Archive for the Tocando el bolsillo Category

Red 2013, un vino honesto e imprevisible

Posted in 5€ - 7,99€, Blanco crianza en barrica, Sin denominación, Vino Blanco, Vinos with tags , , , , on 31/03/2016 by vinoysequedo

100% Zalema de cepas viejas con más de 50 años plantadas sobre suelos franco-arcillosos a 150 m. sobre el nivel del mar. 6 meses de crianza sobre lías en barricas de roble americano. Producción limitada a 1.500 botellas numeradas.

El protagonista de este artículo es un vino blanco que no lo parece, tanto por el diseño de la botella como por el contenido de la misma; un vino que procede de la zona del Condado de Huelva aunque no pertenezca a esa denominación de origen; un vino que está lleno de equívocos pero que no negocia su calidad. En resumidas cuentas, un vino memorable y muy original que ha encantado al equipo de Vino y se Quedó.  

El Red 2013 llegó hasta nosotros de manera casual, como casi todo lo bueno de la vida, y nos ha afianzado en la idea de que Andalucía es, posiblemente, la zona de España en la que más gratas sorpresas vinícolas nos podemos llevar últimamente. Este blanco, elaborado por dos vitivinicultores de los que hasta el momento desconocíamos su trabajo, la palmerina Ana González y el cacabelense Mario Garay, nos ha servido para descubrir la que ha sido nuestra bodega del mes de marzo.

Red 2013, toda una experiencia para los sentidos

Nos encontramos ante un señor vino, de esos que se disfrutan en buena compañía y se colocan en el centro de la conversación. Un vinazo que alegra a todo aquel que lo prueba y que levanta a la grada de sus asientos. Un vino que rezuma arte por los cuatro costados hecho con la uva que define los vinos de Huelva, la Zalema, aunque con un gran trabajo detrás que lo convierten en el mejor representante de esta variedad que hayamos probado hasta la fecha.

Red 2013 Mario Garay

Decíamos que era un vino blanco que no lo parecía porque estamos acostumbrados a esos tonos amarillo pajizo que parecen ser la seña de identidad cromática de este tipo de vinos, pero aquí vemos con inusitada emoción como al servirlo es un precioso líquido brillante con una tonalidad inusual en los vinos tranquilos. Es de color oro viejo con destellos naranjas. Parece más un vino naranja que muchos de los vinos denominados así.

Cuenta con una nariz ligera, aunque llena de matices, donde predominan unos exuberantes aromas a naranja amarga y a albaricoque que lo hacen muy atractivo y nos incitan a llevarlo a la boca que es donde nos termina de ganar para la causa haciendo que nos caigamos con todo el equipo ante esa boca amplísima que mezcla salinidad con notas dulces y amargas. Aparecen nuevamente los recuerdos de corteza de naranja amarga y nos deja un retrogusto de frutas tropicales larguísimo.

Es un vino de disfrute que te hace sentir tristeza cuando se acaba la botella y te arrepientes de no haber comprado más. Nosotros lo acompañamos con jamón ibérico y gambas blancas, acertando plenamente, aunque seguro que habrá otros muchos platos que le vayan bien.

Historia de una pequeña bodega

Pequeña pero matona. Así es Bodegas y Viñedos Garay, un proyecto sentimental que nació en 2009 aunque no ha sido hasta hace un lustro cuando se ha establecido como bodega comercial siendo, según sus propietarios, de las pocas de la zona donde entran uvas y salen botellas de vino”. Saben de la importancia del campo y de la sanidad de la uva como base primordial para la obtención de vinos de calidad, de ahí que lo trabajen con mimo y tengan máximo respeto por el entorno natural. El viñedo, con rendimientos en torno a un kilo y medio por cepa, se encuentra en plena conversión a producción ecológica certificada por el CAAE-ECOVALIA.

Llevan a cabo selección de uvas, despalillado y suave estrujado antes de prensar manualmente en prensa vertical de madera. La fermentación la realizan con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable y crían sus vinos en barricas bordelesas de roble francés y americano. Y lo mejor de todo es que no sacan sus vinos al mercado tras la crianza sino que los afinan en botella con un período de reposo en bodega, algo que deberían hacer todos los que crean vinos. 

