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Gratias maximas 2011. Bobalización total

Posted in 10€ - 12,99€, Sin denominación, Tinto crianza, Vino Tinto, Vinos, Vinos Naturales with tags , , on 14/01/2014 by vinoysequedo

100% Bobal. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés usadas. Vino natural y biodinámico. Pisoneo manual. Comercio justo.

Hoy queremos haceros cómplices de una preciosa forma de entender la elaboración de vino, que busca por encima de todo la decencia y el sano orgullo de cuidar de nuestro entorno más cercano para que tanto el terruño como las personas que lo habitan puedan vivir de él dignamente y legar a las generaciones venideras un lugar mejor del que recibieron de sus mayores. Para ello os vamos a contar la historia de tres amigos que un día decidieron cumplir su sueño vinícola en la zona de La Manchuela socializando la creación de dos vinos para beneficio de toda la comarca y de los que hemos tenido la suerte de probarlos. Hoy nos detendremos en el gratias maximas 2011, su riquísimo tinto. Esperemos que en un futuro cercano podamos acercaros nuestra valoración del gratias rosé 2012, un excelente rosado, también monovarietal de uva Bobal.

Descubrimos a estos “subversivos” en el magnífico Salón de las Estrellas de la Guía Peñín. Allí habían premiado a su rosado con los puntos suficientes como para poder ser exhibido en el expositor de la bodega. Nos encantó este vino y lo elegimos entre nuestros favoritos para el post en el que resumimos la experiencia de Vino y se Quedó en esta feria. Pero no os habíamos contado que en el stand de TresGe Winery pudimos catar bajo cuerda el tinto que hoy os presentamos. Nos gustó mucho, y prometimos probarlo de nuevo más para confirmar nuestra primera impresión. Un mes más tarde acudimos a una charla de Iván Gómez, uno de los tres creadores de este vino, en una tienda especializada del centro de Madrid, y allí le señalamos que su vino era “susceptible de blog“, algo que le hizo bastante gracia. Y en esas estamos.

Desentrañando el gratias maximas Bobal 2011

Lo primero que nos llama la atención es su etiqueta, en la que se recogen los nombres de todas las personas que han colaborado, de una u otra manera, en la elaboración de tan agradecido vino. Como podéis ver, es mucha la gente que ha puesto su granito de arena, y dice mucho de los “tres amigos” haber realizado este homenaje y de nombrar a su vino “máximas gracias”. Nos parece que algunos deberían tomar buena nota y reconocer, si su exagerado ego se lo permite, que sin la ayuda de otros no harían los vinos que hacen.Gratias 2011 Tinto

Servimos el gratias maximas 2011 y observamos que es un vino muy limpio y brillante, de un color rojo picota intenso con borde ligeramente ambarino. Aún podemos observar tonos de juventud a pesar de haber pasado un año en barrica de roble.

En la fase olfativa nos topamos con agradables aromas a frutos rojos maduros, notas cítricas (recuerdos de pomelo), regaliz rojo, matices a monte bajo que nos sugieren aceitunas aliñadas, y un toque lácteo. Nariz de mediana intensidad.

En boca sentimos los frutos rojos maduros en su máxima expresión, seguidos de notas de pimienta y agradables matices licorosos que le aportan elegancia. Es un vino de paso largo muy equilibrado, redondo, con una marcada acidez pero perfectamente integrada con los taninos y el alcohol que están muy presentes.  Su gusto se quedará con nosotros un rato largo. Se bebe solo.

Lo recomendamos para acompañar asados de cordero o cabrito así como un buen cochinillo lechal. Y también combina a la perfección con un buen pisto manchego con huevos fritos.

Consideramos que gratias maximas es un vino de amistad y exaltación. Con cada nueva copa va cambiando y cuando te tomas la última te preguntas ¿por qué no hay más? Con este vino triunfaréis seguro.

Vino ético, la filosofía vital de TresGe Winery

La bodega TresGe Winery nace en 2007 a partir de la consultoría enológica que formaban los tres amigos de nuestra historia, Ana Gómez, Iván Gómez, y José Gómez (tres Gómez = TresGe). Aprovechando que la familia de Iván poseía un viñedo viejo de uva Bobal que había plantado su abuelo ochenta años atrás, decidieron lanzarse a la elaboración de vinos en la localidad albaceteña de Alborea, en plena zona de La Manchuela.

