Archive for the Blanco crianza en barrica Category

Red 2013, un vino honesto e imprevisible

Posted in 5€ - 7,99€, Blanco crianza en barrica, Sin denominación, Vino Blanco, Vinos with tags , , , , on 31/03/2016 by vinoysequedo

100% Zalema de cepas viejas con más de 50 años plantadas sobre suelos franco-arcillosos a 150 m. sobre el nivel del mar. 6 meses de crianza sobre lías en barricas de roble americano. Producción limitada a 1.500 botellas numeradas.

El protagonista de este artículo es un vino blanco que no lo parece, tanto por el diseño de la botella como por el contenido de la misma; un vino que procede de la zona del Condado de Huelva aunque no pertenezca a esa denominación de origen; un vino que está lleno de equívocos pero que no negocia su calidad. En resumidas cuentas, un vino memorable y muy original que ha encantado al equipo de Vino y se Quedó.  

El Red 2013 llegó hasta nosotros de manera casual, como casi todo lo bueno de la vida, y nos ha afianzado en la idea de que Andalucía es, posiblemente, la zona de España en la que más gratas sorpresas vinícolas nos podemos llevar últimamente. Este blanco, elaborado por dos vitivinicultores de los que hasta el momento desconocíamos su trabajo, la palmerina Ana González y el cacabelense Mario Garay, nos ha servido para descubrir la que ha sido nuestra bodega del mes de marzo.

Red 2013, toda una experiencia para los sentidos

Nos encontramos ante un señor vino, de esos que se disfrutan en buena compañía y se colocan en el centro de la conversación. Un vinazo que alegra a todo aquel que lo prueba y que levanta a la grada de sus asientos. Un vino que rezuma arte por los cuatro costados hecho con la uva que define los vinos de Huelva, la Zalema, aunque con un gran trabajo detrás que lo convierten en el mejor representante de esta variedad que hayamos probado hasta la fecha.

Red 2013 Mario Garay

Decíamos que era un vino blanco que no lo parecía porque estamos acostumbrados a esos tonos amarillo pajizo que parecen ser la seña de identidad cromática de este tipo de vinos, pero aquí vemos con inusitada emoción como al servirlo es un precioso líquido brillante con una tonalidad inusual en los vinos tranquilos. Es de color oro viejo con destellos naranjas. Parece más un vino naranja que muchos de los vinos denominados así.

Cuenta con una nariz ligera, aunque llena de matices, donde predominan unos exuberantes aromas a naranja amarga y a albaricoque que lo hacen muy atractivo y nos incitan a llevarlo a la boca que es donde nos termina de ganar para la causa haciendo que nos caigamos con todo el equipo ante esa boca amplísima que mezcla salinidad con notas dulces y amargas. Aparecen nuevamente los recuerdos de corteza de naranja amarga y nos deja un retrogusto de frutas tropicales larguísimo.

Es un vino de disfrute que te hace sentir tristeza cuando se acaba la botella y te arrepientes de no haber comprado más. Nosotros lo acompañamos con jamón ibérico y gambas blancas, acertando plenamente, aunque seguro que habrá otros muchos platos que le vayan bien.

Historia de una pequeña bodega

Pequeña pero matona. Así es Bodegas y Viñedos Garay, un proyecto sentimental que nació en 2009 aunque no ha sido hasta hace un lustro cuando se ha establecido como bodega comercial siendo, según sus propietarios, de las pocas de la zona donde entran uvas y salen botellas de vino”. Saben de la importancia del campo y de la sanidad de la uva como base primordial para la obtención de vinos de calidad, de ahí que lo trabajen con mimo y tengan máximo respeto por el entorno natural. El viñedo, con rendimientos en torno a un kilo y medio por cepa, se encuentra en plena conversión a producción ecológica certificada por el CAAE-ECOVALIA.

Llevan a cabo selección de uvas, despalillado y suave estrujado antes de prensar manualmente en prensa vertical de madera. La fermentación la realizan con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable y crían sus vinos en barricas bordelesas de roble francés y americano. Y lo mejor de todo es que no sacan sus vinos al mercado tras la crianza sino que los afinan en botella con un período de reposo en bodega, algo que deberían hacer todos los que crean vinos. 

Trabajo bien hecho y un vino estupendo a un precio democrático son la base de esta bodega onubense que hemos tenido el placer de descubrir y que seguiremos en el futuro. Y además tiene la suerte de asentarse en un lugar privilegiado que merece mucho la pena conocer. ¿Qué puede salir mal?

Salud y buenos vinos, amigos.

 

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Baboso Negro 2012 y Marmajuelo 2013, una vuelta a los Orígenes

Posted in > 20€, Blanco crianza en barrica, D.O. Ycoden Daute Isora, Tinto crianza, Vino Blanco, Vino Tinto with tags , , , on 01/10/2014 by vinoysequedo

100% Marmajuelo. Crianza de 7 meses con sus propias lías en barricas de roble francés de 228 litros. Producción de 800 botellas.