Trabajo bien hecho y un vino estupendo a un precio democrático son la base de esta bodega onubense que hemos tenido el placer de descubrir y que seguiremos en el futuro. Y además tiene la suerte de asentarse en un lugar privilegiado que merece mucho la pena conocer. ¿Qué puede salir mal?

Salud y buenos vinos, amigos.

 

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Maruja Manzanilla Pasada, el vino que hace parar los relojes

Posted in 16€ - 20€, D.O. Manzanilla Sanlúcar de Barrameda, Fino y manzanilla, Vino Generoso with tags , , , , , , , on 11/02/2016 by vinoysequedo

100% Palomino de cepas plantadas en suelos calizos de albariza. Envejecido bajo el sistema de criaderas y soleras del Marco de Jerez. Vejez media de unos 15 años.

En este artículo vamos a hablaros de un enamoramiento instántaneo, de un flechazo en toda regla. Los que nos seguís sabéis de nuestro amor incondicional y sin ambages por los vinos generosos del sur de nuestro país a los que ya nos hemos referido en otras ocasiones en Vino y se Quedó. Pues sabed que en los últimos tiempos hemos estado a punto de la “monogamia generosa” con nuestra protagonista de esta nueva entrada del blog, que en realidad es una doble protagonista.

Doble, porque la Manzanilla Pasada Maruja es la prolongación en el tiempo de la Manzanilla Maruja, una absoluta maravilla con la mitad de tiempo de crianza que su vieja hermana que nos puso sobre la pista de la joya que hoy os presentamos. Esta manzanilla es una de las mejores, sino la mejor, entre las clásicas de Sanlúcar, llena de cuerpo, frescura y salinidad. Y es tan buena debido a una mínima filtración y a las pequeñas sacas que se llevan a cabo para proteger la duración del velo de flor.Maruja Manzanilla

Estos dos tesoros serían imposibles sin provenir del lugar del que provienen, Sanlúcar de Barrameda, un paraíso natural de buenas gentes que guarda en sus tierras la esencia de lo que podría ser el cielo en la Tierra. Esa confluencia de tierras privilegiadas para el cultivo de la variedad Palomino, ese Guadalquivir derramándose en el Oceano Atlántico frente a Doñana y esa salinidad que lo impregna todo, son el origen de nuestras queridas Marujas.

Marujeando en el mejor de los sentidos

Sin duda, habría que empezar a cambiar el sentido de esta palabra una vez bebidas estas excelsas manzanillas que son la misma y diferentes, si se nos permite la expresión. La Manzanilla Pasada Maruja es la Maruja pero adulta, con el doble de vejez media y en el final de su ciclo vital con el velo de flor para comenzar a tener destellos de oxidación. Para que todo el mundo lo entienda, es una manzanilla que se está amontillando por el paso de la crianza biológica a la crianza oxidativa. Además, en este calmado viaje ha ganado un gradito alcohólico ciertamente reconfortante con respecto a su hermana.

Maruja Manzanilla Pasada es de un color oro viejo casi ámbar y cuenta con una nariz muy tímida que se deja descubrir pausadamente y con mucha paciencia. Es un reto y un gustazo conseguirlo. Es muy jugosa, con toques cítricos de mandarina y de cáscara de naranja. Nos deja notas de crianza oxidativa que a nosotros nos recordaron a un barco de maderas viejas untadas de brea, justo la misma sensación que cuando visitamos el Muelle de las Carabelas de Colón en Palos de la Frontera y nos introdujimos en aquellos cascarones de nuez flotantes. Toda la fase olfativa está impregnada de sensaciones grasas.

En la boca es un vino muy equilibrado. Su entrada es suave, su paso ligero y su final larguísimo. Es untuoso, salino y posee una acidez marcada. Su postgusto aumenta a medida que uno va salivando. Es un vino que detiene el reloj. Es tal el placer que nos procura que uno se olvida del tiempo y se traslada al fondo de la solera. Esta manzanilla evolucionada nos deja recuerdos amontillados y a ratos nos evoca a un whisky de malta ligero.Maruja Manzanilla Pasada

Hasta este momento la habíamos tomamos sin acompamiento de comida, pero una vez saciados nuestros sentidos vimos que iba de perlas con jamón ibérico, revueltos con huevo, mojama, anchoas, foie y, como no, con tortillitas de camarones.

