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Emilio Hidalgo, el guardián de los tesoros de Jerez

Posted in Amontillado, Curiosidades enológicas, D.O. Jerez-Xèrés-Sherry, Donde paladear buen vino, Fino y manzanilla, Oloroso, Palo Cortado, Vino Generoso with tags , , , , , on 01/10/2015 by vinoysequedo

Los que nos conocen un poco saben que nos encantan los vinos generosos. Esos sherrys que son más una celebración de historia que una bebida. En varias ocasiones ya os hablamos de algún vino del Marco de Jerez formado por el triangulo mágico de Sanlúcar de Barrameda, el Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera. Hoy queremos aprovechar el cambio de mes para presentaros nuestra bodega de octubre. La historia de Bodegas Emilio Hidalgo nos retrotrae al casco antiguo de Jerez de la Frontera de 1874, año de la fundación de la bodega, en el que la familia ha ido manteniendo partidas fundacionales. En la actualidad, la quinta generación sigue cuidando las soleras que en algún caso albergan tesoros de más de cien años.

En su gama de productos encontramos todo el abanico de jereces. Parece mentira que todos provengan de la misma variedad, la Palomino Fino. Es realmente difícil decantarse por uno en concreto, casi misión imposible, eso depende de cada persona. Partimos del hecho de que todos los que mencionamos a continuación son pequeños caprichos, son historia líquida, representantes de lo que se esconde por Jerez y de lo que debemos disfrutar mientras podamos permitírnoslo. Sí amigos, os pongáis como os pongáis, a pesar del precio que tienen, NO SON CAROS. El día que vuelvan a ser considerados en España como lo son en el extranjero os vais a arrepentir de no haberos lanzado hacia su conocimiento. ¿Cuánto os gastáis en una botella de whisky de malta o de cognac y cuántos años tienen?

El Tresillo 1874En el caso de El Tresillo 1874 nos inclinamos ante un amontillado viejo de aproximadamente cincuenta años de una solera que tiene la misma edad que la bodega. Es muy delicado, sutil, largo y voluptuoso. Para descubrir todos sus matices uno necesita tranquilidad y nada de comida. Avellanas, almendras, cáscara de cítricos en la nariz. En la boca caramelo, nueces dulces y toques salinos.  Si tenéis una bucket list de los vinos que probar antes de morir este amontillado excepcional debe formar parte de ella. No lo confundáis con El Tresillo que proviene de la misma solera pero que con unos quince años de edad y un período de crianza oxidativa muy corto es más un fino en camino hacia amontillado que un amontillado propiamente dicho.

Hablando de finos nos tenemos que detener en el excepcional La Panesa. Crianza biológica extrema, quince años para un fino son como 50 para una actriz porno, algo inusual. En la nariz es intenso, con aromas increíbles de nueces y avellanas. En boca es amplio y salino, con frutos secos, notas cítricas y de cera. Es puro, complejo e intenso, sin duda el mejor fino que hemos probado hasta ahora.

Villapanes OlorosoPara los aficionados al oloroso, que a diferencia del amontillado o del palo cortado no pasa por la crianza biológica ya que una vez encabezado con alcohol realiza directa- mente la crianza oxidativa, Emilio Hidalgo ofrece el Villapanes. En nariz es complejo, algo picante, con notas de cáscara de naranja y brandy. En boca es intenso y concentrado con notas de nueces y un final eterno. Su elegancia envuelve la potencia. Para los que #somosmuydepalocortado no podemos dejar inadvertido el Privilegio. Haciendo honor a su nombre este palo cortado nos enamora por su equilibrio. ¡Simplemente impresionante! Otro para la bucket list.

La semana pasada comprobamos con alegría que Madrid cuenta con un nuevo establecimiento donde degustar estas joyas. Apuntad la dirección, flipad con la cantidad de referencias por copa que podéis encontrar y dejaos seducir por el buen servicio que ofrecen Pakita Espinosa y su equipo en la Taberna Palo Cortado. Por supuesto, allí no faltan los vinos de nuestra bodega del mes.

Salud y buenos vinos, amigos.

 

 

 

 

Gran Reserva de Fondillón 1987, un vino que hay que probar antes de morir

Posted in > 20€, Curiosidades enológicas, D.O. Alicante, Vino Dulce with tags , , , on 30/07/2015 by vinoysequedo

100% Monastrell. Envejecido durante 21 años en toneles de roble por Salvador Poveda en sus bodegas de Monóvar. Botella nº 33 de las 4.000 que se embotellaron en el año 2008. 