100% Baboso Negro. Elaborado con un 30% de raspón. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés de 228 litros y guarda de 6 meses en botella. Producción de 1.513 botellas.

Nuestros lectores más fieles recordarán que hace unas semanas ya viajamos virtualmente a las Islas Canarias. Hoy volvemos a dirigir la mirada hacía Tenerife, isla que cuenta en su haber con nada menos que cinco denominaciones de origen. Mientras la mayoría del vino tinerfeño, como el que ya os presentamos aquí, está elaborado con las variedades Listán Blanco y Listán Negro, el resto está compuesto de toda una amalgama de uvas con nombres difíciles de pronunciar que daría para confeccionar una tesis doctoral. Con un poco de investigación seguramente descubriríamos muchas equivalencias en variedades más conocidas.

Al contrario que en la Península, en el Archipiélago Canario nunca arrasó la filoxera, por lo que aún en nuestros días nos encontramos muchas cepas con pie franco, una situación inimitable. Los diferentes microclimas, la influencia del Atlántico, y los suelos compuestos de cenizas y rocas volcánicas nos proporcionan vinos destacables que hasta ahora han sido los grandes desconocidos del mapa de la viniviticultura española. Os invitamos a descubrirlos con nosotros.

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Con la de D.O. Ycoden-Daute-Isora no solo debuta una nueva denominación en Vino y se Quedó. También os queremos hablar de dos variedades un tanto desconocidas y delicadas, la Baboso Negro y la Marmajuelo. La primera, también conocida como Albarín Negro o Bruñal, parece tener su origen en Portugal. La Marmajuelo o Bermejuela, cuyo origen se explica en una mutación de la Bermejuela Rosada, es autóctona de Canarias. Situada en el noreste de Tenerife, la denominación recibe su nombre de los dos reinos de la época guanche, Ycoden y Daute, así como de los dominios de la princesa Isora, que según la leyenda habría dado nombre a la comarca. Ignios Marmajuelo BabosoBajo la dirección de Borja Pérez González nació, hace tan solo tres años, el proyecto Ignios Orígenes, cuando el joven aprovechó la oportunidad de comprar unas viñas de Marmajuelo y Baboso Negro. Siguiendo durante años la tradición familiar hoy en día apuesta por la producción integrada, trabajando con un mínimo de sulfuroso. Los vinos de producción minúscula provienen de su finca La Vizcondesa, unas viñas de aproximadamente quince años de edad asentadas sobre suelos franco arcillosos a unos 450 metros sobre el nivel del mar. Ignios rinde homenaje al paisaje único de Canarias; igneous rocks en inglés significa roca volcánica, y ésta misma ilustra las atractivas etiquetas diseñadas por el hermano de Borja.

El Marmajuelo ilumina la copa con un dorado precioso, es limpio y brillante. En nariz es más bien tímido; al rato percibimos notas frescas, algo de pera y miel de naranja. Gracias al trabajo sobre lías, en boca encontramos un vino muy complejo, mantecoso y muy sabroso, pero sin llegar a cansar el paladar. Destacan notas de níspero, y su final salino deja un amargor amable que contrarresta la carga frutal. Sin duda, es un blanco para tomárselo con calma. Este vino acompañará a la perfección un pescado al horno.

Ignios OrigenesMientras el Marmajuelo nos llamó la atención el Baboso Negro realmente nos llegó a sorprender. Cuando lo servimos apreciamos un color rubí con reflejos de color teja que hace parecer a este vino traslúcido más viejo de lo que es. En nariz es muy expresivo, predominando los balsámicos. Además, notamos recuerdos de clavo y de flores marchitas así como un punto licoroso.

Pero la verdadera sorpresa llega en la boca con una entrada muy viva que nos deja una primera sensación de sal y limón que nos recuerda a un margarita. Esa acidez cítrica nos anestesia la lengua y con cada sorbo nos pide más brebaje. Es un tinto fresco y complejo que revela sensaciones diferentes con cada copa que gozamos. Este maravilloso vino formará una pareja perfecta con platos de todo tipo. Nosotros lo tomamos con un jugoso solomillo de cerdo con miel, mostaza y romero al horno, que le iba como anillo al dedo.

Aunque apetezca mucho una escapada a las Islas Afortunadas no hace falta desplazarnos hasta allí para probar estos dos vinazos. Se pueden pedir en la tienda online de vinos Bodeboca. Costará lo suyo guardar alguna botella, pero seguro que valdrá la pena.

Salud y buenos vinos, amigos. 

Saó Blanc 2012, puro arte, pura tierra, pura vida

Posted in 10€ - 12,99€, Blanco crianza en barrica, D.O. Costers del Segre, Vino Blanco with tags , , , on 18/04/2014 by vinoysequedo

Coupage de Garnacha Blanca y Macabeo. Fermentado y criado durante 6 meses en barricas nuevas de roble francés de tostado medio. La añada 2012 tuvo una producción de 3.654 botellas.