Juan Piñero, de almacenistas a elaboradores independientes

Las Bodegas Juan Piñero iniciaron su carrera en solitario en 1992 cuando dejaron de ser almacenistas de Argüeso e Hidalgo al comprar una bodega con más de cien años de historia en la emblemática calle Trasbolsa, centro neurálgico de las bodegas de Sanlúcar. Al año siguiente, y tras dejar la bodega en perfecto estado para la crianza de manzanillas de calidad, se hicieron con 1.800 botas de roble americano envinadas y con otras 400 de manzanilla, así como con mostos de Jerez.

Ya tenían el mejor material para lanzarse a la aventura y lo hicieron con tanto éxito que comenzando el siglo XXI le compraron a Pedro Domecq su bodega de la calle Alcoba y sus botas de manzanilla Maruja que rápidamente trasladaron a sus instalaciones de Trasbolsa. Además, Piñero se alió con Ramiro Ibáñez, el rey de la Palomino, que pasó a ser el enólogo asesor de la bodega con el encargo de sacar lo mejor de estas dos maravillas que hoy os hemos acercado. Esperemos que continúen los éxitos y que la calidad de sus manzanillas siga siendo tan alta por el bien de todos los amantes de estos vinazos. Que así sea.

Salud y buenos vinos, amigos.

 

 

 

 

El Cadastro 2011, el mejor vino de Arlanza

Posted in > 20€, D.O. Arlanza, Tinto crianza, Vino Tinto, Vinos, Vinos de autor, Vinos Nacionales with tags , , , , , on 28/01/2016 by vinoysequedo

Coupage de 95% Tempranillo y 5% de Garnacha. Viñas viejas de entre 50 y 100 años plantadas a unos 1.000 m. sobre el nivel del mar en suelos pobres de cascajos, cantos rodados y sílice. Viticultura ecológica certificada. Vendimia manual. Crianza de 19 meses en barrica de roble francés. 

Tras un período de tiempo sin asomarnos por aquí comenzamos 2016 con un grandioso vino para empezar el año con muy buen pie. Se trata de un vino ejemplar que todo buen aficionado debe probar alguna vez en su vida. Y encima nos sirve como excusa para que en Vino y se Quedó debute una nueva denominación de origen, la D.O. Arlanza, esa pequeña zona que se extiende entre las provincias de Burgos y Palencia y que hasta este momento no nos había convencido por sus rudos y verdosos vinos.

Nuestro protagonista es todo lo contrario, un vino maravilloso que amalgama en su interior todo lo bueno y deseable que tiene que tener esta bebida fermentada para hacer las delicias de los que la prueban. Y es que este gran tinto ha sido creado por el vitivinicultor del que ya os hemos hablado en dos ocasiones anteriores al presentar el Emilio Valerio 2011 elaborado en Navarra para la bodega Laderas de Montejurra y dos vinos que hace en La Rioja. Se trata del francés oriundo de Cognac y afincado en España, Olivier Rivière, que para nosotros es uno de los mejores vitivinicultores del panorama vinícola español. En esos dos posts podéis encontrar un acercamiento a su biografía.   

El Cadastro 2011, palabras mayores 

En el título de este artículo decimos que este tinto es “el mejor vino de Arlanza”, al menos que hayamos probado hasta el momento, y no sólo pensamos eso, si no que se encuentra entre los mejores vinos de España, y no queremos ir más allá para que nadie se lleve las manos a la cabeza ya que muchos “entendidos” no aguantan que nos podamos comparar a países que venden muy bien la moto pero que no hacen mejores vinos que nosotros.

Cadastro 2011

El Cadastro 2011 proviene de un viñedo en propiedad que Olivier posee en la localidad burgalesa de Covarrubias. Es de un color granate oscuro de capa tan alta que es opaca. En nariz nos deja unos intensos recuerdos de monte bajo y de notas especiadas y una presencia divina de regaliz en su versión más palulú.

