allá por el siglo VIII a.C. Posteriormente, griegos y romanos aportaron a los lugareños su sapiencia a la hora de cultivar la vid y de crear vinos. Tanto fue el empeño puesto por los antiguos malagueños, que en el primer cuarto del siglo XIII consiguieron que su vino fuera considerado el «Cardenal de los vinos» al vencer en la conocida como «Batalla de los Vinos» a lo más granado de los caldos franceses y europeos en un concurso auspiciado por el rey de Francia, Felipe Augusto. Puede que este fuera el comienzo del «enamoramiento» que por todo lo español tienen nuestros queridos vecinos del norte.

Pero no solo en Francia triunfaron estos vinos. A finales del siglo XVIII se convirtieron en los preferidos de la emperatriz de todas las Rusias, Catalina II, que como buena alemana debía darle buen ritmo al descorche de botellas de vino en palacio.

¿Y cómo es él? 

Empezaremos diciendo que es un vino bonito. Su color, entre el rosáceo y el anaranjado, invita a su degustación.Los Aguilares 2012 Rosado

En la nariz vamos a sentir la preponderancia de las frutas rojas, tales como fresas y frutos del bosque, pero también vamos a percibir notas de sandía y de melón, así como de bollería y de frutos con hueso.

En la boca nos recuerda a los caramelos de nata y fresa de nuestra niñez, aunque principalmente sentimos la fresa ácida y un pronunciado matiz salino y cítrico. Todo lo que la fase olfativa anunciaba, un vino cargado de fruta, se transforma en la fase gustativa en astringencia cítrica y sequedad con bastante presencia alcohólica, pero todos los aspectos muy bien integrados y equilibrados gracias a su frescura y acidez. Es largo y sabroso; un rosado con clase.

A la hora de combinarlo con algún plato, recomendamos, como no podía ser de otra manera, degustarlo junto a una buena fritura de pescado al estilo del sur de Andalucía (nos encantan las que se realizan en tierras malagueñas y gaditanas).

Solamente hay una cosa que no nos llena de este vino: su etiqueta. La de la anterior añada nos gustaba mucho más. Podéis entender lo bueno que está este vino si el máximo problema que le vemos es su etiqueta.

La bodega Cortijo de los Aguilares aún no ha cumplido ni quince años de vida y ya es una de las punteras de esta Denominación de Origen. Se localiza en el término municipal de Ronda y tiene como bandera la viticultura sin herbicidas ni pesticidas y el buen trabajo de su enóloga, Bibiana García, a la que felicitamos por ser la principal responsable del «tesoro rojo» que hoy os hemos presentado y que aunque resulte paradójico no descubrimos en nuestro deambular por las cercanías de las sierras de Málaga, sino un día en el que un tendero malagueño nos los recomendó por casualidad en Barcelona. Aunque ya sabéis que las casualidades no existen.

Salud y buenos vinos, amigos.

Albariñeando con Xurxo Alba

Como anunciamos hace unos días en el último post hoy continuamos relatando nuestro viaje por Galicia y las peripecias «vinícolas» que allí vivimos. En esta segunda parte os invitamos a que nos acompañéis a las inmediaciones de Cambados para visitar al gran Xurxo Alba Padín en su bodega Albamar. Pasen y vean.Xurxo Alba Padín

No teníamos el gusto de conocer personalmente a Xurxo hasta el día en que nos aventuramos por la bodega familiar que dirige en Castrelo, localidad que se encuentra situada en el concello de Cambados, muy cerca de O Grove y frente a la isla de La Toja. Decidimos hacerle una visita, casi una encerrona, porque a Doreen le gusta más visitar bodegas que a un gorrino un charco. Es de la opinión de que detrás de los vinos que tienen alma hay una persona que se la transmite. Y amigos, creo que tiene toda la razón del mundo, los vinos son una prolongación de la personalidad de quienes los crean. Tal vez por eso no tenemos una sección sobre vinos desalmados, aquellos realizados en serie por personas que sólo buscan ganar dinero rápido vendiendo vinos aunque les daría igual si lo que vendieran fuera ropa, televisores o tuercas. Como iba diciendo, la persuasión de Doreen nos condujo directamente desde la playa de La Lanzada a la bodega sin ni siquiera pasar por la casa en la que estábamos alojados. Allí nos encontramos con Xurxo, que nos hizo un «rally» por sus viñedos a bordo de un utilitario japonés de tres puertas cuyo maletero tenía más vinos que muchas tiendas. Allí cupimos Xurxo Alba, los miembros del interesante blog Rumbovino, y los integrantes de Vinoysequedo.com. Cinco personas como sardinas en lata. Los que ocupábamos los asientos delanteros del coche necesitábamos que quienes se sentaban detrás nos acercaran el cinturón de seguridad al no podernos mover en el cubículo. Mientras nos desplazábamos por los bellos viñedos de Albamar a mí me venía constantemente a la cabeza la canción «Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000» de Los Inhumanos, no me pregunten por qué.Albariñeando Continuar leyendo «Albariñeando con Xurxo Alba»

