Archive for the V.T. Castilla y León Category

Ácrata Bobal Rosado 2012 “Verano”, un vino que va a su bola

Posted in 5€ - 7,99€, V.T. Castilla y León, Vino Rosado, Vinos Nacionales, Vinos Naturales with tags , on 14/04/2015 by vinoysequedo

100% Bobal. Fermentación espontánea, sin levaduras artificiales. Viñedos viejos en altitud. Producción limitada a 600 botellas. Cultivo ecológico con uso de métodos biodinámicos.

Aquí me tenéis de nuevo, sentado a la fresca ante un portátil más precario que un vino búlgaro y contemplando una preciosa estampa del Tibidabo con su enorme basílica magníficamente iluminada (debe ser verdad que la crisis se ha esfumado porque la dejan encendida toda la noche) y la noria del parque de atracciones adyacente variando de color chillón y estridente a cada segundo. Es lo bueno de pertenecer a Vino y se Quedó, uno nunca sabe si le va a pillar en Madrid, Borstendorf o Barcelona el momento de acercarse a los cada vez más fieles seguidores del blog.

Nuestro protagonista de esta nueva entrada es un vino muy particular por varias razones: siendo de la Ribera del Duero está elaborado con una uva de origen mediterráneo que en esta zona es conocida como Valenciana y que fue plantada en los años cuarenta del pasado siglo para la creación de claretes por los paisanos de la zona. De ahí que no pueda comercializarse bajo la D.O. Ribera del Duero. Siendo un rosado parece un clarete, y siendo un vino nos trae recuerdos de sutiles pacharanes. Es un vino que pasa de las normas establecidas como anuncia en su nombre.

Cata de un vino que pasa de convencionalismos

Este rosado creado por la que es nuestra bodega del mes de abril, Kirios de Adrada, pertenece a la serie Las cuatro estaciones, que recoge un vino para cada estación del año. Nos parecía muy facilón presentároslo con la llegada del verano y nos hemos adelantado un poco. Bien es cierto que lo probamos cuando en España parecía haberse instalado el calor, aunque en los últimos días hemos vuelto a lo que debe ser el mes de abril que parecía que alguien nos había robado, como en la canción del maestro Sabina.ÁCRATA Bobal Rosado

El Ácrata Bobal 2012 “Verano” es de color anaranjado como de clarete, natural en su “turbiedad” al no estar clarificado. Cuenta con una lágrima gorda debido a su potencial glicerinoso.

Tiene una nariz de mediana intensidad en la que percibimos aromas a fresa ácida, a pomelo y a caramelo quemado que ya hemos notado antes en rosados elaborados con esta variedad. Se hace palpable una notable presencia alcohólica.

En boca es directo, punzante, de largo recorrido que nos llega al final de la garganta. A su paso nos deja un amargor incitante, recuerdos a jarabe dulce y amargo a la vez, a palulú, a endrinas, a pomelo y a naranja amarga.

En su degustación nos atonta y nos amodorra de manera muy placentera por lo que lo recomendamos para regar una comida potente al estilo de espagueti con pesto genovese y gambas, con arroz con conejo o campero, con butifarra a la brasa, y con huevos fritos con foie y trufa.

Una bodega que lo hace como se debe de hacer

Por eso es la bodega que hemos elegido este mes. Amigos lectores, sabéis que perseguimos a aquellos vitivinicultores que apuestan decididamente por cuidar el entorno donde elaboran sus vinos, en primer lugar, mimando el suelo sin agredirlo con sustancias que, tarde o temprano, terminan por perjudicarnos a todos, y en segundo lugar, pasando de tecnificaciones que en nada favorecen al campo; de ahí que hayan recuperado los trabajos en el viñedo con la ayuda de animales de tiro.

Los amigos de Kirios de Adrada, Jesús Lázaro y Maite Perera, comenzaron este proyecto familiar en 2001 con la recuperación de viñedos viejos y muy viejos por encima de los 900 metros de altura en Adrada de Haza, en pleno corazón de la Ribera del Duero, y por si esto no fuera bastante, potenciaron la biodiversidad haciendo vinos no solo de Tempranillo, sino también de Garnacha, de Albillo, de Pirulés, de Bobal y de Monastrell. Suponemos que tuvieron que hacer frente a la típica cerrazón de los paisanos de la zona que ya hemos visto en otros lugares ante los que deciden romper las normas y lanzarse a realizar sus sueños sin hacer lo mismo que hace el resto.

Nos gusta como lo hacen y como lo cuentan. Se nota la verdad en cuanto uno descorcha uno de sus vinos y siente la fuerza del terruño, esa que nunca engaña a nadie que posea cierta sensibilidad. En estos días hemos probado alguno de los vinos que elaboran, como el peculiar Albillo-Pirulés, o el gran Kirios de Adrada Todo, aparte del que hoy os presentamos, y tenemos que deciros que nos ha parecido que destilan verdad. Y eso es lo que pedimos a nuestros vinos.