Hoy os proponemos un viaje a la localidad ilerdense de la Pobla de Cérvoles para descubrir un gran vino blanco que nos ha hecho pasar grandes momentos de conversación animada y exaltación del amor y la amistad. Se trata del Saó Blanc 2012, una interesante unión de Garnacha Blanca y Macabeo que ha gustado mucho a la totalidad de las personas con las que realizamos nuestra divertida cata. Este inspirador vino se elabora en la comarca de Les Garrigues, una tierra montañosa enclavada en la D.O. Costers del Segre que hace frontera con el Montsant y con el Priorat.   

Probamos este vino como solemos hacer siempre para no dejarnos influenciar por factores externos, sin querer conocer detalles de quién lo elabora, ni cual es su filosofía creadora. Es mejor catar un vino con la mínima información posible para ser completamente honestos y enjuiciarlo justamente. Es muy difícil abstraerse del entorno de un vino a la hora de calificarlo. Por eso desde Vino y se Quedó siempre abogaremos por las catas a ciegas como garantía de que los compadreos entre bodegueros, prensa y guías especializadas no impondrá ningún “punto extra” al vino catado.

Viviendo el Saó Blanc 2012

Nos servimos una copa y descubrimos un bonito color amarillo pálido con destellos verdosos. Es un vino muy limpio y brillante con presencia grasa.

En la fase olfativa sentimos una nariz tímida con notas de pastelería (brioche, mantequillas y natas) que denotan su crianza en madera, así como aromas a frutas cítricas y tropicales. Posee un final juvenil lleno de frescura.

En la boca entra de manera suave, dulce, que hace que apetezca seguir bebiendo. Tiene un paso largo cargado de mineralidad. Es un vino embriagador, graso y untuoso. Su final es seco y deja un buen retrogusto. La fruta y la madera están perfectamente integradas y convierten al Saó Blanc 2012 en un vino imprescindible para estas fechas en las que comienzan a apetecer más los vinos frescos pero que contengan matices.

Saó Blanc 2012

Nosotros aconsejamos que combinéis este vino con arroces, pasta, pescados y platos japoneses y thai, aunque seguro que habrá multitud de platos que le vayan igual de bien y que espero que nos hagáis saber cuando los probéis.

Tierra y vida

Una vez que nos encantó este Sao Blanc 2012 nos pusimos a investigar quiénes están detrás del mismo y nos volvimos a dar cuenta de que se cumple una máxima, cuando un vino es especial es porque detrás de él hay un proyecto que también es especial. No falla nunca. Este vino se elabora en la preciosa bodega Mas Blanch i Jové. Al mando de la nave están la joven Sara Jové y sus padres, los tres encantadores, que heredaron el oficio de los abuelos de Sara, agricultores de la zona apasionados de la tierra y del cuidado del entorno natural, y como no, del vino.

La sensibilidad de los que están detrás de un vino es un valor añadido que siempre se nota cuando uno lo bebe. La pasión por el trabajo bien hecho siempre es percibido por las almas sensibles. Y viceversa; tomen nota señores empresarios que malpagan a sus trabajadores y les tratan como a mercancía, al final sus vergonzosos actos se volverán en su contra. El amor por el entorno de la familia Jové hizo que en 2006 levantaran su bodega integrándola en el seno de la montaña recubriendo las paredes de la misma con piedras extraídas del mismo lugar para no perjudicar el paisaje. El resultado es una bodega bonita, funcional y original.

El arte de Guinovart y el vino

Si el exterior de la bodega es todo un homenaje al entorno natural en el que se enclava, qué decir del interior en el que los dos grandes protagonistas son el arte de Josep Guinovart y el vino. El reconocido artista barcelonés, que nos dejó a finales de 2007, era un enamorado de la naturaleza, de la vida y del vino. Ayudó a la familia Jové a diseñar la bodega y nos obsequió a los futuros visitantes de la misma con un gran mural en el que hizo un homenaje a la esencia del vino y que preside la sala de catas.

Esperamos que disfrutéis con este vino como lo hemos hecho nosotros. Bien fresquito y al aire libre es toda una experiencia que nadie debería perderse. Estamos deseosos de probar el resto de los vinos de esta bodega porque intuimos agradables sorpresas. Nos dicen que el tinto Saó Expressiu es fabuloso aunque está a la espera de la cata definitiva por el tribunal de Vino y se Quedó. Os mantendremos informados.

Disfrutad de lo que queda de Semana Santa los que tengáis la suerte de estar de vacaciones. Los que no hemos tenido esa suerte seguiremos intentando levantar el país. El Atlético de Madrid y el Liverpool están marcando el camino. Después de sus hazañas todo es posible.

