Carisma 2012. Uno de los vinos más altos de España*

Coupage de uvas Gewürztraminer y Riesling realizado tras la fermentación en depósitos de acero inoxidable. Reposo durante 5 meses en contacto con sus lías antes del embotellado.

Esta semana nos proponemos levantar el ánimo al personal intentando quitar complejos a muchos que estos días nos cansan diciendo continuamente lo bien que hacen todo los alemanes y lo mal que lo hacemos nosotros. Los alemanes hacen muchas cosas bien, pero los españoles también las hacemos muy bien como queda demostrado con el vino que hoy os presentamos. Los creadores del mismo han sido capaces, partiendo de unas uvas de origen alemán (ahora esa zona es francesa, cosas de las malditas guerras), de elaborar un vino que en nuestra opinión mejora los vinos alsacianos.

Este vino ejemplar tiene su origen en un viñedo de cerca de una hectárea de extensión en el que se cultivan al 50% ambas variedades de uvas germánicas situado a unos 1200 metros de altura en plena sierra de Sant Joan, en la localidad de Montanisell, ubicada en la comarca ilerdense del Alt Urgell. Estamos hablando de un viñedo único que está enclavado en la alta montaña pirenaica, siendo uno de los más altos de la Península Ibérica y, por ende, uno de los más altos de Europa.Carisma

Catando este pivot de los vinos.

Al contemplar el vino en la copa apreciamos una intensidad de color muy leve, un tono amarillo muy pálido. Pero que nadie saque conclusiones precipitadas porque estamos ante un caldo con mucho vigor y personalidad.

Metemos la nariz en la copa y descubrimos toda una compleja declaración de intenciones: aparecen notas de frutas blancas mezcladas a la perfección con toda una sinfonía de frutas con hueso, destacando los aromas a melocotón y ciertos recuerdos a lichis. También apreciamos toques a frutas cítricas y notas a azahar.

En la boca sentimos rápidamente una cierta acidez cítrica (pomelo y limón) y mineral, seguida de una sensación de efervescencia, aunque no estamos hablando de un vino con aguja. Esa mineralidad aporta un toque salino que atempera la acidez haciendo que el vino se muestre muy equilibrado. Se trata de un vino con mucha personalidad que llena la boca y apetece masticar. Su complejidad nos lleva a la conclusión de que es un vino fresco aunque no exento de un final largo y muy agradable.

Recomendamos su consumo acompañando desde un foie, a pescados al horno o a la plancha como la lubina, la dorada o el salmón. A nosotros nos encantó el Carisma 2012 con estas sugerencias gastronómicas, aunque a lo mejor también ayudó mucho hacerlo sentados en la terraza contemplando una maravillosa puesta de sol con reflejos de multitud de colores sobre el Tibidabo. Pero si no tenéis esta posibilidad no os preocupéis porque el vino es una pasada tomado en el lugar que sea.

Los bodegueros de Montant i Ssell, cuyo precursor fue Carles Ribes Masana, que plantó la primera viña con estas variedades de uva en su pueblo, han demostrado que se puede hacer un gran vino al estilo alsaciano en España y, sobre todo, que éste puede ser mejor que el realizado en aquellas tierras germánicas. La moraleja es clara aunque puede que un poco oportunista por nuestra parte: podemos hacer, y de hecho hacemos, muchas cosas muy bien; dejemos de hacer lo que hacemos mal y centrémonos en nuestro gran potencial en casi todos los sectores. Sólo así podremos comenzar a salir de este agujero en el que nos han metido los «más listos del lugar» aconsejados por los «más listos» de Alemania.

Salud, y buenos vinos amigos.

* Hemos cambiado el título del artículo al descubrir que hay vinos en España que se cultivan a mayor altura que éste, como, por ejemplo, los que elaboran en Bodegas Barranco Oscuro en las Alpujarras granadinas o en distintas bodegas de las Islas Canarias. Os pedimos disculpas por los perjuicios que os hayamos podido ocasionar.

Emilio Valerio 2011. Un navarro con firma francesa

Coupage de Cabernet Sauvignon, Garnacha y Merlot. Crianza en depósitos de roble francés de 50 y 80 hectolitros y en barricas de 500 litros usadas. Viticultura ecológica. Vendimia manual.

Amigos, esta semana os traemos buenas noticias: al fin hemos conseguido presentaros un vino navarro después de estar mucho tiempo persiguiendo los caldos de esta D.O. sin obtener ninguno que se adecuara a nuestra idiosincrasia «blogueril«. Muchos diréis, y seguramente con algo de razón, que no hemos sabido buscar bien porque hay muy buenos vinos en la Comunidad Foral, pero no podemos probarlo todo porque aún queremos mantener nuestro hígado en buen estado. Con las malas experiencias de las últimas semanas sentíamos la necesidad de quitarnos esa espinita clavada con un tinto navarro que nos reconciliase con esta buena tierra. Y a fe que lo hemos conseguido con este sensacional y complejo vino que nos ha robado el corazón por unos días, y que esperamos que os seduzca al igual que lo ha hecho con nosotros.