Además hemos descubierto con mucho agrado que la bodega apuesta por el enoturismo a unos precios ajustados para todos los bolsillos, tal como hacen con sus vinos, y ese es un punto más a su favor para que les otorguemos nuestro apoyo. Y encima, estos “libertinos”, han creado una página web estupenda para la navegación a la vez que atractiva. Para que algunos digan que no se puede.

Nos ha gustado mucho lo que han conseguido en esta bodega burgalesa: la unión de buenos vinos, cuidado del entorno, respeto por las buenas artes tanto en el campo como en la bodega, así como la modernidad en el ámbito comercial y corporativo. El resultado final es muy digno de mención. Por todo ello nuestra más sincera enhorabuena.

Salud y buenos vinos, amigos.

San Esteban Viñas de Monte Edición Especial 2010, un tinto no apto para hiperactivos

Posted in 10€ - 12,99€, Tinto crianza, V.T. Castilla y León, Vino Tinto, Vinos Naturales with tags , , on 14/11/2014 by vinoysequedo

Coupage de 80% Cabernet Sauvignon y 20% Mencía. 19 meses de crianza en barricas de roble francés de 225 litros usadas. Tostados medios y bajos. Producción de 5.500 botellas.

El vino que hoy traemos a este cada vez más concurrido rinconcito del vino, recientemente hemos sobrepasado las treinta mil visitas, es un gran vino berciano que por motivos administrativos está adscrito a la denominación de Vino de la Tierra de Castilla y León. Según los propios bodegueros este hecho se debe a que “algún genio trazó el límite de la Denominación de Origen Bierzo a menos de 50 metros de nuestro viñedo de Albares de la Ribera”.  Sigue leyendo

Lovamor 2012. ¡Para beberte mejoooooooor!

Posted in 10€ - 12,99€, V.T. Castilla y León, Vino Blanco, Vinos Naturales with tags , , , on 21/11/2013 by vinoysequedo

100% Albillo. Blanco sin crianza. Viñedos de más de cien años plantados en altura. Suelos arcilloso-calizos. Elaboración natural. Producción limitada a 2.000 botellas.

Aquí estamos de nuevo para hablaros de uno de los vinos blancos más originales que se pueden encontrar en el panorama vinícola español y, posiblemente, mundial. El artífice de esta placentera excentricidad es el vitivinicultor de Peñafiel afincado en Brunete, Alfredo Maestro Tejero, de cuya figura ya os hablamos en un post hace algunas semanas. 

Catando un cuento.

Nada más ver la botella de este original vino todo nos remite al cuento de Caperucita Roja, pero al estilo del chiste aquel, un tanto grosero, que terminaba con la frase del Lobo “¡Cómo ha cambiado el cuento!”. Vemos a una Caperucita en tacones besando al Lobo Feroz que ya no parece tan feroz por gracia del amor. Sí, amigos, no veamos zoofilia en una escena que es simplemente eso, amor con mayúsculas, o Lovamor como le gusta a Alfredo Maestro, esa interesante mezcla de la misma palabra en inglés y en español. Nos gusta esta etiqueta, nos hace gracia, y nos remite al hemisferio más friki de nuestro cerebro para recordar la mítica canción de La Orquesta Mondragón, “Caperucita Feroz“, en la que Javier Gurruchaga cantaba aquello de “¡Hola mi amor! soy yo tu lobo, quiero tenerte cerca para verte mejor…”. Histórica performance.Lovamor 2012

Lo primero que llama la atención del Lovamor 2012 es su color, un dorado tan viejo que más parece el de un zumo de manzana que el de un vino blanco. Ahí es donde comenzamos a notar que se trata de un vino natural. Su color es limpio y tiene una lágrima preciosa e intensa.

Para los menos versados en las lides de la cata el color podría parecerles anunciador de un vino primitivo, agreste, pero nada más lejos de la realidad. En nariz es fresco y embriagador, toda una ambrosía de olores y matices que van desde la manzana al horno y el brioche, al melón y las notas cítricas, florales y minerales. Es increíble que este vino nos haga sentir recuerdos de pastelería si tenemos en cuenta que no ha pasado por barrica. Ahí se nota el gran trabajo que Alfredo Maestro ha hecho con la Albillo centenaria, a la que ha dejado macerar seis días con sus pieles para que se exprese como realmente es.