Salud y buenos vinos, amigos.

Albariñeando con Xurxo Alba

Posted in Blanco crianza en barrica, Blanco crianza sobre lías, Blogueros de viaje, D.O. Rías Baixas, Donde paladear buen vino, Vino Blanco with tags , , , , on 29/09/2013 by vinoysequedo

Como anunciamos hace unos días en el último post hoy continuamos relatando nuestro viaje por Galicia y las peripecias “vinícolas” que allí vivimos. En esta segunda parte os invitamos a que nos acompañéis a las inmediaciones de Cambados para visitar al gran Xurxo Alba Padín en su bodega Albamar. Pasen y vean.Xurxo Alba Padín

No teníamos el gusto de conocer personalmente a Xurxo hasta el día en que nos aventuramos por la bodega familiar que dirige en Castrelo, localidad que se encuentra situada en el concello de Cambados, muy cerca de O Grove y frente a la isla de La Toja. Decidimos hacerle una visita, casi una encerrona, porque a Doreen le gusta más visitar bodegas que a un gorrino un charco. Es de la opinión de que detrás de los vinos que tienen alma hay una persona que se la transmite. Y amigos, creo que tiene toda la razón del mundo, los vinos son una prolongación de la personalidad de quienes los crean. Tal vez por eso no tenemos una sección sobre vinos desalmados, aquellos realizados en serie por personas que sólo buscan ganar dinero rápido vendiendo vinos aunque les daría igual si lo que vendieran fuera ropa, televisores o tuercas. Como iba diciendo, la persuasión de Doreen nos condujo directamente desde la playa de La Lanzada a la bodega sin ni siquiera pasar por la casa en la que estábamos alojados. Allí nos encontramos con Xurxo, que nos hizo un “rally” por sus viñedos a bordo de un utilitario japonés de tres puertas cuyo maletero tenía más vinos que muchas tiendas. Allí cupimos Xurxo Alba, los miembros del interesante blog Rumbovino, y los integrantes de Vinoysequedo.com. Cinco personas como sardinas en lata. Los que ocupábamos los asientos delanteros del coche necesitábamos que quienes se sentaban detrás nos acercaran el cinturón de seguridad al no podernos mover en el cubículo. Mientras nos desplazábamos por los bellos viñedos de Albamar a mí me venía constantemente a la cabeza la canción “Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000” de Los Inhumanos, no me pregunten por qué.Albariñeando

Ya en el interior de la bodega, después de la excursión por los pequeños viñedos de la familia (en Galicia continúa dominando el minifundio y es muy complicado hacerse con parcelas grandes porque los gallegos son reacios a vender sus tierras a terceros, seguramente por la tradición de apego al terruño que forma parte de la idiosincrasia galaica) contemplando los dos tipos de cultivo de la vid que lleva a cabo Xurxo, el tradicional de la zona, en parra, y el que pretende consolidar a pesar de la oposición de los lugareños y, que es su favorito, en espaldera, alucinamos con lo que nos esperaba. En ese reducido espacio con tintes de garaje mas que de bodega, pasamos una noche espectacular probando los ocho vinos que elabora este joven vitivinicultor, solo o en compañía de otros, tanto en depósito y en barrica, como en botella. Quedamos encantados con el trato cercano y humano que nos dispensaron tanto Xurxo como su madre, como con la excelente calidad de sus caldos.Viñedo

Degustando los tesoros de Albamar.

Rodeados de depósitos de acero inoxidable, de un par de barricas de roble francés de calidad, y de cajas de embalaje y botellas, comenzamos a probar los vinos del autor gallego no sin antes descubrir con asombro y admiración la forma en la que se etiquetan las botellas en esta singular bodega. Muchos os preguntaréis: ¿pero qué extraño maquinario usarán para haber llamado la atención de estos dos tarambanas? Pues la “máquina” se llama María Isabel, la madre del artista, por cuyas manos pasan cada una de las más de veinte mil botellas de todas las marcas de la bodega ayudándosEtiquetandoe del artilugio que aparece en la fotografia. Nos pare- ce impresionante el concepto “yo me lo guiso, yo me lo como” de Xurxo, y la paciencia artesana de la matriarca de la familia.

Comenzamos probando el Albamar en sus versiones 2011 y 2012, tanto en botella como en depósito. Es un Albariño 100% procedente de viñedos de más de 25 años de edad ubicados en la confluencia del río Umia y el mar. El de 2012 es un caldo muy fresco, cítrico y vivo, que en palabras de Xurxo sirve como un vino de “trago largo”, es decir, un vino apropiado para pimplarse botellas sin descanso con los amigos alrededor de unos buenos mariscos de la zona. El 2011 tiene esas mismas características, pero el tiempo de reposo en botella lo ha redondeado, dotándolo de matices más elegantes y notas de azahar. Si me dieran a elegir entre ambas versiones elegiría la 2011 porque está más afinada y guardaría unos meses la 2012 para que llegara a ese punto, pero me temo que se lo bebería Doreen antes ya que le encanta su acidez eléctrica. El precio en el mercado es de unos 10 euros.

