Archivo para Garnachas viejas

Combate Pink 2014, el rosado que acaba con los tópicos

Posted in Sin denominación, Vino Rosado with tags , , , on 17/07/2015 by vinoysequedo

100% Garnacha. Fermentación en barrica de roble francés usada. Suelos de pizarra y granito. Cultivo ecológico y máximo respeto por la biodiversidad. Trabajo con la biodinámica. Producción limitada a 330 botellas.

Hoy nos hemos propuesto romper con clichés manidos y topicazos bien entroncados en el imaginario popular y que tanto daño hacen a los que amamos el vino, como que los rosados son cosa de mujeres o para tomar a punto de congelación en cualquier chiringuito playero. Y eso ha pasado porque hace años se pusieron de moda muchos rosados piruleta que encandilaban a un público femenino menos versado en lides vinícolas que el actual. Cuanto daño han hecho las europeas del norte a este segmento.

Tanto en España como en Francia, de toda la vida se han bebido vinos rosados o claretes con mucho cuerpo y, ciertamente en el caso español, con mucha sensación alcohólica, que eran perfectos para dormir una buena siesta veraniega. Ese tipo de vinos, que resucitaban a un muerto, quedaron como reducto de hombres de pelo en pecho coetáneos de Matusalén y desanimaron de su ingesta a paladares más refinados.

Pero amigos del mundo del vino normalizado, eso ha acabado afortunadamente con la irrupción en el panorama nacional de creadores que en distintos puntos de nuestra geografía han querido poner al rosado en el lugar destacado que se merece. Nuestro protagonista de este artículo es un discípulo aventajado y para Vino y se Quedó se encuentra en el top de los mejores rosados de España.

Tomemos una copa de Combate Pink 2014

Lo primero que nos seduce de este vino es su intenso color rosa guinda con reflejos magenta y lo brillante y limpio que es. Una preciosidad con la que nos gustaría ligar cada día.

Combate Pink 2014

Cuando nos lo llevamos a la nariz es pura fresa silvestre acompañada de aromas cítricos y de caramelo además de las típicas notas de heno que aparecen en la Garnacha. También se manifiestan matices de esmalte de uñas y de manzana. En la boca tiene una entrada directa con una acidez y un amargor excitantes. Se trata de un rosado con una estructura y una persistencia que nos recuerdan a un tinto. Nos toca la campanilla de lo largo que es. Dominan los cítricos, sobre todo el pomelo rojo, seguido de chicle de fresa ácida. Es un vino secante para beber por litros. Debería recetarlo el médico.

En Vino y se Quedó recomendamos tomar este vino, aparte de solo, acompañando a una ensalada de pollo al estilo thai (Laab Koi), así como a una trucha asalmonada y a cualquier pescado graso.

Dos tipos que están haciendo un gran trabajo

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Hay que reconocer que los “inventores” de este refrescante y espectacular vino, Guillermo Fernández y Juan Carlos Arenas, se lo saben hacer muy bien. Con menos medios que el centro del campo del Éibar, están elaborando vinos de mucha calidad en la zona de Cebreros, con su Cuartel General instaurado en Sotillo de la Adrada. De la nueva bodega que allí han establecido, y que no ha sido diseñada por ninguno de los famosos arquitectos mundiales, funcional y acogedora, salen algunos de los mejores vinos garnacheros del panorama nacional.

Un buen ejemplo de ello es este Combate Pink 2014. Es la primera añada de este rosado que surgió de un imprevisto, como casi todos los grandes inventos humanos. Tuvimos la fortuna de asistir al nacimiento de este vino que cuenta con un diseño muy divertido con ese color rosa chicle que a nosotros nos parece perfecto.