Hoy queremos hablaros de una de esas joyas con la que contamos en España y que como pasa en demasiadas ocasiones es muy poco conocida, incluso entre las personas que se dedican a este mágico mundo del vino. Estamos hablando del fondillón, también conocido como Alicante. Es uno de los cinco únicos vinos en el mundo con nombre propio y el que primero lo consiguió, y ha sido declarado por la Unión Europea como uno de los vinos de lujo europeos. ¿A que no teníais ni idea? Reconocedlo, no pasa nada, a nosotros nos ocurrió lo mismo hasta que un día cayó en nuestras manos esta gloriosa botella y, entonces, vimos el cielo.

Se trata de un vino dulce que se elabora con uvas Monastrell sobremaduradas y que posteriormente se pasifican al sol durante quince días. Después se fermentan con el hollejo entre veinte y treinta días. Al finalizar la fermentación se procede al descube e introducción del vino en toneles de roble de entre 500 y 800 litros. Si es de gran calidad se rellenará el tonel entero, de lo contrario, servirá para ir rellenando los toneles tras las sacas. Aunque pueda parecerlo, el fondillón no sigue en su envejecimiento el sistema de criaderas y soleras propios de los vinos generosos, sino que en el mismo barril se efectúa una saca de aproximadamente un tercio de su capacidad y se rellena con el nuevo vino.

El Gran Reserva de Fondillón 1987 en todo su esplendor

El origen del fondillón está en la Huerta de Alicante, pero éstos desaparecieron en la década de los 70 del siglo pasado. Spain is different my friends. El maldito desarrollismo franquista terminó aplastando los parajes naturales de esta zona que comprendía buena parte de la provincia de Alicante acabando con cualquier atisbo de viña. Por suerte, un grupo de bodegas que se cuentan con los dedos de las dos manos decidieron que este patrimonio no se podía perder y comenzaron su recuperación en el interior de la provincia, en localidades como Monóvar, Pinoso y Sax, en las tierras del Vinalopó. Nuestro protagonista es fiel representante de este tipo de fondillón con menos color que los primigenios y menos rancio y dulce.

Fondillon

Este grandioso vino es además bien bonito: tiene un color yodado con irisaciones rojizo-cobrizas. En nariz domina el dulzor con aromas a pasas y a corteza de naranja, sensaciones muy parecidas a las de un cream. Seguimos olfateando y nos llegan notas de terrón de azúcar quemado, de almendras tostadas y de sal.

En la boca tiene una entrada punzante y dulce a la vez, con mucha presencia de naranja amarga. Es un vino más largo que un día sin pan, y posee un retrogusto increíble de puro yodo. Su final es agrio y aparecen toques de frutillos silvestres.

Y se preguntará el lector perspicaz ¿con qué demonios combino esta maravilla? Pues aparte de poder tomarlo solo como copa, si queremos unirlo a la comida va de cine en dos versiones, la de postre con chocolate puro o flan de huevo, o la de contraste con quesos intensos como La Peral asturiana.

Los entresijos del fondillón y su historia

Es un vino complicado de elaborar y que no reporta beneficios inminentes a los productores y, eso quieras que no, retrae a la hora de dedicarse a él. El clima es fundamental porque se necesita mucho calor que madure las uvas y un sol que caiga a plomo para asolearlas y dejarlas en un estado óptimo de pasificación. Y lo más importante es que esta uva sea Monastrell porque es de la única de la que se puede hacer fondillón, y éste sólo se puede elaborar en la zona de Alicante.

El fondillón es una bebida de los dioses y hace unos cuantos siglos era uno de los vinos preferidos por la nobleza y la realeza europeas, así como por los poetas. Y como hay cosas que nunca cambian, no digamos de los cardenales y obispos que daban buena cuenta del alicantino, como también hacía El Rey Sol, Luis XIV de Francia, que se ponía ciego de bizcochos mojados en fondillón bajo prescripción médica. Llegó a ser un vino con Denominación Real siendo de lo más chic durante el Renacimiento. Estuvo presente en el viaje en barco en el que los navegantes de la Armada Hispánica, el portugués Fernando de Magallanes, y el español, Juan Sebastián Elcano, dieron la vuelta al mundo en barco por primera vez en la Historia.