Alma de Mar__Tras este buen debut pasamos a degustar el también Albariño 100% Alma de Mar 2011. Es un vino redondo que se diferencia del Alba- mar en un aspecto fundamental, tiene una crianza sobre lías de unos cuantos meses realizada a partir del exigente trabajo del batonage sin sulfitar. En este caso la técnica consiste en ir removiendo sus lías finas cuatro veces al día durante varios meses antes de que el vino sea filtrado y embotellado, reposando después unos seis meses en botella. El resultado de todo este minucioso proceso es un vino espectacular procedente de los viñedos de cepas viejas de la finca de O Pereiro que se encuentra a merced de los vientos procedentes del cercano mar que le aportan una cierta salinidad. Es un vino para tomar más reposadamente que el anterior; largo y lleno de notas de pastelería, como la nata, es goloso y sensual. Su precio ronda los 16 euros.

En este momento de la noche ya estábamos muy contentos por la experiencia que estábamos compartiendo con el revolucionario vitivinicultor gallego, pero la cosa se puso aún mejor al probar el grandioso Pepe Luis 2012 directamente de sus dos barricas. Se trata de un Albariño 100% pero criado nueve meses en barrica de roble francés usada. Las uvas proceden de una selección de los viñedos más viejos con los que cuenta Albamar, de más de 60 años de edad, en plena Ría de Arosa. También es trabajado mediante batonage durante su estancia en madera, pasando posteriormente a un depósito de acero inoxidable para unificar el contenido de ambas barricas. Xurxo dice que debería estar embotellado ya, pero como se mueve más que los precios para dar a conocer su proyecto le faltan horas del día. Esta maravilla estará unos cuatro meses reposando en botella hasta salir al mercado. También catamos la espectacular añada de 2Pepe Luis 2011011, que a nuestro entender es el vino “top” de la bodega. En nariz hace soñar con lo que nos encontrare- mos en boca, notas cítricas y tostados, es denso y untuoso. Desgraciadamente, las mil botellas están prácticamente agota- das, algo que no es de extrañar con un precio por debajo de 20 euros.

A lo largo de la noche también tuvimos el privilegio de compartir una botella del nuevo proyecto de Xurxo Alba junto a los amigos de la Vinoteca Bagos de Pontevedra, lugar que no hay que dejar de visitar si uno se encuentra por la zona. La comida es una maravilla y la carta de vinos muy destacada. Y lo mejor de todo es que el servicio es perfecto. Estos locos del vino han puesto en marcha un vino blanco con una producción muy pequeña que busca aunar el tradicional albariño con las nuevas tendencias que aportan autores como Xurxo. Su nombre, Sesenta e nove arrobas. En él destacan su frescura y su salinidad.

La noche no terminó aquí, pero los dos tintos que realiza Xurxo en Ribeira Sacra serán objeto de un próximo post.

La estancia en Albamar fue legendaria, tanto por los vinos y terruños descubiertos, como por haber conocido a un tipo tan singular como Xurxo Alba, que en sus propias palabras dice: “soy un poco desastre”. No te preocupes por eso amigo, porque así son la mayoría de los artistas.

Salud y buenos vinos, amigos.

Tres días en Viña Mein sintiendo el corazón del Ribeiro

Posted in 10€ - 12,99€, Blanco crianza en barrica, Blogueros de viaje, D.O. Ribeiro, Vino Blanco with tags , , , , , , on 18/09/2013 by vinoysequedo

Después de varias semanas sin aparecer por este oasis de paz y tranquilidad que nos protege de las inclemencias vitales que nos están tocando sufrir en los últimos tiempos, aparecemos con el ánimo tocado aunque no derrotados aún. La culpa de la tardanza en publicar este nuevo post se ha debido a que hemos pasado unos días de vacaciones por tierras gallegas, que esperamos poder plasmar convenientemente en este espacio, y a cuestiones personales que están lastrando nuestra actividad. Os pedimos disculpas por haberos tenido un poco abandonados en los últimos tiempos. Intentaremos que no vuelva a ocurrir.

Como decíamos más arriba Vinoysequedo.com ha pasado unos días recorriendo las provincias de Orense y Pontevedra con incursiones en las de La Coruña y Lugo en busca de inspiración y de tranquilidad. Han sido días intensos y ciertamente gratos, con la suerte añadida de contar con un tiempo estupendo que debiera servir para comenzar a acabar con el tópico de que en Galicia casi siempre está lloviendo. Pues bien, en once días de viaje no llovió ni una sola vez y las temperaturas diurnas no bajaron de los 30º C. Solamente perdimos de vista el sol el día que nos acercamos a Santiago de Compostela que nos recibió con un manto gris, que por otra parte es el que casi siempre hemos encontrado en la capital gallega.