Los dos vitivinicultores, desde el comienzo de la aventura de Maldivinas allá por 2006, han apostado por llevar a cabo un trabajo lo más natural posible en el campo, así como un extremo cuidado en la limpieza de todo el proceso de elaboración del vino, ya que se pueden hacer vinos naturales sin ser guarros. Hay quirófanos donde se presta menos cuidado a este aspecto. El obtener el mejor fruto en el mejor suelo, con la mejor orientación posible y el máximo respeto y cariño a la hora de elaborar, hacen que el resultado final sean vinos prodigiosos, llenos de frescura y de vida que se beben sin parar a cualquier hora del día o de la noche.Combate Pink playa

En estos días de intenso calor en toda España os aconsejamos que os hagáis con alguna botella de este rosado de nano producción y lo disfrutéis con buena gente. Como dirían los lugareños de la zona y tanto hemos escuchado a nuestros dos protagonistas, ¡ponedme otro chato!

Salud y buenos vinos, amigos.

*Mapa: Cortesía de Garnachas de Gredos.

 

 

 

Vino y se Quedó en el nacimiento de un vino

Posted in Blogueros de viaje, Curiosidades enológicas with tags , , , on 17/09/2014 by vinoysequedo

Para entender lo que realmente significa elaborar vino había que ensuciarse, sudar y compartir momentos únicos con las personas que lo dan todo para que podamos disfrutar de una buena copa como aquella que nos enamoró hace algún tiempo. Tenía que ser en el territorio abulense de Cebreros, últimamente en boca de mucha gente y bajo la lupa de la crítica especializada, donde los “garnacheros” de Gredos están recuperando la zona y convirtiéndola en sinónimo de calidad y de prestigio.

No podía haber mejor momento para acompañar a Guillermo Fernández y Juan Carlos Arenas que en su primera vendimia en bodega propia. Justo antes de la campaña se trasladaron del espacio cooperativo de El Barraco al suyo en Sotillo de la Adrada. Éste ha sido un paso muy importante para poder mejorar las condiciones de elaboración y la calidad de sus vinos. Cuando les consultamos en mayo sobre la oportunidad de poder trabajar codo con codo con ellos se miraron arqueando las cejas. Probablemente se preguntaron que demonios íbamos a hacer aparte de catar y atosigarlos a preguntas. Al fin llegó septiembre y durante nueve días Vino y se Quedó pudo participar en la elaboración de esas garnachas únicas en un clima de absoluta transparencia y camaradería. Carlos y Guillermo nos abrieron sus cubas, sus casas y sus corazones. La Movida Laderas El segundo día de la vendimia 2014 llegamos directamente con la maleta a la bodega y ¡a pisar! Sí, sí, aquí se pisa con los pies, mucho más suave que usar maquinaria. A fin de cuestas estamos hablando de vinos artesanales, de pequeñas parcelas vinificadas por separado para llenar apenas una barrica cada una. La cosecha estaba en perfectas condiciones. Cada racimo se recogió a mano. La uva se vendimió en su punto de madurez óptima. Esta es la clave para obtener un vino fresco pero sin verdores. Como este año hasta el raspón había madurado bien, tanto La Movida Laderas como el Doble Punta se elaboraron con él.

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Los “Maldivinos” no son talibanes de la biodinámica ni de los vinos naturales pero si de la mínima intervención y de la máxima calidad. “La intuición está por encima de la razón.” ¿Sulforoso? “¡Sí, lo justo! Los vinos tienen que viajar y el elaborador no puede controlar la cadena hasta el consumidor final si no se dedica a vender exclusivamente en bodega.” Hay mucha polémica sobre el tema. Nos pueden contar misa pero algunos mienten seguro. Respecto a la influencia lunar no nos hemos adentrado en los escritos de Rudolf Steiner ni en el calendario de Maria Thun, pero después de volver a pisar la uva en la noche de luna llena y comprobar el arranque de la fermentación a la mañana siguiente, incluso ver el comienzo de la fermentación en otra cuba a 15 grados, no cabe ninguna duda de su efecto. Sigue leyendo

C2C El Tiemblo 2012, la Garnacha solidaria

Posted in Sin denominación, Vino Tinto, Vinos with tags , , on 21/08/2014 by vinoysequedo

100% Garnacha tinta. Crianza de 14 meses en barricas de roble. Uvas provenientes de una vieja viña ubicada en la localidad abulense de El Tiemblo. 