Nota de cata del Emilio Valerio 2011.

Se trata de un vino color rojo granate oscuro, de un tono similar a la cereza picota; de buena capa. Para la fase olfativa recomendamos fervientemente que se abra la botella bastante tiempo antes de su consumo. Este peculiar vino sólo se descubre plenamente con paciencia. Al llevárnoslo a la nariz la primera vez nos pareció desagradable la sensación que experimentamos: ciertamente animalesca y cerrada. Tuvimos el buen ojo de dejar la botella abierta bastante rato y cerrarla al vacío hasta el día siguiente. Luego de dejarla un tiempo más abierta, el vino se tornó sensacional, resaltando sus aromas a higos maduros, tanto secos como en licor. Además apreciamos marcadas notas a frutos rojos y matices salinos y minerales. Quedamos extasiados en nariz por la originalidad de tantos aromas y tan bien ensamblados.

En la boca descubrimos un vino con marcada potencia que duerme la lengua embriagándola con notas dulces y frescas de chocolate negro y hierbas aromáticas. Es recio y suave a la vez, muy equilibrado en su acidez sin renunciar a la contundencia. Es un vino que «engancha» y que apetece seguir bebiendo sine die aunque hay que tomárselo con calma porque el vino se disfruta mucho más saboreándolo con quietud y moderación. Además, al beberlo pausadamente descubrimos que este prodigioso caldo iba cambiando de sabor a cada rato, con lo que su degustación se tornó toda una experiencia grata y divertida.

DSC_0055 copyEl enólogo que firma este magnífico vino es el francés Olivier Rivière, nacido en Cognac, y cuyo bautismo de fuego se produjo en la zona de Burdeos. En un momento dado decidió, con muy buen criterio, según nuestra modesta opinión, establecerse en España, donde  aparte de Navarra elabora vinos en La Rioja y en Arlanza como El Quemado, El Basquevanas, o El Gabacho, con el que demostró bastante sentido del humor, algo que parece no estar muy extendido en Francia (perdón a nuestros seguidores franceses, sabéis que os queremos igual). Rivière ha hecho una cosa muy buena en nuestro país: respetar los vinos españoles aportando lo mejor de la viticultura y enología francesa pero desechando los precios que nuestros vecinos del norte ponen a los vinos de calidad. En nuestra opinión, para tomar un buen vino francés hay que pagar una fortuna, y aún así, consideramos que están lejos de la calidad de los vinos españoles, donde los hay muy buenos en casi todo el abanico de precios (perdón de nuevo por el chauvinismo de nuestro comentario; ahora los franceses hemos parecido nosotros). La histórica relación franco-navarra ha vuelto a dar sus frutos. Le seguiremos la pista al amigo Olivier siempre que logremos encontrarle algún día por la piel de toro porque este hombre hace vinos por un montón de lugares y debe ser difícil echarle el guante.

Este poderoso tinto se elabora en la bodega Laderas de Montejurra, situada en la localidad de Dicastillo, la cual se ubica en las laderas del Montejurra en plena comarca de la Tierra de Estella. Allí la familia ha apostado por la viticultura biodinámica y el cuidado del entorno natural como señas de identidad. Cuenta con unas 25 hectáreas de viñedos divididos en unas 15 parcelas pequeñitas. También elaboran aceite de oliva. Tenemos que admitir nuestro desconocimiento del aceite navarro; aún no hemos tenido la suerte de probarlo aunque nos dicen que es de una gran calidad. Prometemos que de este año no pasa.

Damas y caballeros, aquí os hemos mostrado el Emilio Valerio 2011. Ahora os toca a vosotros disfrutarlo. Si seguís nuestras indicaciones descubriréis un vino original, sabroso y económico. Esperemos que tras decir ésto el bodeguero que da nombre a este vino no aproveche para aumentar su precio.

Salud y buenos vinos, amigos.

El Buscador 2010. Un soplo de aire fresco en la Rioja alavesa

Coupage de Tempranillo y una pequeña proporción de Garnachas centenarias. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés con tres y cuatro usos. 

Llevamos varios días peinando el mercado «vinícola» de nuestro país para hacer acopio de vinos que en un futuro próximo puedan ir apareciendo por este espacio en el que cada día nos congregamos más seguidores del maravilloso mundo de uno de los mayores placeres que puede experimentar un ser humano, tomarse unos vinos solo o en compañía de otros (somos partidarios de la idea de compartir la experiencia con personas queridas porque es más divertido y aleccionador). Y en esta incansable y agotadora búsqueda a la que nos sometéis para que os acerquemos vinos originales y, sobre todo, ricos y a buen precio, hemos encontrado uno que nos ha llamado poderosamente la atención, como decía el clásico. Se trata de El Buscador 2010, que aúna a la perfección la tipicidad que le aportan el terruño y el clima de la zona a las uvas, con un toque diferente a lo que siempre se ha venido haciendo, y muy bien, en la Rioja alavesa.