Hasta el momento nos ha dejado muy buenas sensaciones pero en la boca es el no va más. Es tan aterciopelado que es la delicadeza hecha vino. Aunque pueda extrañar la dicotomía, es delicado e intenso a la vez porque su entrada es un pelín áspera pero rápidamente sus magníficos taninos sedosos le dan la vuelta al marcador. Su acidez está muy bien integrada, lo que lo hace muy jugoso y divertido. Es pura fruta muy fresca con un ligero amargor final. Cuenta con poca longitud pero con una gran persistencia.

En resumidas cuentas, es todo un señor vino que tiene un único problema: con una sola botella no tienes nada que hacer porque te engancha de tal modo que no puedes dejar de beberlo. Solo está genial, pero si le sumas unos pimientos del piquillo en tempura, un foie templado, jamón ibérico, lechazo o cochinillo, e incluso pescados como trucha y lubina, alucinarás aún más. En Madrid hemos visto que aún hay botellas de la añada 2011 aunque la 2012 ya está en el mercado y sigue siendo buenísima aunque más floral.

Puede que los críticos que sólo se fijan en datos y no en sensaciones digan que sus 15% de volumen alcohólico le impiden ser redondo, pero desde Vino y se Quedó nos ciscamos en esos pedantes y proclamamos a los cuatro vientos que El Cadastro 2011 es la leche, y si alguno de esos críticos afrancesados no está de acuerdo, que elija arma y padrino y nos veremos al amanecer. Hemos dicho.

Salud y buenos vinos, amigos.

 

 

 

 

 

Peña el Gato Natural 2014: zumo de Garnacha fermentado

Posted in 13€ - 15,99€, D.O.Ca Rioja, Tinto crianza, Vino Tinto, Vinos Naturales with tags , , , , on 01/12/2015 by vinoysequedo

100% Garnachas viejas de un viñedo único de 70 años plantado en laderas a una altura de 650 m. sobre el nivel del mar. Viticultura ecológica. Vendimia manual. Crianza de 10 meses en barricas de roble francés de 500 litros. Vino natural. Producción limitada a 660 botellas. 

Hoy queremos presentaros un vino espectacular que destaca por varias razones, la primera es que es un vino natural limpio hasta decir basta que deja en muy mal lugar a esos esnobs del universo vinícola que en cuanto aparece un productor (si encima es francés o italiano ya ni os contamos) que dice que elabora vinos naturales y que por eso es normal su olor a establo o a palo de gallinero porque él es un guarro al que sus vinos le huelen y le saben así, se suben al carro y nos machacan desde su imbecilidad congénita para que los demás también nos subamos al carro de esta mentira absoluta.

Pues bien, negamos la mayor, y desde Vino y se Quedó nos declaramos en guerra contra esos memos que van haciendo el ridículo por donde pasan repitiendo ese axioma. Serían capaces de defender cualquier gilipollez si ésta fuera pronunciada por los malditos gurús del vino. Basta ya.

Peña el Gato Natural 2014

La segunda razón por la que este vino es ejemplar es por la persona que lo ha elaborado, Juan Carlos Sancha, un reputado vitivinicultor riojano y eminente catedrático de Enología en la Univeridad de La Rioja donde ha desarrollado el Proyecto de Investigación de recuperación de variedades minoritarias autóctonas de la D.O.Ca. Rioja junto al catedrático de Viticultura Fernando Martínez de Toda. Éste y otros proyectos enológicos lo han catapultado hasta ser considerado toda una referencia mundial en el sector en cuanto al archivo genético de las distintas variedades de uva.

Bebiendo Peña El Gato Natural 2014

La razón más importante de todas es el vino en si. Lo primero que hicimos en Vino y se Quedó fue probar este vinazo en un día fruta para conseguir su máxima expresión aromática y gustativa. Y a fe que lo conseguimos porque el vino es una maravilla que se bebe sólo y que entra en el cuerpo como si fuera un zumo pero que al levantarte notas que de eso nada, que es todo un señor vino con 15% de volumen alcohólico.

En la copa es un vino brillante de color púrpura que no deja ver sus meses de crianza por ningún lado. Gran lágrima que mancha a discreción el cristal con una capa glicerinosa. Tiene una nariz ligera y, como ya os dijimos, tan limpia que cuesta trabajo pensar que no lleve nada de sulfuroso; dan ganas de ir al laboratorio a comprobarlo. Si no fuera un vino de Juan Carlos Sancha a lo mejor lo hubiéramos hecho pero conociéndole, confiamos en la rectitud del elaborador.