Todo comenzó con un marcado tono festivo y retador, pero viendo que el vino que les salió era lo suficientemente bueno optaron por seguir adelante de forma más seria usando las artes más naturales y sostenibles para la creación de vinos cuidando del medio ambiente y del entorno rural. Para ello, implicaron a mucha gente que entendió que había que cuidar la Bobal para hacer con ella vinos de calidad y cambiar así la tendencia de la zona de usar esta uva a granel sin buscar un bajo rendimiento para potenciar sus cualidades. La Bobal es la tercera uva más cultivada de España tras la Tempranillo y la Garnacha. Somos de la opinión de que cualquier uva en manos de buenos vitivinicultores es óptima para hacer un gran vino.Gratias 2011Estos tres empresarios han apostado por dar un enfoque ético a su negocio para conseguir que todo el proceso de elaboración de sus vinos sea decente y justo. Qué difícil se nos hace meter en la misma frase las palabras “empresario” y “ética”, parece un oxímoron. Por desgracia, en los tiempos que corren (en todos los tiempos) la idea de ganar dinero honradamente sin perjudicar a los trabajadores y al entorno natural es algo que no se estila, que decía el cuplé. En nuestro acercamiento al mundo del vino hemos escuchado a algunos empresarios quejarse de que la gente no quería vendimiar o trabajar en el viñedo porque eran unos flojos y el trabajo era duro. Habrá casos así, pero si estos empresarios pagaran lo que dicta el convenio o, mejor aún, un poco más, muchas personas querrían trabajar para ellos. Confunden trabajador con esclavo. Con esta gente no mejoraremos jamás este país.

Los amigos bobalizadores de TresGe se han decidido por la ética en los negocios y socializar la elaboración de sus vinos. En sus propias palabras “vino ético es aquel que lleva implícito un comercio justo y un precio de venta honesto, donde el precio pagado por la uva permite vivir dignamente al viticultor, donde las personas implicadas en el proyecto están orgullosas de su trabajo, donde cada uno cobra por su trabajo y en función de su esfuerzo, donde el proceso de producción se desarrolla de forma sostenible, (…) donde las personas son importantes porque son quienes hacen posible el milagro del vino, donde lo que se dice del vino es verdad… donde muchas cosas justas, dignas y honestas convergen y se unen para sinérgicamente poner un grano de arena y hacer un mundo mejor para nuestros hijos”. Simplemente, chapeau.

Esperamos contaros próximamente más cosas interesantes de este grupo que dignifica las buenas prácticas. A nosotros nos han ganado para la causa. Ojalá que sus ideas se generalicen en el mundo del vino y que todos podamos estar aún más orgullosos de nuestro patrimonio blanco, rosado y tinto. Os recomendamos que le echéis un vistazo a su página web. Y no os perdáis la preciosa foto titulada “el descanso del guerrero”, que visualiza perfectamente lo que os queríamos contar en este post.

Salud y buenos vinos, amigos.

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Valverán 20 manzanas. La sidra de hielo

Posted in 10€ - 12,99€, Sidras with tags , on 23/12/2013 by vinoysequedo

Sidra de escarcha. Coupage de manzanas Durona de Tresali, Regona, y Raxao. Fermentación de 4 meses en depósitos de acero inoxidable. Reposo de 12 meses en barricas de roble francés en bodega subterránea. Producción limitada de 6.000 botellas.  

Se acercan las fiestas navideñas y en Vino y se Quedó hemos querido acercaros un caprichito para degustar durante las mismas. Pretendemos ser originales y huir de lo que todo el mundo anda recomendando estos días: espumosos y dulces. El regalo por el que hoy apostamos aúna en si mismo lo mejor de ambos mundos, la acidez y el dulzor.

Como habrá deducido el lector más sagaz, cada botella de esta original sidra contiene la esencia del mosto generado por veinte manzanas de las tres variedades autóctonas de Asturias que referimos anteriormente. Como podéis ver, más de las cinco raciones de fruta diaria que recomiendan las autoridades sanitarias.

El proceso para crear este elixir es el de provocar en el llagar* las mismas condiciones físicas que se dan cuando hiela sobre el manzanar. Esto se obtiene a través de todo un engranaje tecnológico que asegura un absoluto control de la temperatura que hace que las manzanas se congelen. De esta forma se consigue extraer todo su mosto de manera totalmente natural y esto redunda en conferir a la sidra un color, unos aromas, y un sabor absolutamente originales que hacen que esté riquísima. La idea de hacer sidra de hielo la tuvieron los canadienses al darse cuenta de que de las manzanas que se les congelaban en el campo se podía extraer un mosto espectacular. Valverán 20 manzanas es la culminación de esta idea con una mejora evidente para quien la prueba, puesto que presenta un grado de azúcares menos acusado.Valverán 20 manzanas

Degustando la mezcla perfecta de acidez y dulzor

Nos servimos la sidra en un catavinos de Jerez y lo primero que nos asombra es su color, ya que es completamente ambarino, de un anaranjado envejecido muy brillante y límpido. Nos recuerda a un vino generoso tipo amontillado u oloroso, o a un armagnac o cognac. Pero que no cunda el pánico, sigue siendo sidra. El parecido se queda sólo en el color.