La sublimación llega cuando ponemos este néctar en la boca y sentimos que el vino es grasiento, largo, profundo, fresco y vibrante, con una acidez para enmarcar. Aparecen notas de melón maduro, muy bien integradas con las notas cítricas, y un ligero amargor. Pero sobre todo, sabe a uva. Esa conjunción hace de él un vino muy vivo y sensual, de esos que no podemos dejar de beber. Nos sentimos como un César degustando medio recostados este vino que nos saca del concepto tradicional de los blancos.

Pensamos que la mejor mezcla para este vino es una buena compañía humana, unos quesos suaves de calidad, así como pasta con aceite de oliva con esencias y, para los más atrevidos, sushi o comida tailandesa no muy picante.

Recomendamos que se sirva a una temperatura de unos 12º C, ya que más frío hemos observado que pierde muchos de sus matices.

El único pero que le ponemos al Lovamor es la cápsula lacrada que hace difícil su apertura; si uno no es demasiado ducho abriendo botellas puede acabar encontrándose con fragmentos de cera en la copa. Como podéis ver, una minucia si lo comparáis con el inmenso placer que experimentaréis al degustar este vinazo made by Master Alfredo. Y a un precio de poco más de 10 €. ¿Qué más se puede pedir?

Salud y buenos vinos, amigos.

Viña Almate 2012. Frutas del bosque en estado líquido

Posted in 5€ - 7,99€, Tinto crianza, V.T. Castilla y León, Vino Tinto, Vinos Naturales with tags , , , on 26/08/2013 by vinoysequedo

100% Tempranillo. Tinto Roble con una crianza de 2 a 4 meses en barricas de roble francés azuelado* sin tostar. Viticultura totalmente biodinDSC_0145ámica.

Que alegría estar de nuevo por aquí para recomendaros un vino muy adecuado para estos tiempos en los que nos movemos: óptimo para el tiempo climatológico, puesto que se puede enfriar por debajo de los 15º C sin miedo a cargárnoslo, como para el tiempo económico que estamos sufriendo, porque es un vino con un precio muy correcto, rondando los 7 €.

Descorchemos una botella y catémosla. 

Los componentes del blog innovamos sobremanera a la hora de efectuar la cata de este vino. La realizamos a través de conexión telefónica entre Barcelona y Madrid y fue bastante divertido. Esto es lo que de allí salió. Si algo no es de vuestro agrado las quejas a Graham Bell.

Observamos que al servir el vino en la copa el color es granate con aproximación al tono cereza picota con un marcado borde de color violáceo que se extiende hasta el púrpura.

Fase olfativa: a copa parada predominan los aromas a frutas rojas con algún matiz a frutas negras. Se perciben notas licorosas, golosas y herbales. A copa movida sale a relucir una gran combinación de frutos del bosque y guindas en licor. Es balsámico y herbal y se adivinan toques a toffe. Al final descubrimos matices lácticos y leves notas a pimienta negra fresca. Al olerlo despeja la nariz, como los famosos caramelos.

En la boca sentimos la especificidad frutal que aporta la uva tempranillo con poco tiempo de crianza. Al principio acusamos una acidez y una carga alcohólica muy marcada, y eso que habíamos dejado la botella abierta más de dos horas para que el vino se oxigenara convenientemente. Al probarlo notamos una ligera sensación carbónica. Tiene un paso largo con taninos muy presentes. El final es picante y áspero. Llegados a este punto de la cata pensábamos que el vino tenía una acidez desmesurada pero “hete” aquí que a medida que nos servíamos ésta comenzó a desaparecer. El vino se convirtió en seda, dulzura y frescor, y no hubo forma de parar de beber hasta que la botella quedó presta para el reciclaje. Por tanto, Achtung!, no saquemos conclusiones precipitadas. Hay que darle tiempo para que se exprese como realmente es. Es lo que tienen los vinos orgánicos, que son un poco bipolares. Es un vino vivo, que aunque sea increíble de creer, os prometo que nos llegó a hablar.

Viña Almate 2012Recomendamos acompañar al Viña Almate 2012 con cualquier carne a la plancha o a la piedra, tapa ibérica, queso de oveja, o productos de barbacoa. Tampoco le tiene que ir nada mal a un arrocito sin marisco ni pescado. Hemos concluido que si se degusta sin carne es más ácido y comiendo con él se aprecia la fruta roja con toque licoroso.

Este vino para todos los públicos se lo debemos al enólogo y viticultor Alfredo Maestro Tejedor (Almate proviene de las dos primeras letras de su nombre y apellidos). Éste comenzó plantando viñas en su tierra natal, Peñafiel, hace unos quince años. Hasta hoy sigue en solitario al mando de su bodega homónima en la localidad vallisoletana donde elabora vinos absolutamente biodinámicos desde el principio hasta el fin. La gama suma ya doce vinos que no sólo provienen de esta zona sino también de Ávila y Madrid. Nos gustan todos los que probamos hasta el momento menos La Cosa-The Thing 2012, su vino dulce.