Muchos de vosotros os estaréis preguntando por el significado del enigmático título de este post. Pues antes de acometer la cata del vino que hoy nos ocupa, el C2C El Tiemblo 2012, vamos a contaros una pequeña historia de un grupo de tres amigos segovianos que un buen día decidieron entrar como productores en el proceloso mundo del vino con la idea de que la totalidad de los beneficios que obtuvieran por la venta de sus vinos fueran a parar a proyectos solidarios de distintas ONG. En este momento colaboran en España con la ONG Lucha con Leo, en India y Nepal con Amigos de Tara, y con la Fundación Khanimambo en Mozambique.

Los tres fundadores de C2C, Álvaro Moreno, José Ángel Matarranz e Ignacio Tapia, sienten pasión por el universo del vino pero no se dedican profesionalmente a él, sino que sus desempeños profesionales van por el camino financiero. Así pues, no nos extraña que se hayan tenido que buscar un modo de escape con la producción de vinos. C2C es un proyecto enosolidario que fue constituido como Asociación sin Ánimo de Lucro en 2009. Esta asociación nació con la aspiración de convertirse en una pequeña fuente de financiación de proyectos solidarios pero sin abandonar la pretensión de elaborar vinos de alta calidad procedentes de viñedos elegidos con sumo cuidado en zonas de tradición vitivinícola, sobre todo en Castilla y León.ElTiemblo2012

En la actualidad, los responsables de esta iniciativa peculiar elaboran seis vinos, cada uno de los cuales es un monovarietal creado en seis lugares distintos bajo la total supervisión de un prestigioso vitivinicultor de cada una de las zonas en la bodega del mismo. De esta forma producen la Garnacha que hoy nos ocupa en el entorno de la Sierra de Gredos bajo la sabia batuta del hispanoaustraliano Daniel Ramos, creador, entre otros, del Zerberos. El resto de vinos de este grupo heterodoxo son el Mencía que elaboran en El Bierzo en colaboración con la bodega Demencia de Autor, el Godello de Valdeorras realizado por Xosé Lois Sebio, de Coto de Gomariz, el Verdejo con la contribución de Ismael Gozalo de Ossian, con el que todo empezó, el Prieto Picudo en León con la colaboración de la bodega Leyenda del Páramo y el Tempranillo con el impulso de Alfredo Maestro Tejero, del que cada día que pasa sospechamos más que no se trata de un solo tipo, puesto que algunas personas han afirmado que se le ha visto en varios lugares a la vez. Seguiremos investigando. Estamos pensando en buscar la ayuda de Iker Jiménez y su troupe.

Cata del C2C El Tiemblo 2012

Los miembros de Vino y se Quedó descubrimos este vino a través de la campaña puesta en marcha por los impulsores de C2C para entregar íntegramente la recaudación de la venta de seiscientas botellas a la ONG Lucha con Leo que busca donativos para salvar de la amputación de una pierna de esté bebé segoviano. Nos hicimos con algunas cajas de varios de los vinos sin esperar nada más que ayudar y que al menos el vino no fuera una birria. Nada más lejos de la verdad, es un vino excepcional, y más conociendo su precio, que está ligeramente por encima de los seis euros.

Se trata de un vino de color rojo rubí brillante, casi translúcido, puesto que tiene muy poca capa, y cuenta con una lágrima glicerinosa.

En la fase olfativa descubrimos toda una sinfonía de aromas como frutos rojos, hoja de tabaco, laca de uñas, guindas en licor, heno, marrasquino y regaliz, que hacen que se llegue a olvidar beberlo. Impresionante.

En la boca tiene una entrada directa y cálida que amansa la lengua. Se adivina un toque cítrico de pomelo un tanto áspero que te hace salivar. Tiene un paso medio. Percibimos fruta roja ácida y laurel. Es un vino que muestra toda la esencia de las garnachas del centro de España que tanto nos agradan. La madera no se nota en absoluto. Es un tinto ideal para el verano ya que es ligero y no se resiente si es servido un poco más frío de lo habitual. El único pero que le vemos es el corcho. Amigos de C2C: hay que cambiarlo sí o sí.