Y fue refugio de escritores que le hicieron grandes loas en muchas de sus obras y que suponemos que en su vida privada bien degustaban. Es el caso de Shakespeare (como amaba el bardo inglés nuestros vinos dulces y nuestros generosos) que en algunas de sus obras de teatro comenta los beneficios del fondillón, o de novelistas posteriores como Daniel Defoe, Dostoievski o Salgari.

Tras este repaso a una de las maravillas de la que los españoles podemos sentirnos muy orgullosos, dan ganas de tomarse una copita de nuestro protagonista que es el mejor de los fondillones que hemos probado hasta la fecha. El trabajo que están llevando a cabo en las Bodegas Salvador Poveda por la recuperación de este histórico vino es ejemplar, y desde aquí se lo agradecemos profundamente. Probadlo y ya nos diréis. El que lo dijo muy bien dicho fue Azorín que lo definió así:

“vino centenario, su sabor es dulce, sin empalago; por su densidad empaña el cristal; huele a vieja caoba”.

Salud y buenos vinos, amigos.

 

Vino y se Quedó en el nacimiento de un vino

Posted in Blogueros de viaje, Curiosidades enológicas with tags , , , on 17/09/2014 by vinoysequedo

Para entender lo que realmente significa elaborar vino había que ensuciarse, sudar y compartir momentos únicos con las personas que lo dan todo para que podamos disfrutar de una buena copa como aquella que nos enamoró hace algún tiempo. Tenía que ser en el territorio abulense de Cebreros, últimamente en boca de mucha gente y bajo la lupa de la crítica especializada, donde los “garnacheros” de Gredos están recuperando la zona y convirtiéndola en sinónimo de calidad y de prestigio.

No podía haber mejor momento para acompañar a Guillermo Fernández y Juan Carlos Arenas que en su primera vendimia en bodega propia. Justo antes de la campaña se trasladaron del espacio cooperativo de El Barraco al suyo en Sotillo de la Adrada. Éste ha sido un paso muy importante para poder mejorar las condiciones de elaboración y la calidad de sus vinos. Cuando les consultamos en mayo sobre la oportunidad de poder trabajar codo con codo con ellos se miraron arqueando las cejas. Probablemente se preguntaron que demonios íbamos a hacer aparte de catar y atosigarlos a preguntas. Al fin llegó septiembre y durante nueve días Vino y se Quedó pudo participar en la elaboración de esas garnachas únicas en un clima de absoluta transparencia y camaradería. Carlos y Guillermo nos abrieron sus cubas, sus casas y sus corazones. La Movida Laderas El segundo día de la vendimia 2014 llegamos directamente con la maleta a la bodega y ¡a pisar! Sí, sí, aquí se pisa con los pies, mucho más suave que usar maquinaria. A fin de cuestas estamos hablando de vinos artesanales, de pequeñas parcelas vinificadas por separado para llenar apenas una barrica cada una. La cosecha estaba en perfectas condiciones. Cada racimo se recogió a mano. La uva se vendimió en su punto de madurez óptima. Esta es la clave para obtener un vino fresco pero sin verdores. Como este año hasta el raspón había madurado bien, tanto La Movida Laderas como el Doble Punta se elaboraron con él.

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Los “Maldivinos” no son talibanes de la biodinámica ni de los vinos naturales pero si de la mínima intervención y de la máxima calidad. “La intuición está por encima de la razón.” ¿Sulforoso? “¡Sí, lo justo! Los vinos tienen que viajar y el elaborador no puede controlar la cadena hasta el consumidor final si no se dedica a vender exclusivamente en bodega.” Hay mucha polémica sobre el tema. Nos pueden contar misa pero algunos mienten seguro. Respecto a la influencia lunar no nos hemos adentrado en los escritos de Rudolf Steiner ni en el calendario de Maria Thun, pero después de volver a pisar la uva en la noche de luna llena y comprobar el arranque de la fermentación a la mañana siguiente, incluso ver el comienzo de la fermentación en otra cuba a 15 grados, no cabe ninguna duda de su efecto.