Tres días en Viña Mein sintiendo el corazón del Ribeiro

Después de varias semanas sin aparecer por este oasis de paz y tranquilidad que nos protege de las inclemencias vitales que nos están tocando sufrir en los últimos tiempos, aparecemos con el ánimo tocado aunque no derrotados aún. La culpa de la tardanza en publicar este nuevo post se ha debido a que hemos pasado unos días de vacaciones por tierras gallegas, que esperamos poder plasmar convenientemente en este espacio, y a cuestiones personales que están lastrando nuestra actividad. Os pedimos disculpas por haberos tenido un poco abandonados en los últimos tiempos. Intentaremos que no vuelva a ocurrir.

Como decíamos más arriba Vinoysequedo.com ha pasado unos días recorriendo las provincias de Orense y Pontevedra con incursiones en las de La Coruña y Lugo en busca de inspiración y de tranquilidad. Han sido días intensos y ciertamente gratos, con la suerte añadida de contar con un tiempo estupendo que debiera servir para comenzar a acabar con el tópico de que en Galicia casi siempre está lloviendo. Pues bien, en once días de viaje no llovió ni una sola vez y las temperaturas diurnas no bajaron de los 30º C. Solamente perdimos de vista el sol el día que nos acercamos a Santiago de Compostela que nos recibió con un manto gris, que por otra parte es el que casi siempre hemos encontrado en la capital gallega.

La estancia en el Casal que Viña Mein tiene junto a la bodega y que podéis observar en las fotografías que ilustran esteAlojamiento Rural reportaje cerró nuestro viaje por Galicia. Allí buscábamos descanso y refugio después de jornadas hiperactivas llenas de experiencias sensacionales en las que conocimos a entrañables locos del vino que os presentaremos adecuadamente en próximas entregas. A Viña Mein llegamos una tarde soleada y muy calurosa y fuimos recibidos por Serafín, que es la persona que dirige la acción en las viñas con mano precisa y mucho arte. Sera es un tipo afable y hablador que cuida con mimo un viñedo espectacular que tiene «como los chorros del oro». Su padre, Ricardo, al que no tuvimos el placer de conocer pues estaba de vacaciones, es el encargado de la bodega, y su mujer, la simpática e hiperactiva Cristina, es quien dirige la casa rural, que es un pazo en toda regla. Casi toda la familia está empleada en esta bodega. No son los dueños de la misma pero la dotan de un calor y de una normalidad que uno se encuentra allí como en su propia casa.Casa Viñedo Continuar leyendo «Tres días en Viña Mein sintiendo el corazón del Ribeiro»

Viña Almate 2012. Frutas del bosque en estado líquido

100% Tempranillo. Tinto Roble con una crianza de 2 a 4 meses en barricas de roble francés azuelado* sin tostar. Viticultura totalmente biodinDSC_0145ámica.

Que alegría estar de nuevo por aquí para recomendaros un vino muy adecuado para estos tiempos en los que nos movemos: óptimo para el tiempo climatológico, puesto que se puede enfriar por debajo de los 15º C sin miedo a cargárnoslo, como para el tiempo económico que estamos sufriendo, porque es un vino con un precio muy correcto, rondando los 7 €.

Descorchemos una botella y catémosla. 

Los componentes del blog innovamos sobremanera a la hora de efectuar la cata de este vino. La realizamos a través de conexión telefónica entre Barcelona y Madrid y fue bastante divertido. Esto es lo que de allí salió. Si algo no es de vuestro agrado las quejas a Graham Bell.

Observamos que al servir el vino en la copa el color es granate con aproximación al tono cereza picota con un marcado borde de color violáceo que se extiende hasta el púrpura.