Recomendamos este tinto para acompañar un pollo al curry molido, unas salchichas a la barbacoa, unas chuletitas de cordero lechal o un cochinillo.

Por desgracia, los vinos de la bodega C2C, acrónimo que no quiere decir “Con dos Coj…” que fue lo primero que se nos ocurrió como seres simples que somos, sino “Con dos Caras”, no se pueden encontrar por el momento en ninguna tienda. Las pequeñas elaboraciones que no superan las 3.000 botellas anuales de todos sus vinos solamente se pueden comprar a través de las iniciativas solidarias que ya os hemos referido.

Álvaro Moreno nos ha contado que para elaborar el vino que hoy os desentrañamos aquí tienen alquilado un viñedo en la parte más alta de El Tiemblo. Esta es una zona cálida que cuenta con el riesgo de que la Garnacha se cargue de excesivo alcohol. Para cuidar el viñedo se realizan los mínimos tratamientos, todos ellos orgánicos. Este año habrá menos uva porque los corzos se han puesto las botas en el período en el que comenzaron a brotar las uvas. A pesar de todo, seguro que el vino será igual de rico.

Salud y buenos vinos, amigos.

 

 

 

Garnacha Salvaje del Moncayo 2011, un vino para tomar en pantalón corto

Posted in V.T. Ribera del Queiles, Vino Tinto with tags , on 10/03/2014 by vinoysequedo

100% Garnacha vieja del Moncayo. Fermentación en depósitos de acero inoxidable. Crianza de cinco meses en barrica de roble francés. Vendimia manual a finales de octubre.

Teníamos ganas de que los vinos de Aragón volvieran a Vino y se Quedó y de que hiciera su debut en él otra de las zonas geográficas protegidas de esta magnífica tierra vinícola. El vino que hoy os presentamos tiene su origen en la V.T. Ribera del Queiles, zona de viñedos bañados por el río Queiles que comparten las CC.AA. de Aragón y de Navarra. Es la única calificación de Vinos de la Tierra en España que se extiende por más de una Comunidad Autónoma.

El Garnacha Salvaje del Moncayo es un vino que proviene de viñedos de unos cincuenta y cinco años de antigüedad de la bellísima comarca aragonesa que lleva el nombre del mítico monte Moncayo que fue hito fronterizo de tres de los más importantes reinos europeos medievales, Aragón, Castilla y Navarra, que hoy tenemos la suerte de compartir en este mosaico de culturas que se ha venido en llamar España.

Esta comarca es una preciosidad y muy recomendable su visita para los amantes de la cultura y de la naturaleza. Al menos una vez en la vida hay que perderse por estos pueblecitos con sabor mudéjar y dejarse acariciar por ellos. En invierno la caricia suele ser más bien un bofetón en toda la cara. Para los frioleros mejor una visita a partir de la primavera. Después de visitar cada pueblo no puede faltar detenerse con un poco más de tiempo en Tarazona y sentir su alma romana y mudéjar con una copita de nuestro protagonista de hoy.

Una Garnacha potente pero nada “asalvajada”

Soñemos un momento. Vamos a hacernos a la idea de que nos encontramos en la cima del Moncayo. Para brindar ante tamaña gesta alpina descorchamos un Garnacha Salvaje del Moncayo 2011 mientras contemplamos desde las alturas su comarca homónima así como parte de las tierras de Soria y de Navarra. ¿Lo habéis imaginado? Pues entonces pasemos a la cata de este buen vino.Garnacha Salvaje del Moncayo

Posee un color rojo que va del rubí al granate. Es traslúcido, glicerinoso, limpio y brillante.

En nariz es sutil y muy agradable después de haberlo aireado un buen rato en la copa. A nosotros nos recordó el caramelo que envolvía a las manzanas asadas de las ferias de nuestra niñez. Hacía tiempo que no sentíamos ese primoroso aroma. A continuación nos envuelve la fruta roja cálida y ligera. Es un vino para descubrir con paciencia. Con tiempo este vino va perdiendo la timidez y expresándose tal y como es.   