Dale todo

Para inaugurar la bodega propia el proceso de elaboración también tenía que ser propio. Eso al menos nos motivó para despalillar unos dos mil kilos de uva a mano. Las jornadas se alargaron hasta la madrugada, pero por algo el vino se llama La Movida. Llegaron esposa, padres, hijos, hermanos, sobrinos y primos para ayudar y demostrar que Maldivinas es un proyecto familiar. Entre historias del pasado, ideas para el futuro, comida casera y unos cuantos chatos de añadas anteriores se vaciaron las cajas. Como si esto no fuese poco como para emocionar a esta becaria, de golpe y porrazo nos pusimos de parto. Aparte del “Cuvée especial mano a mano” nació un nuevo miembro de la familia. Falta bautizarla, pero el mosto perfumado era una locura, igual que la rapidez con la que se está desarrollando, ¡va a ser una niña espabilada!

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Ahora entendemos de verdad a lo que se refirió Guillermo durante nuestra visita el pasado marzo cuando habló de viniviticultura de Combate, nombre de su excelente Albillo Real que se elaboró por primera vez el año pasado.

Antes de hablar de vinos artesanales, fruncir el ceño porque alguien menciona la biodinámica y la fuerza lunar, o criticar un vino desde la comodidad de un sofá, señores, pisen una viña, mánchense las manos despalillando, sientan la uva bajo sus pies, o si no cállense para siempre.

¡Muchas gracias por todas vuestras enseñanzas y cariño, Maldivinos!

Salud y buenos vinos, amig@s.

Bodegas Rey Fernando de Castilla, el templo de los caprichos jerezanos

Posted in > 20€, Amontillado, Blogueros de viaje, Curiosidades enológicas, D.O. Jerez-Xèrés-Sherry, Donde paladear buen vino, Palo Cortado, Vino Dulce with tags on 09/05/2014 by vinoysequedo

Tal vez sea Tío Pepe, renacido recientemente en la Puerta del Sol, el hijo más famoso de la ciudad y, su creador, Manuel María González Gordon, “Papá sherry”, pero buscando nuestro destino en Jerez de la Frontera, Moraíto ChicoCiudad Europea del Vino 2014, nos encontramos de manera inesperada con la casa de otro “chico grande” que nos recordó que esta hermosa ciudad también es la cuna del flamenco. Lástima no haber estado hace unos años en este rincón gaditano para haber escuchado a Moraíto en directo.

No obstante, tuvimos una cita en la Calle Jardinillo 7. Desde la acera nadie puede imaginarse qué tesoros guardan los muros de esta callejuela situada en el casco antiguo de Jerez. Aunque de manera menos notable que hace un siglo todavía percibimos el perfume del sherry que impregna esta ciudad. Si esas piedras pudieran hablar y contaran sus secretos, de cuantas maravillas nos enteraríamos. Era Lunes Santo, y todo Jerez estaba pendiente de sus procesiones cuando Fernando Romero, responsable del mercado nacional de las bodegas Fernando de Castilla, hasta arriba de trabajo acumulado, hizo un hueco en su apretada agenda a Vino y se Quedó.

Entrando en la “sala” de botas que compró el noruego Jan Pettersen hace 15 años pudimos hacernos una idea de la historia que guarda esta bodega que hoy cuenta con solo una plantilla de seis trabajadores. Ante nuestros ojos desfilaban botas de varios tamaños y edades. Entre ellas algunas llevan el nombre del Equipo Navazos. MapaMediante un “mapa” dibujado en una bota Fernando nos refrescó las diferencias entre los distintos vinos generosos y nos reveló algunas curiosidades que nos gustaría compartir con vosotros.

El Marco de Jerez alberga todos los vinos generosos que se crían y elaboran dentro del mencionado marco. La variedad Palomino, gran protagonista de estos vinos, suele provenir de Chiclana, mientras que la Moscatel se encuentra mayoritariamente en Chipiona y la Pedro Ximénez en Montilla. La leyenda cuenta que la última tiene sus orígenes en unas cepas, tal vez Riesling, que trajo Peter Siemens desde Alemania. Adaptando su nombre al castellano se la bautizó como Pedro Ximénez, también conocida como PX.