En nariz es pura manzana madura, muy aromática, con predominio de un dulzor intenso y notas cítricas. Al final percibimos recuerdos a jazmín y azahar.

En la boca es el summum. Es manzana licorosa, cálida, muy dulce, con un final ácido y láctico, como si se tratara de un queso enmohecido asturiano mezclado con miel. También sentimos matices a piña almibarada. El perfecto equilibrio entre acidez y dulzor nos invita a seguir bebiendo y sentir apenados que la botella es muy pequeña.

Valverán 20 manzanas es una sidra con matices licorosos perfecta para acompañar los potentes y deliciosos quesos asturianos, así como un buen Stilton. Además, combina muy bien con foie, con chocolate negro, cuanto más amargo mejor y, sorpresa, con roscos de vino de calidad. Recomendamos servirla a una temperatura de 6 o 7 grados para apreciar a la perfección toda su singularidad.

Esta sidra se elabora en los Llagares Valverán, pertenecientes al grupo Masaveu Bodegas, en la finca El Rebollar que está ubicada en pleno centro de la zona de la sidra asturiana, en el concejo de Sariego. Es pionera en la plantación de manzanos en hileras perfectas a una distancia entre los árboles de 6 por 3 metros, medio metro cuadrado más de lo que venía siendo habitual en la zona. La finca cuenta con una extensión de unas 84 hectáreas en las que confluyen hasta doce variedades de manzanas propias del Principado.

Esperamos que esta sidra de hielo os cautive tanto como lo ha hecho con nosotros. Para estas Navidades puede ser un complemento perfecto y un regalo original. Nosotros estamos pensando en brindar con ella por un 2014 más venturoso que este annus horribilis que ha vivido el país. A ver si las manzanas nos dan suerte a todos.

Felices Fiestas llenas de salud y buenos vinos, amigos.

*lagar: según definición de la RAE, “sitio donde se machaca la manzana para obtener la sidra”. En asturiano se dice llagar.

Lovamor 2012. ¡Para beberte mejoooooooor!

Posted in 10€ - 12,99€, V.T. Castilla y León, Vino Blanco, Vinos Naturales with tags , , , on 21/11/2013 by vinoysequedo

100% Albillo. Blanco sin crianza. Viñedos de más de cien años plantados en altura. Suelos arcilloso-calizos. Elaboración natural. Producción limitada a 2.000 botellas.

Aquí estamos de nuevo para hablaros de uno de los vinos blancos más originales que se pueden encontrar en el panorama vinícola español y, posiblemente, mundial. El artífice de esta placentera excentricidad es el vitivinicultor de Peñafiel afincado en Brunete, Alfredo Maestro Tejero, de cuya figura ya os hablamos en un post hace algunas semanas. 

Catando un cuento.

Nada más ver la botella de este original vino todo nos remite al cuento de Caperucita Roja, pero al estilo del chiste aquel, un tanto grosero, que terminaba con la frase del Lobo “¡Cómo ha cambiado el cuento!”. Vemos a una Caperucita en tacones besando al Lobo Feroz que ya no parece tan feroz por gracia del amor. Sí, amigos, no veamos zoofilia en una escena que es simplemente eso, amor con mayúsculas, o Lovamor como le gusta a Alfredo Maestro, esa interesante mezcla de la misma palabra en inglés y en español. Nos gusta esta etiqueta, nos hace gracia, y nos remite al hemisferio más friki de nuestro cerebro para recordar la mítica canción de La Orquesta Mondragón, “Caperucita Feroz“, en la que Javier Gurruchaga cantaba aquello de “¡Hola mi amor! soy yo tu lobo, quiero tenerte cerca para verte mejor…”. Histórica performance.Lovamor 2012

Lo primero que llama la atención del Lovamor 2012 es su color, un dorado tan viejo que más parece el de un zumo de manzana que el de un vino blanco. Ahí es donde comenzamos a notar que se trata de un vino natural. Su color es limpio y tiene una lágrima preciosa e intensa.

Para los menos versados en las lides de la cata el color podría parecerles anunciador de un vino primitivo, agreste, pero nada más lejos de la realidad. En nariz es fresco y embriagador, toda una ambrosía de olores y matices que van desde la manzana al horno y el brioche, al melón y las notas cítricas, florales y minerales. Es increíble que este vino nos haga sentir recuerdos de pastelería si tenemos en cuenta que no ha pasado por barrica. Ahí se nota el gran trabajo que Alfredo Maestro ha hecho con la Albillo centenaria, a la que ha dejado macerar seis días con sus pieles para que se exprese como realmente es.