Catemos con mimo este singular vino.

Servimos una copa de forma lenta para apreciar como rompe el vino contra el cristal formando una espumita que al desaparecer nos deja un color brillante con bastante intensidad; es rojo granate cereza picota con ribete rosáceo-violáceo que denota que a pesar de la crianza ha mantenido toda su frescura juvenil.

A copa parada apreciamos una gran intensidad de fruta negra y matices lácteos. Al airearla se muestran a lo bestia esas frutas negras maduras que evolucionan hacia las guindas en licor. Además aparecen aromas muy distintos pero muy bien integrados como el regaliz, el chocolate amargo, la pimienta negra o el cacao.

En la boca es frutal, amplio, generoso, sedoso, aunque no exento de acidez y de tanicidad, fresco a la vez que intenso y goloso; lo tiene todo, es una amalgama de sensaciones que a nadie dejará indiferente. Aparecen los matices dulces y amargos que aporta la madera noble donde ha reposado. En esta fase podemos apreciar los recuerdos a vainilla, a torrefactos y a chocolate amargo.

Es un vino equilibrado con una acidez marcada pero siempre agradable porque ésta aporta frescor y seduce a la lengua.El Buscador 2010

A la hora de acompañarlo es un vino que sirve tanto para tapas y raciones, como por ejemplo quesos suaves y de media curación, como platos de carnes rojas y blancas (guiño a los seguidores colchoneros), así como a guisos de ave.

En este punto os hacemos llegar la recomendación de sus creadores que piden que este vino se consuma a una temperatura que oscile entre los 14º y los 16º, pudiendo, incluso, servirse a menos grados en lugares donde haga bastante calor.

Felicitamos a los miembros de Bodegas Finca de la Rica, ubicadas en la preciosa localidad alavesa de Labastida, por este excelente vino y en especial a los hermanos Amurrio por la gran labor que están desarrollando para mejorar las 31 hectáreas de viñedos con los que cuenta la bodega y de la que salen los tres vinos que comercializan en la actualidad, El Guía, El Buscador y El Nómada. En este privilegiado paraje situado a 585 metros de altura, bañado por los vientos del norte procedentes de la cercana Sierra de Toroño, y del sur provenientes del Ebro, se están haciendo las cosas muy bien.

Amigos, no dudéis en haceros con alguna botella de este magnífico vino. Y si queréis guardaros alguna, nos hemos informado en la sensacional página web de la bodega de que el vino aún puede afinarse más y que estará muy bueno de aquí a un par de años. Mientras tanto, podéis hacer tiempo resolviendo la sopa de letras que trae cada botella en la etiqueta.

Salud y buenos vinos, amig@s.

San Román 2008. Explosión de frutas negras y cantos rodados

100% Tinta de Toro. 24 meses de crianza en barricas de roble americano y francés de distintas edades.

Esta semana os traemos hasta aquí un vino descubierto en un local de Madrid hace algunas semanas. Los integrantes del blog tuvimos la inmensa fortuna de tomarnos la última botella que les quedaba en su bodega (tranquilos, que aún se puede encontrar esta añada en las tiendas; y si no es así siempre podremos saborear la añada de 2009 que a juicio de mi compañera de vida y de blog es otra maravilla, y con matices bien distintos). Pensábamos haber tomado tan sólo una copa de esta preciada botella pero al probarlo decidimos improvisar y renegociar con el camarero la adquisición de la botella al descubrir lo rico que estaba el vino.

Este poderoso vino tiene un color rojo picota con bordes granates que le confieren una capa bastante alta, y una lágrima muy espesa, como de conjuntivitis (perdonad lo gráfico de la comparación).

En nariz se despliega ante nosotros toda una sinfonía de matices minerales (cantos rodados) y frutas negras. Comenzamos sintiendo todo el esplendor de las moras y de los arándanos a punto de mermelada, al que le siguen esos puntos tostados que aporta la madera, así como recuerdos golosos a cacao, especiados, matices licorosos y marcas de regaliz. Hacia el final de la fase olfativa aparecen las notas minerales y un punto herbáceas. Todo está muy bien ensamblado y estructurado.

Al llevarlo a la boca notamos una sensación muy agradable a vino con una acidez muy bien trabajada que lo equilibra haciendo su paso por boca muy suave aunque no exento de poderío. Sus taninos son bien reconocibles aunque siempre muy bien llevados de las riendas por su creadorSan Román 2008, Mariano García, para que no se desbarajusten. Aparecen las frutas negras en compota y las especias conjuntándose a la perfección, junto a ese toque metálico-mineral y balsámico que notábamos en nariz. Su final es largo y agradable. Es de esos vinos que van gustando más a cada copa que vamos bebiendo.