En la boca sentimos la fruta roja ácida (fresa silvestre) pero sin aristas. Tiene un paso medio y una sensación alcohólica presente pero muy agradable. Es un vino con matices balsámicos y minerales que nos deja la boca fresca e invita a seguir bebiendo como si  no existiera el mañana.

Los integrantes del blog creemos que el Garnacha Salvaje del Moncayo armoniza a la perfección con cualquier comida que se realice al aire libre con chancletas. Aseguramos que está de muerte con unas chuletitas de cerdo a la pimienta, con carnes rojas a la brasa, con unas espléndidas Thüringer Bratwurst, que sin exagerar son las mejores salchichas que se pueden comer en el mundo y en buena parte del Universo, con una morcilla ibérica extremeña, o con un risotto.

Proyecto Garnachas de España

El enólogo riojano Raúl Acha es el responsable de nuestro vino de hoy y también del proyecto Garnachas de España por el que pretende recuperar la Garnacha de sitios que cuentan con viñedos viejos de esta variedad para hacer vinos de calidad y a precios bastante razonables. Para este fin ha creado alianzas con otros enólogos para elaborar vinos garnacheros en las zonas de Calatayud, Ribera del Queiles y Priorat. Prometemos probar todos estos vinos y contároslo aquí.

Estos proyectos son los que nos gustan; se recuperan zonas para los vinos de calidad y a la vez se potencia el crecimiento rural y el cuidado del entorno. Calidad por encima de cantidad aunque tampoco está mal enterarse de que España se ha convertido en 2013 en el líder mundial en cantidad de millones de hectolitros de vino al año superando a Italia y a Francia con un nuevo récord de 50,6 millones de hectolitros.

Descendemos del Moncayo sin dificultad gracias al aporte de estas garnachas viejas en estado líquido. Un dopaje mucho más sano que el que se usa para el Tour. Ha sido una experiencia muy placentera. Y muy barata: soñar es gratis y nuestro vino de hoy no nos ha agredido el bolsillo. En la Colección Permanente de Bodeboca lo podéis conseguir a un precio muy interesante.

Salud y buenos vinos, amigos.

Honoro Vera 2010. El honor fue nuestro

Posted in D.O. Calatayud with tags , on 12/10/2012 by vinoysequedo

Honoro Vera 2010. Garnacha 100%. 4 meses de crianza en barricas. Bodega Ateca.

El artículo de esta semana versa sobre un vino que nos ha dado muchas alegrías en los últimos meses y una gran decepción en los últimos días. Para conocer la razón de este comentario tendréis que leer el post hasta el final. Esto es lo que se llama en el argot “un cebo”. Seremos buenos e iremos al grano que sabemos que el tiempo de cada uno de vosotros es oro.

Comencemos con la parte positiva de nuestra particular cata. Se trata de Honoro Vera 2010, primera añada de este espectacular vino, teniendo en cuenta los poco más de 5€ que cuesta la botella. Lo primero que llama la atención es su intenso color rojo picota con derivaciones granates. El vino tiene una lágrima potente que deja la copa impregnada de toques glicerinosos. Cuando nos acercamos la copa a la nariz se nos abre todo un universo sensorial pleno de matices, entre los que destacan intensos aromas a especias de todo tipo, tanto dulces como picantes, toques a frutas del bosque que evolucionan hacia la compota, y sobre todo, unos increíbles aromas a chocolate, vainilla y café que confluyen en una sensación tostada que aporta la madera. Pero el éxtasis al estilo de Santa Teresa llega cuando nos llevamos el vino a la boca y comienza el flipe (perdonadnos la expresión, pero tenemos que comenzar a abrir mercado). Es un vino muy goloso por su intenso sabor a bombón de chocolate relleno de frutas; es a la vez contundente por sus toques especiados, muy equilibrado y aterciopelado, con una acidez controlada, y la cantidad justa de taninos. Nos deja un final largo e intenso que nos prepara para la siguiente embestida a la copa. Es de esos vinos con los que es dificil no pasarse en su consumo, por tanto moderación oriental, que queremos seguir contando con vosotros como lectores del blog. 