Fase olfativa: a copa parada predominan los aromas a frutas rojas con algún matiz a frutas negras. Se perciben notas licorosas, golosas y herbales. A copa movida sale a relucir una gran combinación de frutos del bosque y guindas en licor. Es balsámico y herbal y se adivinan toques a toffe. Al final descubrimos matices lácticos y leves notas a pimienta negra fresca. Al olerlo despeja la nariz, como los famosos caramelos.

En la boca sentimos la especificidad frutal que aporta la uva tempranillo con poco tiempo de crianza. Al principio acusamos una acidez y una carga alcohólica muy marcada, y eso que habíamos dejado la botella abierta más de dos horas para que el vino se oxigenara convenientemente. Al probarlo notamos una ligera sensación carbónica. Tiene un paso largo con taninos muy presentes. El final es picante y áspero. Llegados a este punto de la cata pensábamos que el vino tenía una acidez desmesurada pero «hete» aquí que a medida que nos servíamos ésta comenzó a desaparecer. El vino se convirtió en seda, dulzura y frescor, y no hubo forma de parar de beber hasta que la botella quedó presta para el reciclaje. Por tanto, Achtung!, no saquemos conclusiones precipitadas. Hay que darle tiempo para que se exprese como realmente es. Es lo que tienen los vinos orgánicos, que son un poco bipolares. Es un vino vivo, que aunque sea increíble de creer, os prometo que nos llegó a hablar.

Viña Almate 2012Recomendamos acompañar al Viña Almate 2012 con cualquier carne a la plancha o a la piedra, tapa ibérica, queso de oveja, o productos de barbacoa. Tampoco le tiene que ir nada mal a un arrocito sin marisco ni pescado. Hemos concluido que si se degusta sin carne es más ácido y comiendo con él se aprecia la fruta roja con toque licoroso.

Este vino para todos los públicos se lo debemos al enólogo y viticultor Alfredo Maestro Tejedor (Almate proviene de las dos primeras letras de su nombre y apellidos). Éste comenzó plantando viñas en su tierra natal, Peñafiel, hace unos quince años. Hasta hoy sigue en solitario al mando de su bodega homónima en la localidad vallisoletana donde elabora vinos absolutamente biodinámicos desde el principio hasta el fin. La gama suma ya doce vinos que no sólo provienen de esta zona sino también de Ávila y Madrid. Nos gustan todos los que probamos hasta el momento menos La Cosa-The Thing 2012, su vino dulce.

Esperamos que podáis disfrutar de este vino en estos días calurosos en alguna reunión sin pretensiones con los amigos o con la familia, que ahí ya no nos metemos.

Salud y buenos vinos, amigos.

* Azuelado: técnica de regeneración de barricas.

5 Rosas 2012. Un vino en ramo

100% Mencía. Crianza sobre lías en depósito de acero inoxidable. Edición limitada a 2.000 botellas. 

Hoy hace su debut en nuestro blog un vino de la D.O. Bierzo. Ya era hora, dirán muchos, y llevan toda la razón. Prometemos más vinos de esta zona en próximos posts porque cada día nos están gustando más las mencías y su toque floral-afrutado y fresco. En esta ocasión hemos pensado que nada mejor para combatir los rigores del verano que un vinito rosado que podamos tomar muy frío (los que nos seguís sabéis que somos partidarios de enfriar los vinos blancos y rosados más de lo que aconsejan algunos «expertos» porque no todo el mundo vive en Finlandia, en una bodega, o tiene aire acondicionado en casa). A estos «expertos» les podemos dar la exclusiva de que mucha gente vive en la Meseta Central, Murcia, Andalucía o Extremadura, por citar solo cuatro ejemplos, donde se rumorea que hace algo de calor. Por tanto, adecuemos la temperatura del vino a los grados del lugar en el que estemos y dejemos el fundamentalismo para otros.

Catando espero el vino que yo quiero. 

Servimos el vino y contemplamos que su color es rosa oscuro con ribete rosa chicle y que posee una lágrima media muy similar a la que deja el jabón líquido de glicerina diluido.

En la nariz percibimos a copa parada unos agradables matices a regaliz rojo y a piruleta de fresa (que pena que el vino tenga alcohol y no podamos dárselo a degustar a los niños porque sería mucho más sano que las chucherías que sí se les permite comer). Con la copa en movimiento (para los novatos en estas lides tranquilidad, que no se trata de ningún poltergeist) encontramos una fuerte carga de frutas rojas y detrás un embriagador perfume de rosas y violetas; o sea, mencía a «tutti plen«.5 Rosas Bierzo

En la boca nos llenamos de frescura frutal con sabor a cerezas, fresas, ciruelas y sandía. Es un vino fresco y afrutado con un matiz mineral, aunque potente para tratarse de un vino rosado. Tiene muchos matices de golosina pero cuenta con un final más bien seco.