Estamos seguros de que el San Román 2008 es un vino para todos los públicos: gustará por igual a los amantes de los caldos más tradicionales como a la nueva hornada de degustadores de vinos con un corte más moderno, ya que sintetiza ambos universos. Es un vino elegante y repleto de matices que no elude la potencia de la Tinta de Toro con un toque goloso que hará las delicias de cualquiera. No es un vino barato, pero después de haberlo bebido nadie se sentirá engañado. Merece mucho la pena. Es uno de los vinos top de la D.O. Toro.

Ya estamos ansiosos de probar próximamente la añada de 2009 (aunque como dije más arriba la parte sajona del blog ya lo ha hecho con notable aprovechamiento por su parte, según nos refiere). Prometemos ponernos al día con las elaboraciones que lleva a cabo Mariano García en Bodegas y Viñedos Maurodos. Pero eso, seguramente, será motivo de futuros posts. 

Salud y buenos vinos, amigos.

Un invento bomba

Seguro que en más de una ocasión todos hemos dicho alguna vez la siguiente frase: «no abro una botella de vino para mí solo porque no me la beberé entera y se echará a perder». Pues ese problema se acabó desde que salieron al mercado las bombas de vacío para vinos. Para los que amamos el vino este utensilio es un gran aliado. Ahora podemos abrirnos una botella, tomar la cantidad que deseemos y cerrarla al vacío para que el vino no pierda sus cualidades; éstas se mantendrán perfectamente durante mucho tiempo.

Este aparato, también conocido como conservador de vino, suele incorporar de uno a cuatro tapones de goma o silicona. Su uso es muy sencillo: introducimos en la botella uno de estos tapones y después ponemos sobre él la bomba de vacío bien ajustada. Una vez hecho esto, hacemos el mismo gesto que al inflar la rueda de una bicicleta hasta que, según el modelo, escuchemos un click o notemos que cada vez nos cuesta más llevar a cabo ese bombeo, señal de que ya hemos extraído el aire de la botella.

Lo mejor de todo es que podemos encontrar muchos tipos de bombas de vacío de muy diferentes precios. Las más simples pueden costar alrededor de 7 € y las más «lujosas» pueden superar los 40 €. Nosotros recomendamos una bomba de vacío con señal acústica (que avisa con un click cuando hemos sacado todo el aire del vino) y que al menos cuente con un par de tapones, aunque eso depende de cada persona y de las botellas que quiera tener abiertas a la vez. Por unos 12 € tendremos un conservador de vino de primera. Los tapones se venden sueltos en multitud de tiendas especializadas en utensilios para el vino.

También es una gran idea para cuando queramos realizar una cata de varios vinos y sólo queramos probar una copa de cada uno. De esta forma no nos dará «mal rollo» descorchar tantas botellas porque luego las podremos conservar a la perfección durante un buen tiempo.Vacuum Wine Saver

En alguna ocasión hemos conocido a detractores de este aparato que señalaban que las cualidades y peculiaridades del vino podían sufrir un perjuicio al manejar estas bombas de vacío. Nuestra intensa experiencia con esta tecnología nos ha demostrado que eso no es verdad en el caso de los vinos tranquilos. Para los espumosos ya existen en el mercado otras herramientas cuya función es insuflar aire en el interior de la botella para conservar sus burbujas. Ya sabemos que a menudo tiene que haber críticos de los avances tecnológicos que ayudan al desarrollo humano y a la calidad de vida de las personas. Los hubo hasta de la lavadora porque pensaban que esta máquina «infernal» dejaría mucho tiempo libre a las mujeres de la época, que eran las que lavaban la ropa en esos tiempos, y ya conocemos el peligro de que las mujeres tengan tiempo para ellas mismas. Avisamos de que hemos usado la ironía. Los tiempos son difíciles y hay que explicarlo todo antes de recibir comentarios destemplados.

Lo dicho, amigos, es un gran invento pensado especialmente para todos aquellos que deseen abrirse una botellita en soledad, para el mundo de la hostelería, y para todos los que quieran curiosear descorchando varios vinos para degustarlos a la vez. Además, pensamos que puede ser un gran regalo para las personas que disfrutan con el vino.

Salud y buenos vinos, amig@s.

Entrechuelos Chardonnay 2011. El blanco con duende jerezano

100% Chardonnay. Vendimia seleccionada usando gas inerte. Maceración prefermentativa a 8ºC durante 24 horas en depósito inertizado en CO2. Prensado en frío. Fermentado con levaduras seleccionadas a 17ºC durante 16 días.

En esta nueva entrada del blog queremos presentaros uno de los mejores vinos blancos que hemos tenido el placer de probar en los últimos tiempos y a un precio irresistible, rondando los 5 €.

Este maravilloso vino lo degustamos por primera vez en uno de los mejores restaurantes de Jerez de la Frontera, La Posada, gracias a la recomendación que nos hizo su dueño, José María, Pepe para los amigos. Fue tan rotundo en su buena opinión acerca de este caldo que no pudimos resistirnos a acompañar con él unas ensaladas y pescados espectaculares. Y no se equivocaba el restaurador. El vino es sencillamente increíble. En relación calidad-precio es de lo mejor del mercado.

Pepe nos lo sirvió bastante frío y creemos que acertó de pleno. Por mucho que digan algunos entendidos hay vinos blancos a los que les va a la perfección una temperatura baja, sobre todo si uno está en Andalucia a 40ºC y le apetece tomar una copita para acompañar a las buenas viandas de la tierra. Así el vino tarda más en calentarse en la copa y podemos disfrutar de toda su frescura y cualidades. Para nosotros no hay nada más imbebible que un vino blanco o una cerveza calentorros.

Catando el Entrechuelos Chardonnay 2011.

Al servirlo vemos que tiene un intenso y precioso color amarillo pajizo sin irisaciones de ningún tipo. Ese colorido nos incita a su degustación, porque la belleza exterior, no nos engañemos, nos provoca seguir adelante para descubrir si el interior va en consonancia con esa promesa externa. Y vaya que sí. A copa parada olfateamos y descubrimos mucha frescura y una gran cantidad de fruta golosa que se acentúan al airear la copa. Aparecen los toques cítricos, naranja y pomelo, las intensas notas a frutas tropicales, como piña, mango y maracuyá, ciertas notas florales, así como el frescor tan característico del heno recién cortado que aparece en los vinos blancos de esta variedad.

En boca es una delicia. Se acerca a la amplitud. La frescura golosa de la fruta nos llena toda la boca. Es un vino suave pero con mucha presencia, redondo y muy bien equilibrado, con la acidez justa. Por ello lo vemos muy adecuado para acompañar pescados blancos al horno, pastas, arroces, ensaladas, steak tartar, o unas frituras andaluzas y unas tapas en la barra de una buena taberna echando un ratito con los amigos. Entrechuelos 2011

La autoría de este sensacional blanco, así como de los otros seís vinos que se elaboran en las Bodegas Entrechuelos, es de Miguel Domecq y de su equipo de profesionales de esta moderna bodega ubicada en plena campiña jerezana, en unas tierras privilegiadas trabajadas en los últimos años para intentar recuperar la vieja tradición de los vinos tranquilos de Jerez antes de que llegara la moda de los vinos generosos que hizo que se arrancaran muchas vides tradicionales para plantar la uva palomino y saciar la gran demanda existente en toda Europa hace unos tres siglos. A mediados del siglo XVII y principios del XVIII se decía que los vinos tranquilos de Jerez eran los mejores del mundo.

Miguel Domecq pertenece a la famosa familia de bodegueros de origen francés establecida en Jerez hace casi tres siglos. Suponemos que el hecho de que su antigua empresa esté en manos de una multinacional hizo que el bodeguero emprendiera el vuelo en solitario para poder realizar su labor sin injerencias externas. Ha creado una bodega muy moderna en un paraje singular, ideal para la creación de vinos. Lo más bonito del asunto es que las viñas del Cortijo de Torrecera están rematadas por la famosa torre almohade del mismo nombre levantada en el siglo XI, y que se puede ver en la etiqueta del vino. Para los que somos amantes de la historia es otro aliciente más para acudir al lugar y degustar un gran vino recordando nuestro pasado andalusí y nuestra formidable y variada historia.

Brindamos con todos vosotros con la esperanza de que las cosas mejoren. Muchos ánimos para todos. Beber vino de manera moderada puede ayudar a ver la vida de una manera menos cruda. Eso sí, no pidamos milagros, al día siguiente nuestros dirigentes políticos y los poderes fácticos y económicos seguirán ahí. ¿O tal vez no?

Salud y buenos vinos, amigos.

Pésico 2011. El tinto de Asturias

Coupage de 50% Mencía, 20% Verdejo Negro, 20% Carrasquín, 10% Albarín Tinto. Crianza durante 10 meses en barricas usadas de roble francés. Viticultura biodinámica. 

Pésico 2011Cada vez que acudíamos al Principado y probábamos sus incipientes vinos siempre terminábamos diciendo que la única cosa que le faltaba a Asturias para ser el verdadero paraíso en la Tierra era tener buenos tintos. Ahora podemos decir, queridos amig@s, que eso es ya una auténtica realidad, como demuestra el vino que hoy comentamos.

Se trata de un vino contundente que a pesar de estar a punto de desmadrarse hacia la acidez desmedida da un giro en el último instante para no caer en las garras de la desmesura y arruinarnos su encanto. Tenemos que decir, para ser honestos, que de las personas que lo probamos no gustó a todas debido a su toque áspero.

Al acercar la copa a la nariz percibimos su frescura proveniente de notas mentoladas y a eucalipto y una voluptuosidad muy marcada generada por notas intensas a moras y a ciruelas; todo ello rematado por un alto contenido a especias y una sutil presencia de la madera.