La sublimación llega cuando ponemos este néctar en la boca y sentimos que el vino es grasiento, largo, profundo, fresco y vibrante, con una acidez para enmarcar. Aparecen notas de melón maduro, muy bien integradas con las notas cítricas, y un ligero amargor. Pero sobre todo, sabe a uva. Esa conjunción hace de él un vino muy vivo y sensual, de esos que no podemos dejar de beber. Nos sentimos como un César degustando medio recostados este vino que nos saca del concepto tradicional de los blancos.

Pensamos que la mejor mezcla para este vino es una buena compañía humana, unos quesos suaves de calidad, así como pasta con aceite de oliva con esencias y, para los más atrevidos, sushi o comida tailandesa no muy picante.

Recomendamos que se sirva a una temperatura de unos 12º C, ya que más frío hemos observado que pierde muchos de sus matices.

El único pero que le ponemos al Lovamor es la cápsula lacrada que hace difícil su apertura; si uno no es demasiado ducho abriendo botellas puede acabar encontrándose con fragmentos de cera en la copa. Como podéis ver, una minucia si lo comparáis con el inmenso placer que experimentaréis al degustar este vinazo made by Master Alfredo. Y a un precio de poco más de 10 €. ¿Qué más se puede pedir?

Salud y buenos vinos, amigos.

Revolución francesa en La Rioja

Posted in 10€ - 12,99€, 8€ - 9,99€, D.O.Ca Rioja, Tinto crianza, Tinto joven with tags , , , , on 11/11/2013 by vinoysequedo

Rayos Uva 2012: Tinto joven con crianza. Coupage de Graciano y Tempranillo al 50%. Crianza en depósitos de acero sobre sus lías y posteriormente en fudres* de madera usados. Precio aprox. 9 €.

Gabacho 2011: coupage de Graciano 60% y Tempranillo 40%. Crianza de 9 meses en roble francés, el 10% nuevos, y 3 meses de crianza posterior en fudres de madera usados. Precio aprox. 13 €.Rayos del GabachoEsta semana nos hemos propuesto acercaros la figura del viticultor y enólogo francés Olivier Rivière a través de dos de sus vinos riojanos, Gabacho 2011 y Rayos uva 2012. Nuestros lectores más fieles recordarán que hace algunos meses habíamos recomendado en estas mismas páginas uno de sus excepcionales vinos navarros, el Emilio Valerio 2011. Allí esbozamos algunos apuntes sobre Rivière. En esta nueva entrada del blog pretendemos ahondar en la personalidad y visión del mundo del vino que tiene el creador nacido en Cognac.

Olivier no proviene de una familia relacionada con el vino pero suponemos que la cercanía de su casa a Burdeos pudo influir en la decisión del viticultor de dedicarse a este mundo. Para comenzar su aprendizaje se trasladó a Borgoña y allí se enamoró definitivamente del terruño, de la importancia extrema que los borgoñones le dan al terroir a la hora de “fabricar” sus vinos. Para él Borgoña es mágica, “la cuna del terruño”. Suponemos que de esta relación surgió su convencimiento de que sin una buena uva no es posible hacer un buen vino.

Con la maleta llena de lecciones aprendidas dio un paso más y apostó por terminar su formación “vinícola” en España de la mano de la Compañía de Vinos de Telmo Rodríguez. Como escuchamos decir al propio Rivière en el programa de Radio 3 “Placeres mundanos”, “España es el nuevo mundo del viejo mundo”, es decir, que nuestro país es el que mayor evolución ha dado al vino en las últimas décadas. De ahí que Olivier apostara decididamente por España para realizar sus vinos.

Los mandamientos del vino de nuestro protagonista.

Un día decidió que iba a hacer vinos en solitario y para ello comenzó con cuatro barricas y mucha ilusión. Apostó desde el principio por la viticultura biodinámica y la honestidad más absoluta. Se hizo con viñedos en altura en Navarra y Arlanza y hace poco tiempo en La Rioja Alavesa. Siempre ha buscado zonas frías para aportar finura y elegancia a sus vinos y ha hecho una clara apuesta por la acidez para que el vino tenga vida. Ha apostado por la recuperación de viñas viejas en España para que el país no pierda sus señas de identidad vinícolas, y cree estar viviendo un sueño y no desea irse de nuestro país. Así somos los españoles, tienen que venir de fuera para decirnos las cosas buenas que tenemos y a cuidar lo que nosotros no hemos sabido, o querido, cuidar.