Seguro que habrá mil maneras de acompañarlo en la mesa pero nosotros recomendamos probarlo con un salmorejo con huevo o berenjenas chips, con pluma o secreto ibérico acompañados por una guarnición de champiñones salteados, e incluso terminando la comida o cena con un flan de huevo al horno.

En resumen, el 5 Rosas es un vino alegre, fresco, frutal y floral que gustará a una gran mayoría del público porque nunca llega a ser empalagoso. Si no se toma muy frío cuando hace mucho calor resalta en demasía el perfume de rosas y frutas de verano y puede llegar a cansar.

Bodegas Losada Vinos de Finca ha apostado por algo diferente a lo que se hacía en El Bierzo: intentar hacer vinos más finos, y para ello se abastecen de uvas mencía de viñas viejas plantadas en suelos arcillosos en lugar de en pendientes de pizarra como parecía mandar la tradición berciana.

Si alguien quiere acercarse a la bodega para conocer más en profundidad el trabajo que allí se lleva a cabo o probar sus buenos tintos ésta se encuentra ubicada frente al Castro de la Ventosa en la localidad de Cacabelos. En ella se ha llevado a cabo toda una apuesta por las energías alternativas y el cuidado del medio ambiente. Como debe ser.

Salud y buenos vinos, amigos.

Ziries 2011. El vino con alma de taifa

100% Garnacha. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés de 500 litros con menos de 3 años de uso. Agricultura biodinámica. Vino Orgánico.

Esta semana os presentamos un vino toledano que probamos hace unos cuantos días cuando el calor aún no apretaba como lo está haciendo en las últimas fechas y no había que hacer malabarismos para mantener el vino a una temperatura idónea para no cargarnos el trabajo que con tanto mimo había realizado el equipo que forma esta bodega.

El Ziries 2011 es un vino de un brillante color rojo rubí que baña toda la copa aportando una sensación de frescor, viveza y alegría.

En nariz aparece toda la expresividad de las garnachas silvestres de cepas de más de cuarenta años empleadas en la elaboración de este tinto, que se traduce en una fuerte presencia de aromas a frutas rojas silvestres, como la fresa ácida, y notas de cereza pequeña, suaves toques mentolados y a paja recién cortada, así como notas salinas y cítricas.

Cuando llevamos el vino a la boca volvemos al recuerdo de los matices ya descubiertos en la fase olfativa plenos de frescura y acidez bien entendida y, a la larga, descubrimos notas contundentes a pimienta negra y a chocolate negro amargo. Es un vino que combina a la perfección la frescura y acidez de las uvas con el paso por barrica que se ha realizado con maestría para aportar finura y matices golosos y especiados al resultado final. Se ha empleado la madera para lo que debería emplearse siempre, como complemento. Ni más ni menos.DSC_0015 (2) copyEl maridaje perfecto para este vibrante vino son guisos y estofados, así como platos de caza. Este tinto se elabora con uvas procedentes de las localidades de Cuerva y San Pablo de los Montes, próximas a los Montes de Toledo, lugar óptimo para probar la gastronomía vinculada a la caza.

Os sugerimos la necesidad de decantar el vino antes de su consumo; si ésto no fuera posible, oxigenar durante bastante tiempo en la copa, ya que nada más abrir la botella se advierte, debido a su proceso orgánico de elaboración, un toque animalesco, que pasa a mejor vida al rato de la decantación.

Hagamos un poco de Historia. 

Muchos de vosotros os estaréis preguntando de dónde demonios ha salido el nombre de este vino. Pues bien, hace referencia a la familia de los ziríes que fueron una dinastía bereber cuyo origen estaría en las montañas de la región de la Cabilia, en la actual Argelia. Una rama de esta familia, liderada por Zawi ben Zirí, partió hacia la Hispania musulmana (al-Ándalus) y allí sirvieron como tropas mercenarias en el ejército de Almanzor, caudillo de al-Ándalus. Más tarde, en el año 1013 fundarían el reino de la Taifa de Granada tras la desintegración del Califato de Córdoba.