La estancia en el Casal que Viña Mein tiene junto a la bodega y que podéis observar en las fotografías que ilustran esteAlojamiento Rural reportaje cerró nuestro viaje por Galicia. Allí buscábamos descanso y refugio después de jornadas hiperactivas llenas de experiencias sensacionales en las que conocimos a entrañables locos del vino que os presentaremos adecuadamente en próximas entregas. A Viña Mein llegamos una tarde soleada y muy calurosa y fuimos recibidos por Serafín, que es la persona que dirige la acción en las viñas con mano precisa y mucho arte. Sera es un tipo afable y hablador que cuida con mimo un viñedo espectacular que tiene “como los chorros del oro”. Su padre, Ricardo, al que no tuvimos el placer de conocer pues estaba de vacaciones, es el encargado de la bodega, y su mujer, la simpática e hiperactiva Cristina, es quien dirige la casa rural, que es un pazo en toda regla. Casi toda la familia está empleada en esta bodega. No son los dueños de la misma pero la dotan de un calor y de una normalidad que uno se encuentra allí como en su propia casa.Casa Viñedo

El casal es simplemente una pasada. Está construido en piedra y está lleno de rinconcitos románticos y de detalles que lo hacen único. Cuentan las malas lenguas que la casa fue propiedad del abad del cercano monasterio de San Clodio. Se supone que en ella vivía la amante del mencionado abad rodeada de lujos y con unas vistas espectaculares a un montecillo cercano que hoy pertenece al viñedo de la bodega. Fue increíble pasar casi todo el tiempo solos en aquel misterioso caserón degustando el vino de la bodega mientras contemplábamos unas maravillosas vistas de la zona y sintiendo sensaciones únicas que en algún rincón se tornaban inquietantes. Sólo faltó un fantasma para sentirnos unos auténticos señores al estilo victoriano. Y no exagero. Una mañana mientras desayunábamos aparecieron un matrimonio alemán con su bebé y creyeron que éramos los señores de la casa. ¡Vive Dios, seremos pobres pero con buena presencia! Fue increíble desayunar cada mañana atendidos por Sila o Cristina en el salón inmenso de piedra y vigas de madera con una iluminación en la que se mezclaban el rojo de las lámparas y el amarillo del sol que entraba por el gran ventanal del porche que nos mostraba todo el verdor de las vides. Y qué decir de los licores y aguardientes caseros que “decoraban” el salón en grandes frascos de cristal. Inmenso el licor café que pudimos degustar repanchingados en los cómodos sofás del porche una tarde que poseía una luz muy especial. Al final se nos olvidó preguntar quién fue el artista que confeccionó semejante elixir.Casal Viña Mein

Probando los vinos de la casa. 

El mediodía del sábado en el que nos encontrábamos en el pazo lo dedicamos a visitar la bodega propiamente dicha. Solo hacía falta bajar un par de tramos de escaleras, cruzar un pequeño patio lleno de limoneros y bojes y adentrarnos en la misma. Allí nos esperaba Andrés, otro de los miembros de la familia, que tuvo que comerse el marrón de hacernos de cicerone. Al final de la visita Andrés tuvo a bien hacernos probar el vino tinto de la marca elaborado con uvas Caíño Longo, Mencía y Ferrón, ya que el blanco lo habíamos probado durante esos días en su versión de 2011. A falta de probar la añada 2012 tenemos que decir que la anterior está algo cansada aunque sigue siendo un vino fresco y afrutado que se bebe solo. El Viña Mein Tinto 2011 es ligero y afrutado, con ese toque floral que le aportan las uvas de la zona. No haremos más referencia al mismo porque es muy difícil de encontrar en el mercado, puesto que sólo se hacen unas dos mil botellas.

Cata del Viña Mein 2011 Fermentado en Barrica.

La noche del sábado tuvimos la gran ocasión de probar la que a nuestro juicio es la joya de la corona de la bodega, su blanco fermentado en barrica. Y lo hicimos a lo grande sentados en el porche que da al viñedo iluminados por las estrellas y por algunas luces extrañas que habrían interesado sobremanera a Iker Jiménez y a su equipo.

UvaLas uvas empleadas en la elaboración de este ejemplar blanco son autóctonas de Galicia. La Treixadura aporta un 75% aproximadamente del coupage, cuyo 25% restante se complementa con Godello, Loureiro, Torrontés, Albariño y Lado. De la añada 2011 se han realizado poco más de cuatro mil botellas. Es difícil de encontrar, pero siempre queda la opción de acudir a la tienda online de la bodega.

El vino es de color amarillo pajizo y muy glicerinoso.

En nariz percibimos piña en almíbar, naranja confitada, orejones, frutas tropicales como la maracuyá y, por encima de todo, un fantástico aroma a bocadito de nata.

