Cata divina en Maldivinas

Hacía ya algún tiempo que no aparecíamos por aquí pero es que llevamos unos días estresantes llenos de actividades nada glamourosas que no nos han permitido dedicarnos a lo que más nos gusta. Para relajarnos un poco y quitarnos de la cabeza la carga que llevamos encima nos vino de cine la amable invitación de Guillermo Fernández, uno de los dos capos de Maldivinas junto a Carlos Arenas, para visitar la bodega y catar todos sus vinos en las distintas fases de evolución. En este post os vamos a contar la fantástica jornada que vivimos junto a Guillermo en el entorno garnachero de Cebreros en un recorrido que nos llevó desde Sotillo de la Adrada a El Barraco.

Esta visita tuvo lugar el 28 de febrero. Los integrantes de Vino y se Quedó llegamos a Sotillo de la Adrada en autobús, gran decisión si uno quiere probar los Maldivinos y no hacer el feo de escupirlos, algo que debería estar prohibido por el Código Penal. Allí nos esperaba Guillermo en un día gris y ventoso (climatología típica de la zona cuando acudimos nosotros). Como ya  pudimos conocer sus viñedos el año pasado y el tiempo no invitaba al disfrute del terruño, partimos directamente a la cueva del Tesoro en El Barraco, donde comparten espacio cooperativo con otros productores, y comenzamos a catar los vinos de la bodega a las doce del mediodía.Guillermo FernándezPrimer asalto. Entramos en acción probando la última novedad de Maldivinas, su Albillo Real. La de 2013 será su primera añada en el mercado y le auguramos mucho éxito. Se trata de un vino cuyas uvas proceden de un viñedo de Cadalso de los Vidrios de unos ochenta y cinco años de edad. Se ha criado durante unos seis meses en barricas de roble usada y está lleno de frescura cítrica y frutas blancas. En nariz es muy floral, en boca es carnoso y muy fresco con un final salino -mineral. Es un gran vino. Saldrá al mercado en un mes. Como se nos contó off the record, y somos de los que aún respetamos los viejos códigos periodísticos, sólo podemos deciros que sorprenderá a los aficionados al vino tanto por su calidad como por su llamativo nombre y diseño. Estad atentos.

Segundo asalto. Tras el primer impacto nos preparamos para recibir el segundo. Se trataba de comparar La Movida Granito 2012, directamente del depósito donde se está afinando antes de ser embotellado, con La Movida Granito 2013 que aún está en barrica. Todos estaban espectaculares a pesar de que el de la añada 2013 no está acabado, aunque va en la misma línea que el de la añada anterior. El 2012 es un vino muy alegre con una fruta muy viva que entra solo y será embotellado en unos días.

La Movida depósitoTercer asalto. En este momento de la cata aparecieron las versiones de La Movida. Probamos la de 2012 directa- mente del depósito en el que espera su embotellado y la de 2013 de la barrica. Ambas son pura garnacha expresando su idiosincrasia: frescas y frutales, con una acidez presente pero nunca desproporcionada.

Cuarto asalto. Saltamos de nuestro rincón y nos “enfren- tamos” a las versiones 2012 y 2013 de La Movida Laderas. Comprobamos que estas añadas, así como las de La Movida, han tendido a la búsqueda de frutas más frescas huyendo de la madurez frutal y de los matices licorosos de añadas precedentes. Como sabéis los que nos seguís, a Vino y se Quedó le encantó la versión anterior, pero tenemos que decir que las nuevas, a pesar de ser muy diferentes, son muy buenas también; se han borgoñizado más, en el mejor sentido de la palabra. Nos haremos con algunas botellas de La Movida 2010 que ahora están en su mejor momento y también con alguna de 2012 para presenciar esta evolución.

Quinto asalto. Refrescados y llenos de vigor atacamos el último de los vinos de la jornada catadora-pugilística, el Doble Punta 2012 en depósito y el 2013 en barricas. Se trata del vino más mineral de Maldivinas y si observamos la diferencia con la añada 2011, la primera de este vino, se ha convertido en un vino más equilibrado y accesible. En 2011 se elaboraba con el cien por cien de raspón, lo que le hacía un vino un tanto tenso y agresivo que requería guarda. Desde la añada 2012 sólo se usa el cincuenta por ciento del raspón. El resultado es un vino mineral, complejo, y muy equilibrado que nos han gustado mucho más en sus añadas 2012 y 2013. Según Guillermo, el de 2013 se está haciendo en dos barricas en la que una representaría a una princesa delicada y suave y la otra a un macho más directo, locuaz, aunque con propósitos nobles. Cuando ambas se integren el resultado será glorioso.Barrica GarnachaTras este agradable enfrentamiento del que todos salimos vencedores al poder disfrutar del poder de la Garnacha bien tratada y del Albillo Real que se acaba de unir a la familia, terminamos dando cuenta de una gran comida casera en un restaurante cercano bebiéndonos una botella de La Movida Granito 2012 recién embotellada por Guillermo. Que lujo.

Resultó ser una jornada muy divertida en la que los tres hablamos de lo humano y lo divino y en unas horas arreglamos el mundo del vino. Ojalá haya más días así en el futuro y estemos aquí para contarlo.

Salud y buenos vinos, amigos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: