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Albariñeando con Xurxo Alba

Posted in Blanco crianza en barrica, Blanco crianza sobre lías, Blogueros de viaje, D.O. Rías Baixas, Donde paladear buen vino, Vino Blanco with tags , , , , on 29/09/2013 by vinoysequedo

Como anunciamos hace unos días en el último post hoy continuamos relatando nuestro viaje por Galicia y las peripecias “vinícolas” que allí vivimos. En esta segunda parte os invitamos a que nos acompañéis a las inmediaciones de Cambados para visitar al gran Xurxo Alba Padín en su bodega Albamar. Pasen y vean.Xurxo Alba Padín

No teníamos el gusto de conocer personalmente a Xurxo hasta el día en que nos aventuramos por la bodega familiar que dirige en Castrelo, localidad que se encuentra situada en el concello de Cambados, muy cerca de O Grove y frente a la isla de La Toja. Decidimos hacerle una visita, casi una encerrona, porque a Doreen le gusta más visitar bodegas que a un gorrino un charco. Es de la opinión de que detrás de los vinos que tienen alma hay una persona que se la transmite. Y amigos, creo que tiene toda la razón del mundo, los vinos son una prolongación de la personalidad de quienes los crean. Tal vez por eso no tenemos una sección sobre vinos desalmados, aquellos realizados en serie por personas que sólo buscan ganar dinero rápido vendiendo vinos aunque les daría igual si lo que vendieran fuera ropa, televisores o tuercas. Como iba diciendo, la persuasión de Doreen nos condujo directamente desde la playa de La Lanzada a la bodega sin ni siquiera pasar por la casa en la que estábamos alojados. Allí nos encontramos con Xurxo, que nos hizo un “rally” por sus viñedos a bordo de un utilitario japonés de tres puertas cuyo maletero tenía más vinos que muchas tiendas. Allí cupimos Xurxo Alba, los miembros del interesante blog Rumbovino, y los integrantes de Vinoysequedo.com. Cinco personas como sardinas en lata. Los que ocupábamos los asientos delanteros del coche necesitábamos que quienes se sentaban detrás nos acercaran el cinturón de seguridad al no podernos mover en el cubículo. Mientras nos desplazábamos por los bellos viñedos de Albamar a mí me venía constantemente a la cabeza la canción “Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000” de Los Inhumanos, no me pregunten por qué.Albariñeando

Ya en el interior de la bodega, después de la excursión por los pequeños viñedos de la familia (en Galicia continúa dominando el minifundio y es muy complicado hacerse con parcelas grandes porque los gallegos son reacios a vender sus tierras a terceros, seguramente por la tradición de apego al terruño que forma parte de la idiosincrasia galaica) contemplando los dos tipos de cultivo de la vid que lleva a cabo Xurxo, el tradicional de la zona, en parra, y el que pretende consolidar a pesar de la oposición de los lugareños y, que es su favorito, en espaldera, alucinamos con lo que nos esperaba. En ese reducido espacio con tintes de garaje mas que de bodega, pasamos una noche espectacular probando los ocho vinos que elabora este joven vitivinicultor, solo o en compañía de otros, tanto en depósito y en barrica, como en botella. Quedamos encantados con el trato cercano y humano que nos dispensaron tanto Xurxo como su madre, como con la excelente calidad de sus caldos.Viñedo

Degustando los tesoros de Albamar.

Rodeados de depósitos de acero inoxidable, de un par de barricas de roble francés de calidad, y de cajas de embalaje y botellas, comenzamos a probar los vinos del autor gallego no sin antes descubrir con asombro y admiración la forma en la que se etiquetan las botellas en esta singular bodega. Muchos os preguntaréis: ¿pero qué extraño maquinario usarán para haber llamado la atención de estos dos tarambanas? Pues la “máquina” se llama María Isabel, la madre del artista, por cuyas manos pasan cada una de las más de veinte mil botellas de todas las marcas de la bodega ayudándosEtiquetandoe del artilugio que aparece en la fotografia. Nos pare- ce impresionante el concepto “yo me lo guiso, yo me lo como” de Xurxo, y la paciencia artesana de la matriarca de la familia.