Consideramos que combina perfectamente con carnes a la parrilla, estofadas o asadas, así como con quesos de cabra con pimentón, o foie. Y se nos ocurre que no tiene que estar nada mal con un buen cocido madrileño (o el que sea, según vuestra localización geográfica o gustos).

Por desgracia, no podemos decir lo mismo sobre la nueva añada de este vino, la de 2011. El Honoro Vera 2011 de Bodega Ateca, que forma parte del grupo Oro Wines, no se acerca ni por asomo a la espectacularidad de su hermano mayor. Es un vino joven que ha perdido la crianza del anterior y se ha convertido en un caldo vulgar. Por tanto, desde ese momento ha dejado de tener una magnífica relación calidad-precio. Cuando lo servimos, vemos que los antiguos colores rojos intensos se han convertido en colores rojizos con reflejos violáceos que dejan ver a las claras su juventud. En nariz destaca la presencia matizada de frutas rojas maduras, de recuerdos especiados, y de toques balsámicos y minerales. En boca es un vino áspero con una acidez equilibrada y con una presencia notable de taninos que están en el límite de lo que sería molesto. Los toques dulces están presentes, pero en una intensidad notablemente menor que en la añada de 2010. Su final es poco persistente. Por todo ello, lo consideramos apropiado para un aperitivo con quesos y embutidos suaves, o para una barbacoa con carnes ibéricas y salchichas alemanas.

Como podéis ver, esta segunda añada nos ha decepcionado enormemente. Si sus creadores han querido abandonar la barrica para confeccionar un vino joven y ahorrar costes nos parece una decisión arriesgada porque los que estábamos enamorados de la añada de 2010 difícilmente consumiremos la de 2011, ya que por el mismo precio no se nos puede dar menos. Sería bueno que se especificaran estas diferencias en las botellas para no llevar a engaño a los potenciales consumidores. El público que busca tintos jóvenes tiene suficiente variedad en el mercado como para elegir, y no hacía falta perjudicar un buen tinto con crianza que es único en su segmento. Por tanto, desde aquí recomendamos que os hagáis con las últimas botellas que puedan quedar de la añada de 2010 antes de que se agoten y hayamos perdido un vino magnífico para siempre.  Lástima que lo bueno dure tan poco.

Salud.

La Movida Laderas 2010, puro bombón de licor

Posted in V.T. Castilla y León, Vinos Naturales with tags , on 14/09/2012 by vinoysequedo

La Movida Laderas 2010. 100% Garnacha. Tinto crianza. Bodegas Maldivinas. Cebreros (Ávila).

Si me llegan a decir hace quince o veinte años que iba a quedar rendido ante un vino de Cebreros o de sus proximidades, hubiera tachado de loco a aquél que se hubiera atrevido siquiera a sugerirlo. En los años de mi adolescencia y primera juventud (a mis 39 me digo que estoy viviendo la segunda juventud, cada uno se engaña como quiere) tuve la ocasión de probar los brebajes que se preparaban en esa zona, y que me niego a llamar vino, gracias a que llegaban a mi ciudad a granel, como lo hacían los que provenían de Cariñena y Valdepeñas. Eran infames, por decirlo con la mayor suavidad posible. Corrían otros tiempos, en los que no se primaba la calidad sino la más absoluta e indecente cantidad. En aquellos momentos en España se consumían muchos más litros de vino per capita que en la actualidad, pero qué vinos. Eran vinachos que no tenían la más mínima calidad y eran perfectos para mezclar con agua o gaseosa. O casi mejor, para desatrancar fregaderos. Algunos podrán decir que nos pasamos en el análisis. A esos críticos simplemente les preguntamos, ¿los probasteis vosotros?  

Pero esos lamentables recuerdos que me han llegado a estremecer y a hacer sentir escalofríos, afortunadamente han quedado congelados en el pasado, porque en estos momentos un grupo de soñadores, entre los que se encuentran Guillermo y Carlos de Maldivinas, están recuperando la zona y convirtiéndola en sinónimo de calidad y de prestigio.