En la boca la entrada es de nata, untuosa, con notas a yogur o batido de piña. Persistente. Con un final seco y salino. Es un vino blanco con 13,5% de grado alcohólico y una buena estructura además de una excelente RPC. La madera se percibe de forma agradable al sentirse los matices tostados muy integrados.

Viña Mein BarricaNosotros lo maridamos de manera sui generis con huevos revueltos con lomo ibérico pacense que compramos en el supermercado Froiz de Ribadavia, aunque también lo recomendamos con huevos revueltos con foie o trufa, y con atún rojo o pez espada a la plancha sin apenas marcar.

Como habéis podido observar el viaje mereció mucho la pena y su final fue toda una experiencia sensorial. Si se completa la estancia con una visita nocturna a las cercanas termas de Prexigueiro la vivencia será mítica. Seguiremos contando más aventuras galaicas en el próximo post. 

Salud y buenos vinos, amigos.

Maneki 2011. Bienvenidos al territorio de la Albarín blanco

Posted in 8€ - 9,99€, Blanco crianza en barrica, D.O. Tierra de León, Vino Blanco with tags , , on 10/02/2013 by vinoysequedo

100% Albarín blanco. Crianza sobre lías. 2 meses envejecido en barricas de roble francés.

En esta nueva entrada del blog nos acercamos a un vino singular ya que está hecho con una uva “en peligro de extinción”, al igual que lo están el lince ibérico, el progreso y la honradez. Esta uva es la Albarín blanco, variedad originaria de nuestra querida Asturias, aunque puede encontrarse, como en el caso que nos ocupa, en la provincia de León, además de en algunas zonas de Galicia. Para evitar susceptibilidades territoriales tenemos que decir que también queremos mucho a esos otros territorios en los que tantos buenos momentos hemos pasado. Además a esta uva se la puede denominar Raposo o Blanco Verdín dependiendo de la zona geográfica en la que se encuentre. Los menos avezados en viticultura, entre los que sin duda nos encontramos, pueden confundirla con la Sauvignon Blanc por su parecido físico. Su sabor es similar al de la Moscatel.

El Maneki lo descubrimos hace unos días en una improvisada cata familiar gracias a los amigos de Bodegas Tampesta que tuvieron a bien hacernos llegar varias botellas de su producción, entre los que estaba este blanco ejemplar. Fue, como señala el nombre del vino (maneki significa “bienvenido” en japonés), toda una bienvenida alegre a una uva desconocida por nosotros hasta el momento, y que esperemos no descuidar a partir de ahora. Las cuatro personas que degustamos este vino quedamos encantados con él y con ganas de seguir degustandolo cuando se acabó la botella.Maneki 2011

Cata a grandes rasgos del Maneki 2011.

Cuando lo servimos en la copa contemplamos con mucho agrado la intensidad y vida que transmite a través de un intenso color amarillo pajizo transparente. Aunque los bodegueros recomiendan que se consuma a 13º tenemos que reconocer que nos gustó más con unos grados menos. Tras airearlo unos momentos en la copa nos lo acercamos a la nariz y descubrimos todo un abanico de aromas frutales donde predominaban los toques a frutas tropicales, a frutas blancas y a frutas de hueso, así como notas florales que aportaban mucho frescor. En boca corroboramos que este vino es toda una declaración de amor a las frutas golosas y frescas que tantos momentos gloriosos nos han aportado durante esos veranos de antaño cobijados bajo la parra del patio para evitar los intensos calores mesetarios. Desde el momento en que este vino se acerca a nuestro paladar nos congratulamos de su buen equilibrio debido a su justa acidez. Se podría decir que es un vino afrutado que contiene una ligera sequedad y un leve amargor que lo convierten en un vino apto para todos los públicos.

Nosotros lo tomamos junto a un queso gouda añejo que lo complementaba a la perfección, pero también lo recomendamos para acompañar pescados blancos al horno, almejas a la marinera, pollo asado y foie.  

Felicitamos a Bodegas Tampesta por la segunda añada de este gran vino que esperemos que continúe por esta senda con la nueva añada que está muy próxima a salir al mercado, así como por apostar por una variedad de uva autóctona del noroeste español que ojalá se recupere en la zona y cada vez se hagan más vinos de calidad con ella.  En algunos aspectos nos ha recordado a algunas de las uvas con las que se crean los vinos gallegos, pero hemos percibido notas distintivas propias que consideramos perfectas para apostar por crear vinos con crianza, ya que la Albarín, debido a sus especificidades, es muy adecuada para el envejecimiento. A los integrantes del blog nos gustan mucho los Moscatel con crianza, y creemos que la uva Albarín puede conseguir metas parecidas a ésta.

No esperéis más y dejaos seducir por la frescura frutal, nada empalagosa, de este buen vino confeccionado en la localidad leonesa de Valdevimbre. ¡Bienvenidos al club! como diría nuestro añorado Andrés Montes, otro gran amante de los pequeños placeres que nos procura la vida de vez en cuando.