En boca es fruta pura destacando sobremanera unas vivísimas fresas silvestres que nos hacen sentir un buen rollo inmenso. Además se dejan sentir unas notas balsámicas que combinadas con una acidez perfecta y un músculo notable provocan que uno no pare de beber esta joyita de la enología. Un vino auténtico que marca un ejemplo a seguir.

Unas pinceladas sobre el autor y sobre su proyecto

El origen de este vino, así como de todos los tesoros que esconde Juan Carlos en su bodega, está en la localidad riojana de Baños de Río Tobía, ubicada en La Rioja Alta en uno de los parajes más fríos y difíciles para el cultivo de la vid de este paraíso de la uva. El vitivinicultor posee cinco hectáreas y media de viñedos propios en la zona del valle del río Najerilla.

El maestro Sancha, tipo afable y más majo que las pesetas, con el que hemos aprendido mucho en sus catas magistrales, ha recuperado variedades autóctonas en estos últimos años como la Maturana Tinta y la Tempranillo Blanco que podemos disfrutar en sus afamados vinos Ad Libitum. También ha experimentado con variedades minoritarias como la Maturana Blanca que está recuperando.

Con vinos así de honestos y creados por tipos auténticos que no se pavonean por ello como hacen otros que elaboran verdaderas birrias y parece que han inventado el mundo, da gusto escribir, aunque lo que más gusto da es beber sus creaciones en buena compañía. Lástima que salgan al mercado tan pocas botellas de este Peña El Gato Natural 2014, pero es que de lo bueno, por lo general, siempre hay poco.

Salud y buenos vinos, amigos.

 

Tragolargo 2013, su nombre lo dice todo

Posted in 5€ - 7,99€, D.O. Alicante, Tinto joven, Vino Tinto, Vinos, Vinos Naturales with tags , , , , on 09/09/2015 by vinoysequedo

100% Monastrell de viñas de entre 8 y 20 años de la Finca Casa Balaguer de Villena, Alicante, situadas a más de 700 m. de altura. Vendimia manual. Fermentación sin control de temperatura. 30% de raspón. Sin madera. Vino natural. Sin clarificar ni filtrar.

Sabemos que estas fechas son complicadas en muchos sentidos y sobre todo en el aspecto económico, y de ahí que os presentemos un vino que además de estar muy bueno tiene un precio excepcional que lo hace aún mejor. Por menos de 7 euros podréis haceros con una botella de este tinto joven alicantino elaborado por el famoso vitivinicultor Rafa Bernabé y disfrutar largamente sin remordimientos de conciencia.

El propio nombre del vino, Tragolargo, nos está dando pistas de la facilidad con la que se bebe y el ritmo que se coge rellenando la copa (pedimos moderación, que no hace falta ser Usain Bolt). Pero que nadie se lleve a engaño, este tinto alicantino vale más de lo que cuesta; está lleno de elegancia y matices que te hacen cuestionar constantemente lo que sabes de vinos.

Para empezar, es un Monastrell tan fresco que no se parece a esos vinos de esta variedad que están sobremadurados y el dulzor se apodera de ellos. Aparte de vendimiar las uvas más temprano para evitar esa madurez, se deja parte del raspón para ayudar a que el vino resultante se torne refrescante y vivaz. Incluso nos preguntamos en más de una ocasión durante su degustación si se trataba de esta variedad.

Cata del Tragolargo 2013

El día que probamos este tinto jovial hacía tanto calor en Madrid que se podía hacer una barbacoa sin barbacoa, directamente en el suelo. No eran las condiciones ambientales más favorables para la degustación de un vino tinto, aunque eso se podía compensar con el hecho de que estábamos dentro de un día fruta según los parámetros de la biodinámica, que tanto seguimos desde que nos demostramos a nosotros mismos empíricamente que no es un cuento chino.

Para combatir el efecto sopa en el vino lo enfriamos convenientemente en el refrigerador (en este punto pedimos tranquilidad a los ayatolás del mundo del vino, no os alteréis muchachos) y lo dejamos apto para ser ingerido con gusto.