Si el orgullo de los habitantes de Sanlúcar de Barrameda es la Manzanilla, tanto en Jerez de la Frontera como en el Puerto de Santa María es el Fino. Este nombre se debe a la casuística del velo de flor bajo el cual se crían los vinos procedentes de la uva Palomino, que aquí es más fino. Para su elaboración se usan solo los mostos de primera yema. Mientras los mostos de segunda yema se suelen utilizar para los olorosos. Las levaduras que garantizan la crianza biológica solo sobreviven en una concentración de 15 a 17º de alcohol. Por eso se encabezan los vinos con alcohol que se destila a base de la variedad Airén, ya que la Palomino no aguanta bien la destilación. La Manzanilla recibe este nombre por el sabor a manzana verde que se aprecia, sobre todo, en las manzanillas en rama que no se filtran.Fernando Romero

Primero probamos un Amontillado que es digno de estar confeccionado como “single cask“. Sus tostados nos recuerdan a frutos secos, destacando la avellana; es un autentico placer. Fernando Amontillado Antiquerecomienda un interesante maridaje con pollo al curry. Los Amontillados que en su juventud eran Finos o Manzanillas son el resultado de un 50% de crianza biológica y otro 50% de crianza oxidativa. Para garantizar un producto homogéneo en Fernando de Castilla el sistema de soleras no se aplica en su sentido tradicional, sino que una vez al año se saca la cantidad correspondiente, un quinto, de todas las botas, se mezcla en un deposito y se pone en la criadera o solera que toca. Su Amontillado Antique tiene un mínimo de 20 años.

Palo CortadoEl Palo Cortado Antique es otro vino que nos cautivó enseguida. De hecho, éstos son vinos que no se hacen sino que suceden. Sólo el capataz sabe el porqué de destinar un Fino o una Manzanilla, después de unos años de crianza bajo velo de flor, a convertirse en un Palo Cortado. Tal vez sea ese secreto el que le haga tan especial. Según los responsables de Fernando de Castilla el suyo de la serie Antique combina la elegancia de un amontillado viejo con la complejidad de un oloroso. Cuenta con un mínimo de 30 años de crianza total. En nariz percibimos su salinidad y un toque dulce que se repite en boca donde también apreciamos aromas de madera noble. La combinación con un queso portugués del Alentejo es fantástica.

Otra joya de la serie Antique, presentado en una botella de 0,5 litros protegido por un elegante estuche, es el Pedro Ximénez. Un dulce sabor a pasas y a caramelo nos hace soñar con un maridaje con un Cabrales. Las uvas de la variedad que le otorgan el nombre al vino se secan durante un periodo de quince a treinta díasPX mediante el tradicional proceso del soleo, que consiste en secarlas naturalmente al sol en esteras para aumentar su contenido alcohólico y dulzor. Su larga crianza exclusivamente oxidativa es de unos 30 años. Es mucho más delicado y fresco que los PX que probamos hasta ahora, no tan denso y empalagoso. En boca es amplio, envolvente y de buena longitud. Aunque acompañe perfectamente a un postre nos puede substituir al mismo sin problema.

Los vinos de esta serie son sin duda alguna pequeños caprichos. Según la tienda en la que consultemos su precio se sitúa entre los 30 y los 35 euros. De vez en cuando hay momentos en los que nos tenemos que premiar. La bodega cuenta también con una serie más económica, la Classic, y con unos excelentes brandis que dejamos para un futuro post.Tabanco LaPandilla

Después de sumergirnos en semejantes placeres no podíamos irnos de Jerez sin descubrir alguno de sus famosos tabancos recién estrenados. Esa especie entre taberna y despacho de vinos que hace unos años estaba a punto de extinguirse nos ofrece un ambiente idoneo para seguir saboreando la esencia de esta ciudad. Gracias a Fernando encontramos el mítico tabanco La Pandilla que es un lugar auténtico que abrió sus puertas por primera vez en 1936. Nos dejamos caer entre sus paredes para empaparnos de las historias que allí se cuentan y sentir toda la esencia jerezana. Long live the Sherry!

Salud y buenos vinos, amigos.

Un invento bomba

Posted in Curiosidades enológicas with tags on 10/05/2013 by vinoysequedo

Seguro que en más de una ocasión todos hemos dicho alguna vez la siguiente frase: “no abro una botella de vino para mí solo porque no me la beberé entera y se echará a perder”. Pues ese problema se acabó desde que salieron al mercado las bombas de vacío para vinos. Para los que amamos el vino este utensilio es un gran aliado. Ahora podemos abrirnos una botella, tomar la cantidad que deseemos y cerrarla al vacío para que el vino no pierda sus cualidades; éstas se mantendrán perfectamente durante mucho tiempo.