Salud y buenos vinos, amigos.

Flor d’Albera Moscat Sec 2009. El elixir dorado que sabe a uva

Posted in 8€ - 9,99€, Blanco crianza en barrica, D.O. Empordà, Vino Blanco with tags , on 05/08/2012 by vinoysequedo

En estos días en los que las buenas gentes de la zona del Ampurdán lo están pasando tan mal debido a los feroces incendios acaecidos en las últimas semanas, que están atacando numerosas zonas forestales incluídos algunos viñedos, queremos hacerles un homenaje. Como es imposible hablar de todas las bodegas y vinos que se elaboran en esta parte del noreste español vamos a personalizar este modesto homenaje en uno de los mejores vinos blancos de la D.O. Empordà, el Flor d’Albera Moscat Sec 2009 de la bodega Martí Fabra de Sant Climent Secebes, al pie de la Sierra d’Albera. 

Se trata de un vino blanco con una crianza de 12 meses en barrica de roble francés que le confiere al vino multitud de matices que le hacen muy sabroso y goloso.

Lo primero que destaca es un intenso color amarillo pajizo que tiende al dorado. En su añada posterior, la de 2010, notamos un color menos dorado y un sabor menos intenso, aunque siempre muy agradable. Cómo se nota un año más en botella.

Al llevárnoslo a la nariz notamos gran variedad de olores a frutas muy maduras, tropicales, y destacando por encima de todo, esas notas a uva moscatel que tanto nos agradan a los golosos. Es lógico que pase esto porque el vino está elaborado con uva Moscat que  pertenece a la familia de la Moscatel.  Pero ahí no acaban los matices, porque cuando ha pasado un ratito y el vino se ha abierto nos deja todas las notas que aporta la crianza en madera.

Pero cuando todo se convierte en sublime es cuando nos llevamos el vino a la boca. Qué apoteosis de sabores, texturas y matices. El vino está perfectamente equilibrado. Aunque se le denomina como “seco”, en ningún momento aburre puesto que las notas golosas y dulzonas le aportan un perfecto contrapunto. Perdonadme la cita familiar, pero creo que es muy apropiada. Los integrantes del blog hemos probado este vino en diferentes ocasiones y con distintas personas, pero creo que la frase definitiva sobre el mismo la realizó el padre del que suscribe cuando señaló, aproximadamente, “está muy bien que los vinos tengan sabores a frutas,  a vainilla o a especias, pero este vino me gusta mucho porque sabe a uva”. Amigos, es cierto, este portentoso blanco tiene ligeros matices a hierbas, especias o flores, pero a lo que sabe de verdad es a uva moscatel. Contenta por igual a los amantes de las notas más secas y a los enamorados de los matices afrutados y dulzones.  Es el vino perfecto para evitar la eterna discusión entre seco o afrutado a la hora de elegir un vino blanco.

Creémos que este vino es perfecto para tomar a cualquier hora del día o de la noche acompañado de pescados, pastas, patés, foie, quesos fuertes y carnes blancas. Aunque seguro que cuando lo probéis se os ocurrirán mil combinaciones más. Los “expertos” aseguran que se debe tomar a una temperatura de unos 10º. A nosotros nos gusta más a una temperatura inferior. Consideramos que, aunque parezca una locura, gana en matices. En verano, cuando se está a 38º un vino a 10º resulta “caliente”. No seamos más papistas que el Papa, please.

No obstante, lo mejor de este vino no es el vino en sí, que es muy rico, sino haber conocido a quien está detrás del mismo, su creador, Joan Fabra. Es un gran tipo. Modesto, a pesar de elaborar grandes vinos de los que esperamos en un futuro no muy lejano poder hablaros. Simpático en su timidez, y buena persona. Es algo curioso, siempre que hemos conocido a un enólogo o a un viticultor ha habido algo que hasta ahora no ha fallado, los más modestos y educados han sido los que mejores vinos hacen, y los que han hablado de si mismos como si fueran los inventores de la penicilina o los descubridores de la electricidad, y de sus vinos como si fueran la génesis de todos los vinos, han hecho caldos aburridos y mil veces repetidos. Joan es de los primeros. No todos sus vinos nos gustan, pero los que nos gustan tenemos que deciros que son sublimes.

Hoy hemos querido homenajear a todos los bodegueros, viticultores, enólogos, agricultores, temporeros y vecinos del Ampurdán a través de un vino de la pequeña bodega Martí Fabra que ha sido, por esta vez, representación de todos ellos. Esperemos que la situación mejore pronto y que estas gentes puedan volver a crear un entorno que favorezca que se sigan haciendo grandes caldos. Tienen todo nuestro apoyo, y seguro que el de nuestros lectores y amigos.

Brindemos por ello con vino ampurdanés. Mucha suerte, amigos.

Salud.