Comenzamos probando el Albamar en sus versiones 2011 y 2012, tanto en botella como en depósito. Es un Albariño 100% procedente de viñedos de más de 25 años de edad ubicados en la confluencia del río Umia y el mar. El de 2012 es un caldo muy fresco, cítrico y vivo, que en palabras de Xurxo sirve como un vino de “trago largo”, es decir, un vino apropiado para pimplarse botellas sin descanso con los amigos alrededor de unos buenos mariscos de la zona. El 2011 tiene esas mismas características, pero el tiempo de reposo en botella lo ha redondeado, dotándolo de matices más elegantes y notas de azahar. Si me dieran a elegir entre ambas versiones elegiría la 2011 porque está más afinada y guardaría unos meses la 2012 para que llegara a ese punto, pero me temo que se lo bebería Doreen antes ya que le encanta su acidez eléctrica. El precio en el mercado es de unos 10 euros.

Alma de Mar__Tras este buen debut pasamos a degustar el también Albariño 100% Alma de Mar 2011. Es un vino redondo que se diferencia del Alba- mar en un aspecto fundamental, tiene una crianza sobre lías de unos cuantos meses realizada a partir del exigente trabajo del batonage sin sulfitar. En este caso la técnica consiste en ir removiendo sus lías finas cuatro veces al día durante varios meses antes de que el vino sea filtrado y embotellado, reposando después unos seis meses en botella. El resultado de todo este minucioso proceso es un vino espectacular procedente de los viñedos de cepas viejas de la finca de O Pereiro que se encuentra a merced de los vientos procedentes del cercano mar que le aportan una cierta salinidad. Es un vino para tomar más reposadamente que el anterior; largo y lleno de notas de pastelería, como la nata, es goloso y sensual. Su precio ronda los 16 euros.

En este momento de la noche ya estábamos muy contentos por la experiencia que estábamos compartiendo con el revolucionario vitivinicultor gallego, pero la cosa se puso aún mejor al probar el grandioso Pepe Luis 2012 directamente de sus dos barricas. Se trata de un Albariño 100% pero criado nueve meses en barrica de roble francés usada. Las uvas proceden de una selección de los viñedos más viejos con los que cuenta Albamar, de más de 60 años de edad, en plena Ría de Arosa. También es trabajado mediante batonage durante su estancia en madera, pasando posteriormente a un depósito de acero inoxidable para unificar el contenido de ambas barricas. Xurxo dice que debería estar embotellado ya, pero como se mueve más que los precios para dar a conocer su proyecto le faltan horas del día. Esta maravilla estará unos cuatro meses reposando en botella hasta salir al mercado. También catamos la espectacular añada de 2Pepe Luis 2011011, que a nuestro entender es el vino “top” de la bodega. En nariz hace soñar con lo que nos encontrare- mos en boca, notas cítricas y tostados, es denso y untuoso. Desgraciadamente, las mil botellas están prácticamente agota- das, algo que no es de extrañar con un precio por debajo de 20 euros.

A lo largo de la noche también tuvimos el privilegio de compartir una botella del nuevo proyecto de Xurxo Alba junto a los amigos de la Vinoteca Bagos de Pontevedra, lugar que no hay que dejar de visitar si uno se encuentra por la zona. La comida es una maravilla y la carta de vinos muy destacada. Y lo mejor de todo es que el servicio es perfecto. Estos locos del vino han puesto en marcha un vino blanco con una producción muy pequeña que busca aunar el tradicional albariño con las nuevas tendencias que aportan autores como Xurxo. Su nombre, Sesenta e nove arrobas. En él destacan su frescura y su salinidad.

La noche no terminó aquí, pero los dos tintos que realiza Xurxo en Ribeira Sacra serán objeto de un próximo post.

La estancia en Albamar fue legendaria, tanto por los vinos y terruños descubiertos, como por haber conocido a un tipo tan singular como Xurxo Alba, que en sus propias palabras dice: “soy un poco desastre”. No te preocupes por eso amigo, porque así son la mayoría de los artistas.

Salud y buenos vinos, amigos.