Nuestra teoría del porqué los amigos de Bodegas Lobecasope han apostado por este nombre como seña de identidad de su bodega es en realidad una doble teoría. Por un lado, pensamos que han querido dejar claro que son un «reino independiente» dentro del actual mundillo del vino patrio, y de ahí que no se hayan querido circunscribir a ninguna Denominación de Origen o Consejo Regulador, manteniendo su libertad de movimientos e independencia. Por otra parte, podrían haber apostado por esta nomenclatura por la consabida apuesta que hicieron los ziríes por la belleza, el buen gusto y la vida hedonista que representa a la perfección la dicha de disfrutar de un buen vino. Esperemos haber acertado en alguna de estas teorías. De no ser así, esperamos que Flequi o cualquiera de sus cinco compañeros de bodega nos lo aclaren en cualquier momento. A este espacio les remitimos.

A la espera de desentrañar el misterio os dejamos hasta el próximo post degustando una copa de Ziries 2011.

Salud, y buenos vinos, amigos.         

Mysti Syrah 2010. El Montsant para todos los públicos

100% Syrah. Vendimia manual. Fermentación alcohólica y maloláctica en tinas de acero inoxidable. Crianza de 6 meses en barricas de roble francés. El envejecimiento termina en la botella con el fin de conjuntar todos los aromas del vino. 

Ha tardado en llegar, pero al fin podemos traer hasta este espacio el primer vino de la D.O. Montsant. Y no habrá sido por no haber probado numerosos caldos de la mencionada Denominación de Origen, pero siempre había algún inconveniente para no poder recomendaros ninguno; unas veces era el excesivo precio por vinos que considerábamos sobredimensionados en todos sus aspectos; otras era la excesiva mineralidad que poseían algunos de estos vinos: sabemos que una de las peculiaridades de los caldos de esta zona es su toque mineral y pedregoso, que está muy bien cuando no llega al desequilibrio, pero eso es una cosa, y otra sentir que te meten en la boca un pedrusco y encima te soplan 30 € por tan «grata» experiencia. Eso no pasa con este tinto suave aunque no exento de personalidad, lleno de matices frutosos y golosos que harán las delicias de todos los que busquen un vino divertido y a un precio irresistible para tratarse de un D.O. Montsant porque cuesta algo menos de 7 €.

A catar, a catar, que se acaba el mundo.

Al servir el vinoMysti 2010 podemos contemplar en todo su esplendor un brillante y límpido color rojo picota que se aproxima al granate.

Al llegar a la segunda etapa de la cata, la conocida mundialmente como fase olfativa, querríamos emular a los legendarios Siniestro Total en su mítica canción «Todo por la napia» puesto que nos embriagan los aromas que desprende este tinto; eso si, después de haberlo tenido abierto durante un buen período de tiempo y haberlo oxigenado en la copa ya que al principio era ciertamente animalesco. Esos aromas confluyen entre las frutas negras y rojas muy maduras (brevas y moras muy dulces), los toques a guindas en aguardiente y a golosinas de regaliz, pasando a los intensos recuerdos de chocolate negro y torrefactos, y terminando en frescas sensaciones florales y mentoladas.

Su entrada en boca es sedosa y cálida, con buen paso, y muy agradable, por tener una acidez bajo control. Predominan las notas de chocolate negro y de frutas maduras en licor. En este momento ya estamos embriagados por su dulzor y «golosura» y queremos no parar de beber este magnético brebaje.

Nuestras recomendaciones para maridar este vino son acompañando un steak tartar sin alcaparras, pollo en salsa, conejo a las finas hierbas o al ajillo, así como arroces y productos de barbacoa.    

Es un vino curioso este Mysti 2010 ya que no es usual ver un monovarietal de Syrah en el Montsant y menos que éste sea tan goloso. Esto se debe a que los creadores del vino, Bodega Cava Berdié, han decidido vendimiar las uvas cuando están un poco sobremaduradas para que aporten ese dulzor tan característico.

Animamos a todos los productores del Montsant y del Priorat para que imiten la idea de hacer vinos distintos en la zona y a unos precios más adecuados a la coyuntura económica actual, puesto que es muy difícil encontrar vinos de calidad de estas Denominaciones de Origen a precios ajustados. De esta manera los podrán degustar más personas y abrir mercado. ¡Sí se puede! Y que quede constancia de que no pedimos que lo que se hace bien en estas dos zonas vitivinícolas se deje de hacer, sino que se mejore lo que ahora algunos no están haciendo bien, a nuestro modo de ver, que sea dicho de paso, no es ningún argumento de autoridad.

Salud y buenos vinos, amigos.