Aunque en sus inicios decidió ser catador, llegó un momento en que a Olivier le aburrió esta actividad. Lo que le gusta de verdad, su pasión, es trabajar la viña, relacionarse con ella; le imaginamos en cuclillas susurrando a los racimos. Le apasionan las garnachas, la tempranillo y la mazuelo. Apuesta por el cupaje para mejorar los vinos, para aportarles más complejidad. Busca vinos ágiles y frescos, plenos de matices, que no aburran y, sobre todo, que sean vinos para comer. No podemos estar más de acuerdo con estos principios del amigo Rivière.

Cata de los riojanos de Olivier Rivière.

Rayos uva 2012. 

Este vino rojo cereza tiene una nariz floral y muy fresca en la que aparecen aromas a frutos rojos silvestres y a paja cortada. Al llenarnos la boca con él percibimos fresas y cerezas ácidas, así como notas florales. Tiene contundencia alcohólica aunque predomina la frescura. Es de paso medio y moderadamente astringente, con una acidez controlada perfectamente por el autor. Es un vino con espíritu joven, muy diferente a los riojanos que conocimos hasta ahora. Rayos Uva 2012Gabacho 2011. 

Éste es un vino de poca producción de color granate con borde purpúreo. La nariz se nos llena de aromas a higos, a moras, a ciruelas, y a guindas en licor. La madera no se nota en absoluto gracias a la frescura del vino.

Nada más ponerlo en la boca nos llegan notas de fresa ácida a las que le siguen toques de pimienta, de cacao y moka, de cereza y al final una sutil presencia de las guindas en licor cuyo aroma habíamos sentido en la fase olfativa. La madera vuelve a ser ligera. El final es ácido, cítrico, aunque se matiza con la comida, como debe ser.

Podríamos decir que el Gabacho es una evolución del Rayos uva. Ambos vinos son muy recomendables para degustarlos acompañando carnes rojas, guisos de carne o de ave, así como con embutidos ibéricos.Gabacho 2011El viticultor francés demostró un gran sentido del humor al poner este nombre a uno de sus vinos. Hizo escarnio con el apelativo injurioso que les dedicamos a los franceses desde finales del siglo XVII después de la partición de la Cerdaña y de la pérdida del Rosellón tras la derrota española ante Francia en las postrimerías de la Guerra de los Treinta Años. Parece ser que este apelativo se gestó en Cataluña cuando los franceses se hicieron con estas tierras españolas prohibiendo los usos catalanes que sí se permitían en el lado español. El uso despectivo de esta palabra se intensificó de manera exponencial cuando las fuerzas napoleónicas invadieron España en 1808. Rivière decidió bautizar así a su vino porque de esta forma es como le llamaban simpáticamente sus amigos riojanos. Se rumorea que estuvo tentado de llamarle “Puto gabacho”, pero al final no se atrevió. Desconocemos si ésto no será una simple leyenda urbana. 

Aunque Olivier Rivière, hombre de carácter terco y perfeccionista, considera que aún no ha hecho el vino de sus sueños, en Vino y se Quedó pensamos que debe de estar muy cerca de conseguirlo.

Salud y buenos vinos, amigos.

*Según eldiccionariodelvino.com, “recipiente de madera con fondo redondo y paredes laterales curvas y gran capacidad (200-300 hl.) utilizado para almacenar y madurar vinos”.

Tres días en Viña Mein sintiendo el corazón del Ribeiro

Posted in 10€ - 12,99€, Blanco crianza en barrica, Blogueros de viaje, D.O. Ribeiro, Vino Blanco with tags , , , , , , on 18/09/2013 by vinoysequedo

Después de varias semanas sin aparecer por este oasis de paz y tranquilidad que nos protege de las inclemencias vitales que nos están tocando sufrir en los últimos tiempos, aparecemos con el ánimo tocado aunque no derrotados aún. La culpa de la tardanza en publicar este nuevo post se ha debido a que hemos pasado unos días de vacaciones por tierras gallegas, que esperamos poder plasmar convenientemente en este espacio, y a cuestiones personales que están lastrando nuestra actividad. Os pedimos disculpas por haberos tenido un poco abandonados en los últimos tiempos. Intentaremos que no vuelva a ocurrir.

Como decíamos más arriba Vinoysequedo.com ha pasado unos días recorriendo las provincias de Orense y Pontevedra con incursiones en las de La Coruña y Lugo en busca de inspiración y de tranquilidad. Han sido días intensos y ciertamente gratos, con la suerte añadida de contar con un tiempo estupendo que debiera servir para comenzar a acabar con el tópico de que en Galicia casi siempre está lloviendo. Pues bien, en once días de viaje no llovió ni una sola vez y las temperaturas diurnas no bajaron de los 30º C. Solamente perdimos de vista el sol el día que nos acercamos a Santiago de Compostela que nos recibió con un manto gris, que por otra parte es el que casi siempre hemos encontrado en la capital gallega.