Este aparato, también conocido como conservador de vino, suele incorporar de uno a cuatro tapones de goma o silicona. Su uso es muy sencillo: introducimos en la botella uno de estos tapones y después ponemos sobre él la bomba de vacío bien ajustada. Una vez hecho esto, hacemos el mismo gesto que al inflar la rueda de una bicicleta hasta que, según el modelo, escuchemos un click o notemos que cada vez nos cuesta más llevar a cabo ese bombeo, señal de que ya hemos extraído el aire de la botella.

Lo mejor de todo es que podemos encontrar muchos tipos de bombas de vacío de muy diferentes precios. Las más simples pueden costar alrededor de 7 € y las más “lujosas” pueden superar los 40 €. Nosotros recomendamos una bomba de vacío con señal acústica (que avisa con un click cuando hemos sacado todo el aire del vino) y que al menos cuente con un par de tapones, aunque eso depende de cada persona y de las botellas que quiera tener abiertas a la vez. Por unos 12 € tendremos un conservador de vino de primera. Los tapones se venden sueltos en multitud de tiendas especializadas en utensilios para el vino.

También es una gran idea para cuando queramos realizar una cata de varios vinos y sólo queramos probar una copa de cada uno. De esta forma no nos dará “mal rollo” descorchar tantas botellas porque luego las podremos conservar a la perfección durante un buen tiempo.Vacuum Wine Saver

En alguna ocasión hemos conocido a detractores de este aparato que señalaban que las cualidades y peculiaridades del vino podían sufrir un perjuicio al manejar estas bombas de vacío. Nuestra intensa experiencia con esta tecnología nos ha demostrado que eso no es verdad en el caso de los vinos tranquilos. Para los espumosos ya existen en el mercado otras herramientas cuya función es insuflar aire en el interior de la botella para conservar sus burbujas. Ya sabemos que a menudo tiene que haber críticos de los avances tecnológicos que ayudan al desarrollo humano y a la calidad de vida de las personas. Los hubo hasta de la lavadora porque pensaban que esta máquina “infernal” dejaría mucho tiempo libre a las mujeres de la época, que eran las que lavaban la ropa en esos tiempos, y ya conocemos el peligro de que las mujeres tengan tiempo para ellas mismas. Avisamos de que hemos usado la ironía. Los tiempos son difíciles y hay que explicarlo todo antes de recibir comentarios destemplados.

Lo dicho, amigos, es un gran invento pensado especialmente para todos aquellos que deseen abrirse una botellita en soledad, para el mundo de la hostelería, y para todos los que quieran curiosear descorchando varios vinos para degustarlos a la vez. Además, pensamos que puede ser un gran regalo para las personas que disfrutan con el vino.

Salud y buenos vinos, amig@s.

Los Alcornocales, la cuna del corcho

Posted in Blogueros de viaje, Curiosidades enológicas with tags , , on 05/12/2012 by vinoysequedo

Amig@s, hoy tenemos el placer de presentaros las maravillas de un paraje único como es el Parque Natural de Los Alcornocales que pudimos recorrer a pie en una reciente visita por la provincia de Cádiz. El paisaje es de postal, y su belleza legendaria. En nuestro recorrido tuvimos la suerte de toparnos con trabajadores que estaban “pelando” los alcornoques para extraerles el corcho que después disfrutaremos todos en las botellas de nuestros vinos más preciados. ¿Hay algo más bello que un alcornoque mostrando su alma color teja? A nosotros nos parece que ese cromatismo es difícil de igualar. Nos encanta. Esperamos que a vosotros también. Luchemos porque este prodigio de la naturaleza no se pierda por el economicismo reinante y rechacemos los mediocres tapones de silicona y derivados. Para más información podéis visitar nuestro post, ¡Ponle un corcho!

Vamos a deleitarnos con la naturaleza en su máxima expresión. Pasen y vean.

Bodegas Toribio. Pasión y orgullo extremeño

Posted in Blogueros de viaje, Curiosidades enológicas with tags , , , on 15/11/2012 by vinoysequedo

Dedicado a Fernando Toribio y a su mujer, Fernanda. Gracias por vuestras atenciones y generosidad durante esos tres días de noviembre.