Tragolargo 2013

El Tragolargo 2013 es un vino de color rojo picota oscuro de capa media y tiene una nariz grandiosa en la que se perciben con nitidez y potencia frutos rojos, flores de monte, regalizespecias sobre un magnífico fondo balsámico.

En boca es muy fresco e intenso sin perder cierta calidez. Aparecen ante nosotros espectaculares sabores a frutas silvestres ácidas y vibrantes unidos a recuerdos florales. Más adelante sentimos que el uso del raspón nos conduce a toques amargos y a una aspereza controlada que nos provocan salivación constante y unas increíbles ganas de beber sine die. Su nombre no puede estar mejor puesto: es un vinazo de trago largo balsámico y electrizante.

Es un vino ideal para beber incluso frío cuando el calor aprieta a conciencia porque sigue estando muy rico. Y va de maravilla acompañando comidas improvisadas a pie de playa o de piscina, así como una cena con comida thai bajo las estrellas. Pero que nadie renuncie a este tinto cuando llegue el frío porque estará genial regando carnes, estofados y legumbres.

Rafa Bernabé, el gurú tinajero de los vinos de Alicante

El vitivinicultor alicantino se ha convertido en los últimos años en una referencia constante para muchos elaboradores de los cuatro puntos cardinales de nuestro país que le tienen como referencia por su forma de hacer vinos naturales y por el empleo de las vasijas de barro para la crianza de algunos de los veinticuatro vinos que posee en el mercado. A los miembros de Vino y se Quedó nos pasa con Bernabé como con Woody Allen, nos gustan mucho algunas de sus creaciones y aborrecemos algunas otras, las menos. Pero lo que nos gusta es en demasía. A este hiperactivo autor cuando algo le sale bien le sale muy bien.

El prolífico elaborador creó hace algunos años la bodega Rafa Bernabé-Viñedos Culturales con la pretensión de poner en el mapa de los vinos de calidad a los creados a partir de uva Monastrell, dotando a éstos de la frescura y acidez que se han echado en falta en la zona durante mucho tiempo. Y todo ello con una observancia casi ritual por el cuidado del medio ambiente y el buen trabajo en el campo que se pueden observar en sus viñedos de Villena y de La Mata, cerca de Torrevieja.

Disfrutad de este gran vino joven lleno de matices y que además no atenta contra el bolsillo. ¿Se puede pedir más?

Salud y buenos vinos, amigos.

Viña Zorzal Garnacha 2014, un tinto navarro muy amable

Posted in 5€ - 7,99€, D.O. Navarra, Tinto joven with tags , , , , on 20/08/2015 by vinoysequedo

100% Garnacha de viñas viejas situadas a 490 metros de altura en Fitero. Vino joven. Vendimia manual. Fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable. Clarificado y filtrado suavemente sin estabilizar. Viticultura biológica.

Antes de tomarnos unos días de vacaciones queremos dejaros con un buen sabor de boca al presentaros la nueva añada de un vino que desde nuestro punto de vista hasta ahora no había sacado todo su potencial. Y que potencial. Se trata de un tinto joven navarro que tiene tantos matices en todas las fases de la cata que no parece un vino joven. Pero a fe que lo es. Es un chaval que tiene tan buenos genes que ha salido todo un hombretón muy bien formado en todos los aspectos.

En Vino y se Quedó lo catamos cuatro personas y quedamos impresionados porque no esperábamos tanta evolución en tan pocas añadas desde nuestra primera vez con él, y lo redondo que es en la actualidad. Es un vino que crea afición y que gustará a todo el mundo. Por si esto no fuera suficiente, tiene un precio espectacular que le hace un vino democrático al alcance de todos los bolsillos. Es un vino que si lo probara nuestra chavalada nacional es posible que empezará a cambiar de gustos en el ámbito del bebercio.

No esperemos más, entremos en detalles

Este Viña Zorzal Garnacha 2014 es muy bonito tanto en su diseño exterior, con una etiqueta elegante a la par que divertida, como en su color cuando es servido en la copa: muy limpio, con un tono picota de capa media con ribete juvenil.