El vino que hoy nos ocupa es un claro exponente de esta entrada por la puerta grande de los vinos de calidad de este lugar enclavado en la provincia de Ávila, que limita con el sureste de la preciosa Sierra de Gredos y con el oeste de la Comunidad de Madrid.

Las vides están en terrenos difíciles, con inclinaciones increíbles en algunos tramos que harían que hasta Spiderman tuviera dificultades para moverse entre ellas.  En esas condiciones es normal que las garnachas resultantes sean bravas. Lógicamente, estas vides no dan grandes cantidades de frutos. Todo unido hace que el precio de la botella se eleve. Las dificultades y la calidad es lo que tienen.

Este vino es impresionante desde su descorche. Cuando pasa de la botella a la copa ya nos está diciendo mucho, la intensidad de sus rojos me recordó a mis espectaculares momentos donando sangre. Puede parecer desagradable lo que estoy diciendo, y seguramente lo es, pero yo lo ví como algo bello, el vino como metáfora de vida. Prometo que estas cosas se me ocurren sobrio. Como iba diciendo, este vino es increíble. Al llevarlo a la nariz los expertos nos dirán que tiene toques minerales y a frutos rojos, y es cierto, pero a nosotros también se nos presentaron toques balsámicos, especiados y a eucalipto. Y, señoras y señores, me pongo de pie para hablar de lo que uno experimenta cuando se lleva este elixir a la boca, con la dificultad que entraña escribir en esta postura. El paladar se nos llena de frutas maduras y ligeros toques torrefactos a los que les siguen, en una explosión y traca final, multitud de notas licorosas que nos sugirieron bombones rellenos de licor. Los que lo probamos íbamos desde el coñac al calvados, pasando por el marrasquino. Eso es lo bonito de las catas, que cada uno dice lo que le parece, y todos tan amigos.

En resumen, este pedazo de vino es una proeza. Es muy equilibrado, a pesar de tanta amalgama de sabores mezclados, y tiene una intensidad golosa y persistente, que como dijo en una ocasión Doreen, “enamora”.

Recomendamos que se acompañe de carnes rojas, foie, quesos curados o embutidos ibéricos. También va perfectamente con carnes de cerdo ibérico como el secreto o la pluma.

Enhorabuena a los responsables de esta joya, a los que nos lo recomendaron, y a los que se decidan a probarlo. Prometemos que no se arrepentirán. Y si pasáis por la zona no olvidéis visitar Cebreros y sus alrededores. Seguro que os encantarán estas tierras bañadas por el río Alberche, punto de encuentro entre los antiguos vetones y los carpetanos.

Salud.

Treinta mil maravedíes 2010. Garnachas viejas para un vino de ahora

Posted in D.O. Vinos de Madrid with tags , on 20/08/2012 by vinoysequedo

Treinta mil maravedíes 2010. Bodega Marañones. 80% Garnacha, 10% Syrah y 10% Morenillo.  8 meses de crianza con sus propias lías en barricas nuevas y usadas de roble francés y 2 meses más de crianza del ensamblaje en tinos de madera.

Los que nos seguís sabéis que siempre hemos dicho que en nuestro país uno le da una patada a una piedra y sale un gran vino. Eso no siempre fue así en muchas regiones de España. El vino del que hoy os vamos a hablar procede de una de ellas, Madrid. Antaño fue uno de los centros del vino mediocre y “peleón”. En la actualidad se encuentra a la vanguardia de los vinos de calidad, plenos de originalidad y buen gusto. Todo un paraíso para los amantes de los vinos modernos y sensuales. Desde hace algunos años los bodegueros y enólogos de las tres zonas vitivinícolas madrileñas han apostado claramente por la calidad de sus vinos en unión con el cuidado del medio ambiente. Esto les ha hecho tener muy presente el cultivo más ecológico recuperando cepas viejas, primordialmente de garnacha, de las que pretenden conseguir pequeñas cantidades de uva de la mejor calidad con las que elaborar grandes caldos. Elogiamos esta decisión de primar la calidad antes que la cantidad para que los que bebemos estos vinos disfrutemos largamente de todas las cualidades que aportan las uvas que han sido mimadas durante todo el proceso. Cuántos casos conocemos de grandes vinos que al conseguir el éxito comercial han bajado su calidad porque el bodeguero de turno ha querido ganar más dinero a costa de perjudicar el vino produciendo una mayor cantidad de uva que obviamente estresa la vid.