Que alegría volver a tener contacto con todos vosotros después de algún tiempo en el que los integrantes del blog hemos estado viajando por distintos puntos del sur y del oeste del país a modo de vacaciones tardías puesto que este año no pudimos disponer de veraneo por “culpa” del trabajo, ese lujo cada vez más precario que tanto escasea en estos tiempos.

En sucesivos posts os iremos contando las partes de nuestro viaje en las que aprovechamos para visitar algunas bodegas y degustar algunos vinos que creemos merecedores de dar a conocer en este rinconcito que cada día cuenta con más amigos, algo que nos llena de orgullo y satisfacción, que diría aquél.

Hoy comenzamos con la entrañable visita que realizamos a Bodegas Toribio, situadas en la localidad pacense de Puebla de Sancho Pérez, muy próxima a Zafra. Nos alojamos en los apartamentos que la familia Toribio tiene en la parte superior de su casa de reciente construcción en las inmediaciones de la Ermita de la Virgen de Belén, pegada literalmente a los muros de la declarada como plaza de toros más antigua de España, y por ende, del mundo. Eso al menos anuncian los folletos turísticos, aunque a lo largo de nuestros numerosos viajes (muchos de ellos por motivos laborales, que no es cuestión de parecer presuntuosos) nos hemos encontrado con similares anuncios: no hay localidad que se precie que no diga que tiene alguna cosa más antigua que los demás, ni taberna o bar de copas que no señale que allí estuvo Hemingway regándose por dentro. El amigo Ernest debía bilocarse día sí y día también.

Como el tiempo no acompañaba en absoluto nos refugiamos con sumo placer en el conocimiento exhaustivo de los vinos que crea Fernando Toribio en la bodega que lleva su nombre y en Pago Los Balancines, donde es socio y “alma mater” de los caldos que allí se elaboran. Fernando nos dedicó casi un domingo entero a mostrarnos sus vinos y a contarnos muchos de los secretos de su elaboración en la propia bodega donde comenzó su aventura hace cerca de 28 años cuando su padre le dejó al cargo de la misma para que cumpliera su sueño y nos regalara años después vinos tan sublimes. En esa vieja bodega enclavada en pleno centro de la Puebla, en la que la vista se nos perdía entre añejos depósitos de cemento aún llenos de vinos en plena fermentación y algunos que ya esperaban su trasiego a las barricas, pudimos probar casi todos los vinos del artesano extremeño directamente del depósito en una divertida ceremonia en la que los integrantes de Vino y se quedó y el bodeguero introducíamos en cuclillas las copas de cristal por la parte superior del depósito llenándonos las manos de vino, algunos de ellos realizando aún la fermentación maloláctica. Fue todo un éxtasis para los sentidos descubrir los vinos de las distintas uvas que nos dejó probar en ese paseo por la bodega. Nos encantaron todas y al que suscribe, sobretodo, la syrah. Incluso intenté convencer a Fernando, creo que con escaso éxito, de que creara un monovarietal de esta uva; esperemos que si un día le da por hacer un syrah 100% se acuerde de nosotros. Los vinos blancos de uvas macabeo y chardonnay los tomamos directamente de las barricas. El macabeo, sin estar terminado aún, estaba mejor que muchos de los vinos blancos que hemos probado en botella.

La experiencia de probar los vinos en pleno proceso de elaboración directamente de los depósitos fue algo increíble y muy didáctico ya que nos enseñó el camino completo por el que van pasando los distintos vinos hasta terminar en la botella. A medida que probábamos de los distintos depósitos íbamos reconociendo los vinos en que terminarían convirtiéndose esos líquidos intensamente rojos, plenos de aroma y sabor. Y eso no es algo baladí, porque Toribio es de la opinión de que los vinos se hacen en el campo cuidando las vides para que den uvas ricas que haya que “retocar” lo menos posible en la bodega.

La degustación acabó por la tarde en la casa de los Toribio en la que tienen habilitada una sala en la que se muestran todos los vinos creados por Fernando. Dejamos para un próximo post las joyas que allí pudimos probar. Sólo diremos que en un momento de la cata la emoción nos pudo. La belleza puede estar presente en el sólo gesto de tomar unos vinos sublimes junto a su autor y sentir que la emoción embarga a los presentes.

Salud.