Viña Zorzal Garnacha 2014

Al acercarlo a la nariz sentimos que se trata de una Garnacha de libro en el que predominan por doquier los aromas a frutas silvestres muy frescas y vivaces, seguidas de notas dulces y achocolatadas. A los 4 Fantásticos nos pareció muy sensual y seductor a la vez que ligero.

En la boca tiene una entrada picante y amarga muy sugestiva. Empieza el festival de sabores. En primer término aparecen los frutos rojos ácidos combinados con los toques a chocolate negro y a aceitunas negras y recuerdos de laurel. Todo esto combinado con un tanino dulce que nos alucina. Es de paso largo con un final amargo y cuenta con un postgusto persistente. ¿Y de acidez qué tal va? Pues maravillosamente. Es una acidez marcada pero integrada como si fuera la pieza final que encaja en el puzzle.

Este vino es para consumir por encima de nuestras posibilidades, aunque haya que hacerlo con moderación para que no se nos mosqueen las autoridades sanitarias, combina estupendamente con todo tipo de comidas y no cansa si uno lo bebe sin nada que echarse a la boca. Nosotros, que somos unos echaos pa’ lante lo tomamos acompañando unos gambones a la plancha y unas almejas a la Conchi, mi señora madre, que te hacían saltar las lágrimas de pura emoción. Y este tintazo no se resintió en ningún momento sino que se vino arriba cual morlaco bravo en el castigo. A los puristas les acaba de dar un infarto o dos en este momento. Gente de poca imaginación.

Aproximándonos a Viña Zorzal

Es importante el conocimiento de las personas que hacen los vinos para entender mejor a éstos. Hay veces que tomamos un vino que nos gusta mucho y su creador es imbécil, pero por lo general no suele fallar que los vinos bien hechos suelen tener buenas gentes detrás. En este caso, conocemos algo a los “zorzales” y hay que decir que son tipos normales que han decidido seguir los pasos de su padre que hace más de veinticinco años puso en marcha la bodega familiar. Con mucho compromiso los tres hermanos se han embarcado en el viaje de recuperar las variedades navarras para hacer con ellas vinos lo más naturales posibles y que dejen claro cuál es su origen. En poco tiempo los Zorzalbrothers han logrado que sus pájaros vuelen por todo el mundo.

Esta familia de viticultores navarros tienen su cuartel general en la bonita localidad de Corella y en Fitero la gran joya de la corona, el viñedo de Garnachas viejas que tantos buenos momentos nos va a hacer pasar. El que tenga la posibilidad que no dude en visitar la zona y dejarse mimar por nuestro vino de esta semana de Viña Zorzal, porque como ellos mismo dicen su pretensión al elaborar vinos es making friends!!!

Salud y buenos vinos, amigos.

 

 

 

Gran Reserva de Fondillón 1987, un vino que hay que probar antes de morir

Posted in > 20€, Curiosidades enológicas, D.O. Alicante, Vino Dulce with tags , , , on 30/07/2015 by vinoysequedo

100% Monastrell. Envejecido durante 21 años en toneles de roble por Salvador Poveda en sus bodegas de Monóvar. Botella nº 33 de las 4.000 que se embotellaron en el año 2008. 

Hoy queremos hablaros de una de esas joyas con la que contamos en España y que como pasa en demasiadas ocasiones es muy poco conocida, incluso entre las personas que se dedican a este mágico mundo del vino. Estamos hablando del fondillón, también conocido como Alicante. Es uno de los cinco únicos vinos en el mundo con nombre propio y el que primero lo consiguió, y ha sido declarado por la Unión Europea como uno de los vinos de lujo europeos. ¿A que no teníais ni idea? Reconocedlo, no pasa nada, a nosotros nos ocurrió lo mismo hasta que un día cayó en nuestras manos esta gloriosa botella y, entonces, vimos el cielo.

Se trata de un vino dulce que se elabora con uvas Monastrell sobremaduradas y que posteriormente se pasifican al sol durante quince días. Después se fermentan con el hollejo entre veinte y treinta días. Al finalizar la fermentación se procede al descube e introducción del vino en toneles de roble de entre 500 y 800 litros. Si es de gran calidad se rellenará el tonel entero, de lo contrario, servirá para ir rellenando los toneles tras las sacas. Aunque pueda parecerlo, el fondillón no sigue en su envejecimiento el sistema de criaderas y soleras propios de los vinos generosos, sino que en el mismo barril se efectúa una saca de aproximadamente un tercio de su capacidad y se rellena con el nuevo vino.