En boca el vino se torna potente debido a unos taninos muy presentes, aunque nunca desagradables, que denotan cierta aspereza. Estamos en el límite, pero la acidez no se llega a descontrolar en ningún momento. La boca se nos duerme en una especie de anestesia  ensoñadora que nos relaja esperando un nuevo sorbo. La presencia de la fruta madura es clara, así como eso que venimos a llamar mineralidad, que no es otra cosa que un lugar común con el que alguien hizo fortuna en alguna cata y que todos usamos sin sentido. Como un conocido dijo una vez: «las piedras no tienen sabor». Rizando el rizo, tenemos que deciros que el vino nos aportó notas de alcanfor. Al que suscribe le recordó al perfume que quedaba en casa cuando era niño y mi madre limpiaba los muebles de madera con un producto «secreto» que olía increíblemente bien. Los recuerdos olfativos no se olvidan nunca.

Recomendamos tomar este vino acompañando carnes rojas, embutidos ibéricos y quesos asturianos y, siguiendo las indicaciones de nuestro amigo Adam de Barcelona Vinos, con una trucha salvaje del Narcea al sarmiento.Pésico 2011

Nos ha sorprendido gratamente este vino porque pensábamos que el clima asturiano no era muy apropiado para la creación de vinos tintos de calidad. Suponemos que la orientación sur que tienen los tres viñedos de los que se obtiene este caldo (Retortoiro, Tebongo y Borracán) ha influído muy positivamente en ese toque cálido y aromático que contiene el Pésico 2011, ya que de esta forma cuenta con muchas horas de sol, imprescindible para madurar las uvas. Cabe destacar que se trata de variedades bastante raras como la Verdejo Negro, la Carrasquín y la Albarín Tinto, que otorgan al vino su carácter auténtico. Reconocemos que eran desconocidas por nosotros hasta el momento que descubrimos este tinto.

Nos hemos enterado de que el autor que firma este vino, Nicolás Marcos, decidió hace algunos años recoger sus bártulos en Toro y establecerse en la zona de Cangas del Narcea para confeccionar los vinos de su bodega Dominio del Urogallo y apostar por la recuperación de viñas casi perdidas. Le está costando lo suyo pero creemos que fue un acierto puesto que en Toro hay muchas bodegas y marcas de vinos y en Asturias el sector está naciendo. Si continúan igual, en pocos años en el Principado podrán presumir de tener grandes vinos. Así lo esperamos.

Salud y buenos vinos, amigos.

Nada Que Ver 2008. Mucho que beber

100% Maturana Tinta. Fermentado y macerado en madera. Crianza de 12 meses en barricas de roble americano y europeo.

Hace poco los miembros del blog nos perdimos durante unos días por la zona fronteriza comprendida entre las provincias de Ávila y Madrid (desde San Lorenzo de El Escorial a Cebreros) para disfrutar de un tiempo de asueto y llevar a cabo todo un recorrido cultural y naturalista por el lugar con motivo del cumpleaños de quien esto escribe.

El 2 de marzo decidimos cenar en el restaurante El Paseo en San Lorenzo de El Escorial. Cuando conseguimos encontrar el lugar, algo que nos llevó cierto tiempo, sentimos que habíamos acertado plenamente en la elección del sitio porque los platos eran extraordinarios, sobre todo el ciervo con frutas rojas, y porque allí degustamos la maravilla líquida color picota que hoy os traemos a escena. La decoración del local había pasado de moda hacía algunas décadas pero cuando uno echaba un vistazo a los platos y a la carta de vinos, que literalmente era un libro del grosor de un tomo de enciclopedia, y alucinaba observando la gran variedad de botellas de licores destilados que albergaba el local, le importaba un pimiento la antigualla decorativa que le rodeaba. Ya quisieran muchos restaurantes que se las dan de importantes de tener tanto surtido de vinos en su bodega y tantas botellas de calidad en su bar. Además, tuvieron un gran detalle al servir gratuitamente un vino blanco de calidad con el aperitivo de bienvenida: un Godello de Valdeorras muy rico. Y qué decir de la amabilidad y de la simpatía del personal de sala. Perfecta.

Desde el momento que nos presentaron el vino algo en nuestro interior nos dijo que estábamos en el preámbulo de algo importante; nuestro «afamado» sexto sentido nos indicó que íbamos a probar una joya. Y así fue.

Como en esto de las cosas del placer todo va unido nos llamó mucho la atención el diseño de la botella; nos pareció original y atractivo (recordaba al diseño de los carteles de alguna de las películas de Almodóvar que, en nuestra opinión, son mejores que las propias películas). Esa profusión de colorido cuasi republicano nos cautivó. En ese momento ya no teníamos ojos para nada más. Sólo queríamos probar el vino. La curiosidad se apropió de nosotros.Nada que ver 2008

Cuando el camarero comenzó a verter el vino en las copas supimos que sería un gran descubrimiento. Lo que voy a decir ahora no es muy académico pero a mí me ha servido bastante durante mi corta vida «vinística«: siempre me fijo en esa especie de espuma que se forma en la copa cuando se sirve el vino muy lentamente, si ésta es abundante, concentrada y elegante el vino siempre será espectacular; hasta el momento nunca me ha fallado esa intuición. El vino nos entró por los ojos desde ese primer contacto. Su intenso color rojo picota con ligero ribete púrpura nos animaba a su degustación.