El vino que hoy nos ocupa ha sido creado por Fernando García Alonso en la Bodega Marañones de la localidad de San Martín de Valdeiglesias que se encuentra a unos 70 km de Madrid, zona privilegiada cercana a las sierras de Gredos y de Guadarrama. Este lugar fronterizo entre La Comunidad de Madrid, Toledo y Ávila es famoso por poseer un microclima perfecto para el cultivo del vino. Junto a Daniel G. Jiménez Landi y Marc Isart, García Alonso forma parte del triunvirato de creadores Comando G que está intentando rescatar las antiguas garnachas castellanas en estas zonas. Los tres amigos han jugado con el nombre de la serie de animación japonesa que tantos juegos nos procuró durante nuestra niñez, aunque la “G”, lógicamente, proviene de “garnacha”.30mil Maravidies_

Presenta un color rojo rubí de capa media con poca presencia de glicerina. Al acercárnoslo a la nariz percibimos notas balsámicas, a eucalipto y mentol, y posteriormente toques de vainilla propios de la crianza en madera. En la boca reconocemos sabores a cerezas, frutas negras maduras, compota y café. Es un vino equilibrado y goloso con un portentoso final con ligeros toques minerales y notas a marrasquino.

Es uno de esos vinos que se pueden tomar de igual manera en el aperitivo o a la hora de comer puesto que combina a la perfección con todo tipo de carnes y multitud de tapas. Es perfecto para los amantes del vino y para los que empiezan en este apasionante mundo, porque nunca cansa gracias a su poca acidez y su punto goloso. Creemos que ninguna denominación de origen está empleando de mejor manera la garnacha en España que las bodegas de la D.O. Vinos de Madrid. En ellas se están haciendo vinos delicados, plenos de sabor y equilibrio a partir de una uva recia que hace años daba lugar a vinos bastos que teníamos que sufrir cuando nos dejábamos caer por allí.

Ah, y para los que os estáis preguntando el porqué del nombre del vino os diremos que procede del precio que pagó Don Álvaro de Luna (no el actor que encarnaba al Algarrobo en la mítica serie Curro Jiménez, sino el noble castellano de la familia de Luna que fue Condestable de Castilla, Gran Maestre de Santiago y valido del rey Juan II de Castilla), por la compra del Señorío de San Martín de Valdeiglesias a los frailes del Convento de Santa María.

A los que  no conocéis la Comunidad de Madrid y pensáis que sólo consiste en la capital os recomendamos una visita a la región para acabar con este prejuicio. Descubriréis zonas naturales y pueblos preciosos. Y como no, grandiosos vinos y gastronomía.

Que lo disfrutéis, un saludo de Jason (un guiño para los que hayan sido tan frikis en el pasado como el que suscribe).

La vid es bella

Posted in Blogueros de viaje with tags , on 02/04/2012 by vinoysequedo

Donde sopla la Tramontana sobre terrenos arenosos, suelos de pizarra y de granito, encontramos viñedos mayoritariamente de Cariñena (Samsó en catalán), Garnacha (Lledoner) y Macabeo. El velero del logo de la denominación de origen nos indica la proximidad del mar, carácter que se refleja en sus vinos. Amigos, habéis acertado, ante nosotros L’Empordà (Ampurdán).

Aquí os presentamos unas fotos de un viaje enológico que hicimos hace unos días visitando las bodegas de Martí Fabra en Sant Climent Sescebes,  La Vinyeta en Mollet de Peralada y Gelamà en Vilajuïga. Como podéis apreciar, en esta época la vid “llora” y salen los primeros brotes, empezando el ciclo que terminará en nuestras copas.