El Gran Reserva de Fondillón 1987 en todo su esplendor

El origen del fondillón está en la Huerta de Alicante, pero éstos desaparecieron en la década de los 70 del siglo pasado. Spain is different my friends. El maldito desarrollismo franquista terminó aplastando los parajes naturales de esta zona que comprendía buena parte de la provincia de Alicante acabando con cualquier atisbo de viña. Por suerte, un grupo de bodegas que se cuentan con los dedos de las dos manos decidieron que este patrimonio no se podía perder y comenzaron su recuperación en el interior de la provincia, en localidades como Monóvar, Pinoso y Sax, en las tierras del Vinalopó. Nuestro protagonista es fiel representante de este tipo de fondillón con menos color que los primigenios y menos rancio y dulce.

Fondillon

Este grandioso vino es además bien bonito: tiene un color yodado con irisaciones rojizo-cobrizas. En nariz domina el dulzor con aromas a pasas y a corteza de naranja, sensaciones muy parecidas a las de un cream. Seguimos olfateando y nos llegan notas de terrón de azúcar quemado, de almendras tostadas y de sal.

En la boca tiene una entrada punzante y dulce a la vez, con mucha presencia de naranja amarga. Es un vino más largo que un día sin pan, y posee un retrogusto increíble de puro yodo. Su final es agrio y aparecen toques de frutillos silvestres.

Y se preguntará el lector perspicaz ¿con qué demonios combino esta maravilla? Pues aparte de poder tomarlo solo como copa, si queremos unirlo a la comida va de cine en dos versiones, la de postre con chocolate puro o flan de huevo, o la de contraste con quesos intensos como La Peral asturiana.

Los entresijos del fondillón y su historia

Es un vino complicado de elaborar y que no reporta beneficios inminentes a los productores y, eso quieras que no, retrae a la hora de dedicarse a él. El clima es fundamental porque se necesita mucho calor que madure las uvas y un sol que caiga a plomo para asolearlas y dejarlas en un estado óptimo de pasificación. Y lo más importante es que esta uva sea Monastrell porque es de la única de la que se puede hacer fondillón, y éste sólo se puede elaborar en la zona de Alicante.

El fondillón es una bebida de los dioses y hace unos cuantos siglos era uno de los vinos preferidos por la nobleza y la realeza europeas, así como por los poetas. Y como hay cosas que nunca cambian, no digamos de los cardenales y obispos que daban buena cuenta del alicantino, como también hacía El Rey Sol, Luis XIV de Francia, que se ponía ciego de bizcochos mojados en fondillón bajo prescripción médica. Llegó a ser un vino con Denominación Real siendo de lo más chic durante el Renacimiento. Estuvo presente en el viaje en barco en el que los navegantes de la Armada Hispánica, el portugués Fernando de Magallanes, y el español, Juan Sebastián Elcano, dieron la vuelta al mundo en barco por primera vez en la Historia.

Y fue refugio de escritores que le hicieron grandes loas en muchas de sus obras y que suponemos que en su vida privada bien degustaban. Es el caso de Shakespeare (como amaba el bardo inglés nuestros vinos dulces y nuestros generosos) que en algunas de sus obras de teatro comenta los beneficios del fondillón, o de novelistas posteriores como Daniel Defoe, Dostoievski o Salgari.

Tras este repaso a una de las maravillas de la que los españoles podemos sentirnos muy orgullosos, dan ganas de tomarse una copita de nuestro protagonista que es el mejor de los fondillones que hemos probado hasta la fecha. El trabajo que están llevando a cabo en las Bodegas Salvador Poveda por la recuperación de este histórico vino es ejemplar, y desde aquí se lo agradecemos profundamente. Probadlo y ya nos diréis. El que lo dijo muy bien dicho fue Azorín que lo definió así:

“vino centenario, su sabor es dulce, sin empalago; por su densidad empaña el cristal; huele a vieja caoba”.

Salud y buenos vinos, amigos.