Sin mover la copa acercamos la nariz y descubrimos que en su interior había toda una sinfonía frutal. A medida que la íbamos aireando estallaban por doquier las frutas negras maduras como si fueran mermelada, seguidas de aromas a flores y a plantas balsámicas y de una gran dosis de toques dulces como el cacao, la vainilla, el café, el toffe y el tabaco habano de la máxima calidad (nos trajo recuerdos de los cohibas que en alguna ocasión fumamos relajadamente sentados a la fresca en la quietud y oscuridad de la noche habanera; es lo bueno de tener amigos que trabajan en la fábrica). Como veis, toda una gama de aromas sensuales que provocaban el deleite máximo solamente con acercarse la copa a la nariz.

El sumo placer llegó al beber ese néctar y sentir como se desparramaba por toda la boca impregnándola de sabores a frutas maduras muy bien ensamblados con los destacados toques balsámicos que sin duda aporta la tierra a esta magnífica uva, y terminando en pinceladas abundantes de dulzor. Los taninos están muy presentes pero son  pura seda. Es de esos vinos que estarías bebiendo horas y horas sin reparar en que el mundo sigue dando vueltas a tu alrededor.

Queremos felicitar a Bodegas Martínez Alesanco por esta grandiosa creación y en particular a Pilar Torrecilla, la enóloga artífice de semejante maravilla. Y también por haber apostado por la recuperación de una uva como la Maturana Tinta, originaria de esas tierras altas riojanas y en clarísimo peligro de extinción, y que como se apunta en la propia botella, es un «histórico monovarietal que no tiene NADA QUE VER con el resto de variedades cultivadas en el mundo». Nos gusta la gente que arriesga y busca la excelencia. Y a un precio muy correcto imaginando lo complicado de la empresa.

Estas son las cosas que nos enorgullecen. Vivimos en el país en el que se hacen los mejores y más variados vinos del mundo. Creámonoslo de una puñetera vez.

Salud y buenos vinos, amigos. 

12 Volts 2010. Potencia bajo control

Coupage de Merlot, Syrah, Callet, Fogoneu y Cabernet Sauvignon. Crianza de 12 meses en barricas nuevas de roble americano y de segundo año de roble francés.

El vino del que hoy os hablamos lo descubrimos hace unos cuantos días en el nuevo Va de Baco de la calle Prado de Madrid. Es el segundo local que esta empresa abre en la capital. Es un sitio recomendable para descubrir vinos distintos y relajarse en un ambiente sugerente con un servicio amable y solícito, algo que se está echando a perder en muchos locales de las grandes ciudades por la decisión de muchos empresarios del ramo de ahorrarse dinero en sueldos pensando que cualquiera puede ser un buen camarero. Nosotros hemos tachado de la lista los bares, tabernas y restaurantes donde el servicio es deficiente porque en este sector es básico que haya gente profesional que sepa de lo que habla y tenga buenas maneras y educación para que el disfrute de los comensales sea mayor. Empresarios rácanos, ¿ no os dais cuenta de que un mal servicio os puede arruinar el negocio?

Tras un buen rato deliberando decidimos probar este tinto de Mallorca que en su nombre alude a la acumulación de energía que presuntamente tiene el vino. Nos llamó la atención la etiqueta diseñada por el influyente dibujante Gary Baseman, no por que nos gustara especialmente, sino porque descubrimos que bajo la ilustración del artista afincado en Los Angeles se escondía una página del libro de Lenin «El hundimiento de Puerto Arturo», en su versión alemana, en el que se cuenta la crónica de la derrota del Imperio Ruso ante el Imperio Japonés en la batalla de Mukden en 1905. Curioso que aparezca el revolucionario soviético en una etiqueta de vino, aunque en los tiempos que corren es muy posible que vuelvan a la actualidad los textos emancipadores.

Nuestra cata improvisada del 12 Volts.12 Volts 2010

Su color es rojo cereza con ribete violáceo, de buena capa que mancha la copa impregnándola de pigmentos y glicerina.

En la nariz se expresan a las mil maravillas las frutas rojas, los toques balsámicos de monte bajo como el romero, y las notas sutiles a especias como la pimienta.

En boca la entrada es un tanto áspera, potente y bien equilibrada. Nos llenamos de esas frutas rojas que percibimos en la fase olfativa. El final es salino y mineral con bastante sensación alcohólica aunque siempre agradable y proporcionada. Los taninos están muy bien integrados. Los creadores del vino han sabido mezclar muy bien los distintos elementos del vino para que éste no se «fuera de madre» ya que corría el peligro de ser demasiado visceral, pudiendo acarrear desequilibrio y hacerlo aburrido y un tanto desagradable. Pero no, los bodegueros de 4 kilos vinícola han sabido guardar el equilibrio encima del alambre. Bien hecho.