La estancia en el Casal que Viña Mein tiene junto a la bodega y que podéis observar en las fotografías que ilustran esteAlojamiento Rural reportaje cerró nuestro viaje por Galicia. Allí buscábamos descanso y refugio después de jornadas hiperactivas llenas de experiencias sensacionales en las que conocimos a entrañables locos del vino que os presentaremos adecuadamente en próximas entregas. A Viña Mein llegamos una tarde soleada y muy calurosa y fuimos recibidos por Serafín, que es la persona que dirige la acción en las viñas con mano precisa y mucho arte. Sera es un tipo afable y hablador que cuida con mimo un viñedo espectacular que tiene “como los chorros del oro”. Su padre, Ricardo, al que no tuvimos el placer de conocer pues estaba de vacaciones, es el encargado de la bodega, y su mujer, la simpática e hiperactiva Cristina, es quien dirige la casa rural, que es un pazo en toda regla. Casi toda la familia está empleada en esta bodega. No son los dueños de la misma pero la dotan de un calor y de una normalidad que uno se encuentra allí como en su propia casa.Casa Viñedo

El casal es simplemente una pasada. Está construido en piedra y está lleno de rinconcitos románticos y de detalles que lo hacen único. Cuentan las malas lenguas que la casa fue propiedad del abad del cercano monasterio de San Clodio. Se supone que en ella vivía la amante del mencionado abad rodeada de lujos y con unas vistas espectaculares a un montecillo cercano que hoy pertenece al viñedo de la bodega. Fue increíble pasar casi todo el tiempo solos en aquel misterioso caserón degustando el vino de la bodega mientras contemplábamos unas maravillosas vistas de la zona y sintiendo sensaciones únicas que en algún rincón se tornaban inquietantes. Sólo faltó un fantasma para sentirnos unos auténticos señores al estilo victoriano. Y no exagero. Una mañana mientras desayunábamos aparecieron un matrimonio alemán con su bebé y creyeron que éramos los señores de la casa. ¡Vive Dios, seremos pobres pero con buena presencia! Fue increíble desayunar cada mañana atendidos por Sila o Cristina en el salón inmenso de piedra y vigas de madera con una iluminación en la que se mezclaban el rojo de las lámparas y el amarillo del sol que entraba por el gran ventanal del porche que nos mostraba todo el verdor de las vides. Y qué decir de los licores y aguardientes caseros que “decoraban” el salón en grandes frascos de cristal. Inmenso el licor café que pudimos degustar repanchingados en los cómodos sofás del porche una tarde que poseía una luz muy especial. Al final se nos olvidó preguntar quién fue el artista que confeccionó semejante elixir.Casal Viña Mein

Probando los vinos de la casa. 

El mediodía del sábado en el que nos encontrábamos en el pazo lo dedicamos a visitar la bodega propiamente dicha. Solo hacía falta bajar un par de tramos de escaleras, cruzar un pequeño patio lleno de limoneros y bojes y adentrarnos en la misma. Allí nos esperaba Andrés, otro de los miembros de la familia, que tuvo que comerse el marrón de hacernos de cicerone. Al final de la visita Andrés tuvo a bien hacernos probar el vino tinto de la marca elaborado con uvas Caíño Longo, Mencía y Ferrón, ya que el blanco lo habíamos probado durante esos días en su versión de 2011. A falta de probar la añada 2012 tenemos que decir que la anterior está algo cansada aunque sigue siendo un vino fresco y afrutado que se bebe solo. El Viña Mein Tinto 2011 es ligero y afrutado, con ese toque floral que le aportan las uvas de la zona. No haremos más referencia al mismo porque es muy difícil de encontrar en el mercado, puesto que sólo se hacen unas dos mil botellas.

Cata del Viña Mein 2011 Fermentado en Barrica.

La noche del sábado tuvimos la gran ocasión de probar la que a nuestro juicio es la joya de la corona de la bodega, su blanco fermentado en barrica. Y lo hicimos a lo grande sentados en el porche que da al viñedo iluminados por las estrellas y por algunas luces extrañas que habrían interesado sobremanera a Iker Jiménez y a su equipo.

UvaLas uvas empleadas en la elaboración de este ejemplar blanco son autóctonas de Galicia. La Treixadura aporta un 75% aproximadamente del coupage, cuyo 25% restante se complementa con Godello, Loureiro, Torrontés, Albariño y Lado. De la añada 2011 se han realizado poco más de cuatro mil botellas. Es difícil de encontrar, pero siempre queda la opción de acudir a la tienda online de la bodega.