Esperamos que podáis disfrutar de este vino en estos días calurosos en alguna reunión sin pretensiones con los amigos o con la familia, que ahí ya no nos metemos.

Salud y buenos vinos, amigos.

* Azuelado: técnica de regeneración de barricas.

La Movida Laderas 2010, puro bombón de licor

Posted in > 20€, Tinto crianza, V.T. Castilla y León, Vinos Naturales with tags , on 14/09/2012 by vinoysequedo

La Movida Laderas 2010. 100% Garnacha. Tinto crianza. Bodegas Maldivinas. Cebreros (Ávila).

Si me llegan a decir hace quince o veinte años que iba a quedar rendido ante un vino de Cebreros o de sus proximidades, hubiera tachado de loco a aquél que se hubiera atrevido siquiera a sugerirlo. En los años de mi adolescencia y primera juventud (a mis 39 me digo que estoy viviendo la segunda juventud, cada uno se engaña como quiere) tuve la ocasión de probar los brebajes que se preparaban en esa zona, y que me niego a llamar vino, gracias a que llegaban a mi ciudad a granel, como lo hacían los que provenían de Cariñena y Valdepeñas. Eran infames, por decirlo con la mayor suavidad posible. Corrían otros tiempos, en los que no se primaba la calidad sino la más absoluta e indecente cantidad. En aquellos momentos en España se consumían muchos más litros de vino per capita que en la actualidad, pero qué vinos. Eran vinachos que no tenían la más mínima calidad y eran perfectos para mezclar con agua o gaseosa. O casi mejor, para desatrancar fregaderos. Algunos podrán decir que nos pasamos en el análisis. A esos críticos simplemente les preguntamos, ¿los probasteis vosotros?  

Pero esos lamentables recuerdos que me han llegado a estremecer y a hacer sentir escalofríos, afortunadamente han quedado congelados en el pasado, porque en estos momentos un grupo de soñadores, entre los que se encuentran Guillermo y Carlos de Maldivinas, están recuperando la zona y convirtiéndola en sinónimo de calidad y de prestigio.

El vino que hoy nos ocupa es un claro exponente de esta entrada por la puerta grande de los vinos de calidad de este lugar enclavado en la provincia de Ávila, que limita con el sureste de la preciosa Sierra de Gredos y con el oeste de la Comunidad de Madrid.

Las vides están en terrenos difíciles, con inclinaciones increíbles en algunos tramos que harían que hasta Spiderman tuviera dificultades para moverse entre ellas.  En esas condiciones es normal que las garnachas resultantes sean bravas. Lógicamente, estas vides no dan grandes cantidades de frutos. Todo unido hace que el precio de la botella se eleve. Las dificultades y la calidad es lo que tienen.

Este vino es impresionante desde su descorche. Cuando pasa de la botella a la copa ya nos está diciendo mucho, la intensidad de sus rojos me recordó a mis espectaculares momentos donando sangre. Puede parecer desagradable lo que estoy diciendo, y seguramente lo es, pero yo lo ví como algo bello, el vino como metáfora de vida. Prometo que estas cosas se me ocurren sobrio. Como iba diciendo, este vino es increíble. Al llevarlo a la nariz los expertos nos dirán que tiene toques minerales y a frutos rojos, y es cierto, pero a nosotros también se nos presentaron toques balsámicos, especiados y a eucalipto. Y, señoras y señores, me pongo de pie para hablar de lo que uno experimenta cuando se lleva este elixir a la boca, con la dificultad que entraña escribir en esta postura. El paladar se nos llena de frutas maduras y ligeros toques torrefactos a los que les siguen, en una explosión y traca final, multitud de notas licorosas que nos sugirieron bombones rellenos de licor. Los que lo probamos íbamos desde el coñac al calvados, pasando por el marrasquino. Eso es lo bonito de las catas, que cada uno dice lo que le parece, y todos tan amigos.

En resumen, este pedazo de vino es una proeza. Es muy equilibrado, a pesar de tanta amalgama de sabores mezclados, y tiene una intensidad golosa y persistente, que como dijo en una ocasión Doreen, “enamora”.

Recomendamos que se acompañe de carnes rojas, foie, quesos curados o embutidos ibéricos. También va perfectamente con carnes de cerdo ibérico como el secreto o la pluma.

Enhorabuena a los responsables de esta joya, a los que nos lo recomendaron, y a los que se decidan a probarlo. Prometemos que no se arrepentirán. Y si pasáis por la zona no olvidéis visitar Cebreros y sus alrededores. Seguro que os encantarán estas tierras bañadas por el río Alberche, punto de encuentro entre los antiguos vetones y los carpetanos.

Salud.