Nos ha gustado este vino mallorquín por su mezcla de potencia, fruta, y ese recuerdo salino que le proporciona a las uvas la cercanía del mar. También por la labor de recuperación de dos uvas autóctonas de la isla como son la Callet, algo más cuantiosa, y la Fogoneu, en grave peligro de extinción. Ya sabéis que en este rincón nos gusta apostar por la originalidad y por aquellos que se arriesgan a la hora de confeccionar sus vinos; claro está, cuando el resultado final es óptimo.

Recomendamos la degustación del 12 Volts combinada con una auténtica sobrasada mallorquina untada en buen pan caliente, junto a una tosta de boletus con queso brie y cebolla caramelizada, o acompañando a unas buenas carnes rojas jugosas y no muy hechas (otro día os tiraremos de las orejas a los que os coméis la carne muy hecha).

Salud y buenos vinos, amigos.

Maneki 2011. Bienvenidos al territorio de la Albarín blanco

100% Albarín blanco. Crianza sobre lías. 2 meses envejecido en barricas de roble francés.

En esta nueva entrada del blog nos acercamos a un vino singular ya que está hecho con una uva «en peligro de extinción», al igual que lo están el lince ibérico, el progreso y la honradez. Esta uva es la Albarín blanco, variedad originaria de nuestra querida Asturias, aunque puede encontrarse, como en el caso que nos ocupa, en la provincia de León, además de en algunas zonas de Galicia. Para evitar susceptibilidades territoriales tenemos que decir que también queremos mucho a esos otros territorios en los que tantos buenos momentos hemos pasado. Además a esta uva se la puede denominar Raposo o Blanco Verdín dependiendo de la zona geográfica en la que se encuentre. Los menos avezados en viticultura, entre los que sin duda nos encontramos, pueden confundirla con la Sauvignon Blanc por su parecido físico. Su sabor es similar al de la Moscatel.

El Maneki lo descubrimos hace unos días en una improvisada cata familiar gracias a los amigos de Bodegas Tampesta que tuvieron a bien hacernos llegar varias botellas de su producción, entre los que estaba este blanco ejemplar. Fue, como señala el nombre del vino (maneki significa «bienvenido» en japonés), toda una bienvenida alegre a una uva desconocida por nosotros hasta el momento, y que esperemos no descuidar a partir de ahora. Las cuatro personas que degustamos este vino quedamos encantados con él y con ganas de seguir degustandolo cuando se acabó la botella.Maneki 2011

Cata a grandes rasgos del Maneki 2011.

Cuando lo servimos en la copa contemplamos con mucho agrado la intensidad y vida que transmite a través de un intenso color amarillo pajizo transparente. Aunque los bodegueros recomiendan que se consuma a 13º tenemos que reconocer que nos gustó más con unos grados menos. Tras airearlo unos momentos en la copa nos lo acercamos a la nariz y descubrimos todo un abanico de aromas frutales donde predominaban los toques a frutas tropicales, a frutas blancas y a frutas de hueso, así como notas florales que aportaban mucho frescor. En boca corroboramos que este vino es toda una declaración de amor a las frutas golosas y frescas que tantos momentos gloriosos nos han aportado durante esos veranos de antaño cobijados bajo la parra del patio para evitar los intensos calores mesetarios. Desde el momento en que este vino se acerca a nuestro paladar nos congratulamos de su buen equilibrio debido a su justa acidez. Se podría decir que es un vino afrutado que contiene una ligera sequedad y un leve amargor que lo convierten en un vino apto para todos los públicos.

Nosotros lo tomamos junto a un queso gouda añejo que lo complementaba a la perfección, pero también lo recomendamos para acompañar pescados blancos al horno, almejas a la marinera, pollo asado y foie.  

Felicitamos a Bodegas Tampesta por la segunda añada de este gran vino que esperemos que continúe por esta senda con la nueva añada que está muy próxima a salir al mercado, así como por apostar por una variedad de uva autóctona del noroeste español que ojalá se recupere en la zona y cada vez se hagan más vinos de calidad con ella.  En algunos aspectos nos ha recordado a algunas de las uvas con las que se crean los vinos gallegos, pero hemos percibido notas distintivas propias que consideramos perfectas para apostar por crear vinos con crianza, ya que la Albarín, debido a sus especificidades, es muy adecuada para el envejecimiento. A los integrantes del blog nos gustan mucho los Moscatel con crianza, y creemos que la uva Albarín puede conseguir metas parecidas a ésta.

No esperéis más y dejaos seducir por la frescura frutal, nada empalagosa, de este buen vino confeccionado en la localidad leonesa de Valdevimbre. ¡Bienvenidos al club! como diría nuestro añorado Andrés Montes, otro gran amante de los pequeños placeres que nos procura la vida de vez en cuando.

Salud y buenos vinos, amigos.