El vino es de color amarillo pajizo y muy glicerinoso.

En nariz percibimos piña en almíbar, naranja confitada, orejones, frutas tropicales como la maracuyá y, por encima de todo, un fantástico aroma a bocadito de nata.

En la boca la entrada es de nata, untuosa, con notas a yogur o batido de piña. Persistente. Con un final seco y salino. Es un vino blanco con 13,5% de grado alcohólico y una buena estructura además de una excelente RPC. La madera se percibe de forma agradable al sentirse los matices tostados muy integrados.

Viña Mein BarricaNosotros lo maridamos de manera sui generis con huevos revueltos con lomo ibérico pacense que compramos en el supermercado Froiz de Ribadavia, aunque también lo recomendamos con huevos revueltos con foie o trufa, y con atún rojo o pez espada a la plancha sin apenas marcar.

Como habéis podido observar el viaje mereció mucho la pena y su final fue toda una experiencia sensorial. Si se completa la estancia con una visita nocturna a las cercanas termas de Prexigueiro la vivencia será mítica. Seguiremos contando más aventuras galaicas en el próximo post. 

Salud y buenos vinos, amigos.

Ziries 2011. El vino con alma de taifa

Posted in 10€ - 12,99€, Sin denominación, Tinto crianza with tags , , , on 01/08/2013 by vinoysequedo

100% Garnacha. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés de 500 litros con menos de 3 años de uso. Agricultura biodinámica. Vino Orgánico.

Esta semana os presentamos un vino toledano que probamos hace unos cuantos días cuando el calor aún no apretaba como lo está haciendo en las últimas fechas y no había que hacer malabarismos para mantener el vino a una temperatura idónea para no cargarnos el trabajo que con tanto mimo había realizado el equipo que forma esta bodega.

El Ziries 2011 es un vino de un brillante color rojo rubí que baña toda la copa aportando una sensación de frescor, viveza y alegría.

En nariz aparece toda la expresividad de las garnachas silvestres de cepas de más de cuarenta años empleadas en la elaboración de este tinto, que se traduce en una fuerte presencia de aromas a frutas rojas silvestres, como la fresa ácida, y notas de cereza pequeña, suaves toques mentolados y a paja recién cortada, así como notas salinas y cítricas.

Cuando llevamos el vino a la boca volvemos al recuerdo de los matices ya descubiertos en la fase olfativa plenos de frescura y acidez bien entendida y, a la larga, descubrimos notas contundentes a pimienta negra y a chocolate negro amargo. Es un vino que combina a la perfección la frescura y acidez de las uvas con el paso por barrica que se ha realizado con maestría para aportar finura y matices golosos y especiados al resultado final. Se ha empleado la madera para lo que debería emplearse siempre, como complemento. Ni más ni menos.DSC_0015 (2) copyEl maridaje perfecto para este vibrante vino son guisos y estofados, así como platos de caza. Este tinto se elabora con uvas procedentes de las localidades de Cuerva y San Pablo de los Montes, próximas a los Montes de Toledo, lugar óptimo para probar la gastronomía vinculada a la caza.

Os sugerimos la necesidad de decantar el vino antes de su consumo; si ésto no fuera posible, oxigenar durante bastante tiempo en la copa, ya que nada más abrir la botella se advierte, debido a su proceso orgánico de elaboración, un toque animalesco, que pasa a mejor vida al rato de la decantación.

Hagamos un poco de Historia. 

Muchos de vosotros os estaréis preguntando de dónde demonios ha salido el nombre de este vino. Pues bien, hace referencia a la familia de los ziríes que fueron una dinastía bereber cuyo origen estaría en las montañas de la región de la Cabilia, en la actual Argelia. Una rama de esta familia, liderada por Zawi ben Zirí, partió hacia la Hispania musulmana (al-Ándalus) y allí sirvieron como tropas mercenarias en el ejército de Almanzor, caudillo de al-Ándalus. Más tarde, en el año 1013 fundarían el reino de la Taifa de Granada tras la desintegración del Califato de Córdoba.

Nuestra teoría del porqué los amigos de Bodegas Lobecasope han apostado por este nombre como seña de identidad de su bodega es en realidad una doble teoría. Por un lado, pensamos que han querido dejar claro que son un “reino independiente” dentro del actual mundillo del vino patrio, y de ahí que no se hayan querido circunscribir a ninguna Denominación de Origen o Consejo Regulador, manteniendo su libertad de movimientos e independencia. Por otra parte, podrían haber apostado por esta nomenclatura por la consabida apuesta que hicieron los ziríes por la belleza, el buen gusto y la vida hedonista que representa a la perfección la dicha de disfrutar de un buen vino. Esperemos haber acertado en alguna de estas teorías. De no ser así, esperamos que Flequi o cualquiera de sus cinco compañeros de bodega nos lo aclaren en cualquier momento. A este espacio les remitimos.

A la espera de desentrañar el misterio os dejamos hasta el próximo post degustando una copa de Ziries 2011.

Salud, y buenos vinos, amigos.         

Carisma 2012. Uno de los vinos más altos de España*

Posted in 10€ - 12,99€, Sin denominación, Vino Blanco with tags , , on 03/07/2013 by vinoysequedo

Coupage de uvas Gewürztraminer y Riesling realizado tras la fermentación en depósitos de acero inoxidable. Reposo durante 5 meses en contacto con sus lías antes del embotellado.

Esta semana nos proponemos levantar el ánimo al personal intentando quitar complejos a muchos que estos días nos cansan diciendo continuamente lo bien que hacen todo los alemanes y lo mal que lo hacemos nosotros. Los alemanes hacen muchas cosas bien, pero los españoles también las hacemos muy bien como queda demostrado con el vino que hoy os presentamos. Los creadores del mismo han sido capaces, partiendo de unas uvas de origen alemán (ahora esa zona es francesa, cosas de las malditas guerras), de elaborar un vino que en nuestra opinión mejora los vinos alsacianos.

Este vino ejemplar tiene su origen en un viñedo de cerca de una hectárea de extensión en el que se cultivan al 50% ambas variedades de uvas germánicas situado a unos 1200 metros de altura en plena sierra de Sant Joan, en la localidad de Montanisell, ubicada en la comarca ilerdense del Alt Urgell. Estamos hablando de un viñedo único que está enclavado en la alta montaña pirenaica, siendo uno de los más altos de la Península Ibérica y, por ende, uno de los más altos de Europa.Carisma

Catando este pivot de los vinos.

Al contemplar el vino en la copa apreciamos una intensidad de color muy leve, un tono amarillo muy pálido. Pero que nadie saque conclusiones precipitadas porque estamos ante un caldo con mucho vigor y personalidad.

Metemos la nariz en la copa y descubrimos toda una compleja declaración de intenciones: aparecen notas de frutas blancas mezcladas a la perfección con toda una sinfonía de frutas con hueso, destacando los aromas a melocotón y ciertos recuerdos a lichis. También apreciamos toques a frutas cítricas y notas a azahar.

En la boca sentimos rápidamente una cierta acidez cítrica (pomelo y limón) y mineral, seguida de una sensación de efervescencia, aunque no estamos hablando de un vino con aguja. Esa mineralidad aporta un toque salino que atempera la acidez haciendo que el vino se muestre muy equilibrado. Se trata de un vino con mucha personalidad que llena la boca y apetece masticar. Su complejidad nos lleva a la conclusión de que es un vino fresco aunque no exento de un final largo y muy agradable.

Recomendamos su consumo acompañando desde un foie, a pescados al horno o a la plancha como la lubina, la dorada o el salmón. A nosotros nos encantó el Carisma 2012 con estas sugerencias gastronómicas, aunque a lo mejor también ayudó mucho hacerlo sentados en la terraza contemplando una maravillosa puesta de sol con reflejos de multitud de colores sobre el Tibidabo. Pero si no tenéis esta posibilidad no os preocupéis porque el vino es una pasada tomado en el lugar que sea.

Los bodegueros de Montant i Ssell, cuyo precursor fue Carles Ribes Masana, que plantó la primera viña con estas variedades de uva en su pueblo, han demostrado que se puede hacer un gran vino al estilo alsaciano en España y, sobre todo, que éste puede ser mejor que el realizado en aquellas tierras germánicas. La moraleja es clara aunque puede que un poco oportunista por nuestra parte: podemos hacer, y de hecho hacemos, muchas cosas muy bien; dejemos de hacer lo que hacemos mal y centrémonos en nuestro gran potencial en casi todos los sectores. Sólo así podremos comenzar a salir de este agujero en el que nos han metido los “más listos del lugar” aconsejados por los “más listos” de Alemania.

Salud, y buenos vinos amigos.

* Hemos cambiado el título del artículo al descubrir que hay vinos en España que se cultivan a mayor altura que éste, como, por ejemplo, los que elaboran en Bodegas Barranco Oscuro en las Alpujarras granadinas o en distintas bodegas de las Islas Canarias. Os pedimos disculpas por los perjuicios que os hayamos podido ocasionar.